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17 versículos sobre el noviazgo para elegir con la cabeza en su sitio

Escrito por Raphael Navarro Schmitt · Revisado por Maria Luisa Navarro Schmitt ·

Respuesta rápida

La Biblia no describe el noviazgo como lo conocemos, pero da criterios. 1 Samuel 16:7 dice que Jehová mira el corazón y no el parecer; Amós 3:3 pregunta si dos andan juntos sin estar de concierto; y Cantares 8:4 pide que nadie despierte al amor hasta que quiera.

Conviene empezar por lo que la Biblia no tiene: noviazgo. En el mundo de aquellos textos había matrimonio arreglado, dote y negociación entre familias. Quien promete una lista de reglas bíblicas para una relación moderna está rellenando ese silencio con opinión propia.

Lo que sí hay son criterios, y son buenos. Mirar el carácter antes que el parecer. Ver si los dos van al mismo lugar. No forzar el tiempo de algo que todavía no maduró. Cuidar lo que alimentas en la cabeza. Ninguno de esos principios envejeció.

Sobre los versículos que hablan de sexo: están aquí sin tono de vergüenza. Si llegaste a esta página cargando culpa, la lista no se armó para añadirte peso.

Los 17 versículos, uno a uno

  1. Y Jehová respondió á Samuel: No mires á su parecer, ni á lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová mira no lo que el hombre mira; pues que el hombre mira lo que está delante de sus ojos, mas Jehová mira el corazón.

    Dicho cuando Samuel se impresionó con el hermano más alto y más guapo. El error que el texto corrige es exactamente el de quien elige por una foto.

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  2. ¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de concierto?

    Una sola pregunta retórica que resuelve más que muchos consejos. No va de estar de acuerdo en todo: va de estar de concierto, es decir, de ir al mismo sitio.

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  3. Conjúroos, oh doncellas de Jerusalem, que no despertéis, ni hagáis velar al amor, hasta que quiera.

    La misma frase se repite tres veces a lo largo del libro, lo que sugiere un estribillo de advertencia. No condena el deseo — pide que no se lo despierte hasta que quiera.

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  4. Sobre toda cosa guardada guarda tu corazón; porque de él mana la vida.

    Guardar el corazón aquí no es cerrarlo. El proverbio dice que de él mana la vida — es la fuente lo que se protege, no la puerta.

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  5. No os juntéis en yugo con los infieles: porque ¿qué compañía tiene la justicia con la injusticia? ¿y qué comunión la luz con las tinieblas?

    La imagen del yugo es la de dos animales distintos tirando del mismo arado. Pablo habla de sociedades en general, y aplicarlo al noviazgo es una lectura común y razonable — pero es una lectura, no la letra del texto.

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  6. La casa y las riquezas herencia son de los padres: mas de Jehová la mujer prudente.

    El proverbio separa lo que se hereda de lo que no. La casa y las riquezas vienen de los padres; la persona prudente con quien te casas, no — y eso no se compra.

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  7. 10Y él dijo: Bendita seas tú de Jehová, hija mía; que has hecho mejor tu postrera gracia que la primera, no yendo tras los mancebos, sean pobres ó ricos.

    11Ahora pues, no temas, hija mía: yo haré contigo lo que tú dijeres, pues que toda la puerta de mi pueblo sabe que eres mujer virtuosa.

    Booz elogia a Rut por su carácter y menciona que toda la puerta de su pueblo lo sabe. La reputación construida fuera de la relación sigue siendo la información más fiable sobre alguien.

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  8. Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguna alabanza, en esto pensad.

    Una lista de filtros para lo que ocupa la cabeza. Aplicada al noviazgo, es la diferencia entre idealizar a una persona y verla — las dos cosas ocupan el mismo espacio mental.

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  9. PARA todas las cosas hay sazón, y todo lo que se quiere debajo del cielo, tiene su tiempo:

    El versículo más usado para justificar la prisa y para justificar la espera, según quién lo cite. Solo afirma que cada cosa tiene su sazón — también esta.

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  10. Pon asimismo tu delicia en Jehová, y él te dará las peticiones de tu corazón.

    Suele leerse como promesa de conseguir lo que uno quiere. Fíjate en el orden: la delicia en Jehová va primero, y esa delicia tiende a cambiar la propia lista de peticiones.

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  11. 5Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia.

    6Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.

    Aplicado aquí, lo difícil no es fiarse: es la parte de no estribar en tu propia prudencia, justo cuando ya decidiste y solo buscas confirmación.

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  12. 12Y dijo: Jehová, Dios de mi señor Abraham, dame, te ruego, el tener hoy buen encuentro, y haz misericordia con mi señor Abraham.

    13He aquí yo estoy junto á la fuente de agua, y las hijas de los varones de esta ciudad salen por agua:

    14Sea, pues, que la moza á quien yo dijere: Baja tu cántaro, te ruego, para que yo beba; y ella respondiere: Bebe, y también daré de beber á tus camellos: que sea ésta la que tú has destinado para tu siervo Isaac; y en esto conoceré que habrás hecho misericordia con mi señor.

    El siervo de Abraham pide una señal muy concreta para elegir a la esposa de Isaac. Es una escena, no un método: la Biblia cuenta lo que él hizo, no manda a nadie repetirlo.

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  13. 3Porque la voluntad de Dios es vuestra santificación: que os apartéis de fornicación;

    4Que cada uno de vosotros sepa tener su vaso en santificación y honor;

    5No con afecto de concupiscencia, como los Gentiles que no conocen á Dios:

    La palabra usada es santificación, no represión. Y el contraste es con el afecto de concupiscencia — lo que se señala es usar a alguien, no desear.

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  14. 18Huid la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre hiciere, fuera del cuerpo es; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.

    19¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

    20Porque comprados sois por precio: glorificad pues á Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

    El argumento de Pablo no es el miedo al castigo, es la dignidad: no eres tuyo por casualidad, fuiste comprado por precio. Es más fácil respetar un cuerpo que se sabe valioso.

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  15. Pero fornicación y toda inmundicia, ó avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene á santos;

    "Ni aun se nombre" suena exagerado hasta recordar que el asunto es la conversación de grupo. El blanco es la cultura alrededor de la relación, no solo lo que pasa entre dos.

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  16. Huye también los deseos juveniles; y sigue la justicia, la fe, la caridad, la paz, con los que invocan al Señor de puro corazón.

    Después del "huye" viene la parte que nadie cita: seguir la justicia y la paz junto a quienes invocan al Señor de puro corazón. Huir solo no funciona; necesita compañía.

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  17. 8Digo pues á los solteros y á las viudas, que bueno les es si se quedaren como yo.

    9Y si no tienen don de continencia, cásense; que mejor es casarse que quemarse.

    Pablo trata la soltería como opción legítima y buena, no como sala de espera. Sirve para quien está cansado de oír que tiene que buscarse a alguien.

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Preguntas frecuentes

¿Qué dice la Biblia sobre el noviazgo?

El noviazgo, tal como lo practicamos hoy, no existe en la Biblia — el mundo de aquellos textos tenía matrimonio arreglado y negociación entre familias. Lo que ofrece son criterios: 1 Samuel 16:7 sobre mirar el corazón, Amós 3:3 sobre andar en la misma dirección y Cantares 8:4 sobre respetar el tiempo.

¿Qué significa el yugo de 2 Corintios 6:14?

La imagen es la de dos animales de porte distinto uncidos al mismo arado: uno tira más que el otro y ambos sufren. Pablo habla de sociedades en general, y aplicarlo a una relación con alguien de otra fe es una lectura común entre cristianos, aunque el texto no trate específicamente de eso.

¿La Biblia prohíbe el sexo antes del matrimonio?

1 Tesalonicenses 4:3-5 y 1 Corintios 6:18-20 orientan a reservar la vida sexual para el matrimonio, y el argumento que usan es la dignidad del cuerpo, no el castigo. Cómo se aplica eso en la práctica es asunto en que las tradiciones cristianas varían de tono, aunque coincidan en el principio.

¿Cómo saber si es la persona correcta?

La Biblia no da fórmula, y desconfía de quien la da. Da criterios: el corazón por encima del parecer (1 Samuel 16:7), dirección compartida (Amós 3:3), reputación construida fuera de la relación (Rut 3:11) y paciencia con el tiempo de las cosas (Eclesiastés 3:1).

Una oración para llevar

Señor, quítame la prisa de estar con alguien solo para no estar solo. Dame ojos para ver el carácter antes que el resto, y valor para esperar cuando esperar sea lo correcto. Guarda mi corazón sin endurecerlo. Amén.

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