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24 versículos sobre la sabiduría para decidir mejor cuando falta claridad

Escrito por Raphael Navarro Schmitt · Revisado por Maria Luisa Navarro Schmitt ·

Respuesta rápida

La sabiduría, en la Biblia, empieza por una actitud y no por información: Proverbios 1:7 y 9:10 dicen que el temor de Jehová es su principio. Santiago 1:5 añade el camino más corto — pedirla, porque Dios da a todos y no zahiere. Los versículos siguientes muestran cómo funciona en la práctica.

La Biblia separa sabiduría de inteligencia con un cuidado que nosotros perdimos. La inteligencia es saber mucho; la sabiduría es saber qué hacer con lo poco que se sabe, a las cinco de la tarde, cuando la decisión ya no puede esperar. Salomón no pidió conocimiento: pidió un corazón dócil, que es otra cosa.

Por eso los textos de aquí no son teóricos. Hablan de elegir con quién andar, de escuchar consejo antes de decidir, de contar los propios días, de medir la palabra antes de responder. La sabiduría bíblica es casi siempre una práctica de gente común, y no una virtud de sabio profesional.

La lista empieza por los versículos que dicen de dónde viene la sabiduría, pasa por los que enseñan cómo conseguirla y termina en los que describen cómo se ve cuando aparece en alguien.

Los 24 versículos, uno a uno

  1. Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela á Dios, el cual da á todos abundantemente, y no zahiere; y le será dada.

    El versículo más práctico de la lista, y fíjate en el detalle que casi nadie cita: Dios da "y no zahiere". Es decir, sin preguntarte antes por qué todavía no lo sabías.

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  2. El principio de la sabiduría es el temor de Jehová: los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.

    La frase de apertura del libro entero, y es un orden de prioridad: primero el temor, después el conocimiento. Proverbios avisa ya en la puerta de que va a tratar la postura antes que el contenido.

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  3. El temor de Jehová es el principio de la sabiduría; y la ciencia de los santos es inteligencia.

    La misma idea del capítulo 1, ahora cerrando la primera parte del libro. Proverbios repite la tesis al principio y al final del bloque porque sabe que el lector va a querer saltar directo a los consejos.

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  4. Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.

    La sabiduría aparece como algo dado, no conquistado. Es el contrapeso necesario para un libro que pasa treinta capítulos enseñando esfuerzo.

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  5. 5Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia.

    6Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.

    El versículo más memorizado del libro, y el más incómodo cuando se toma en serio: no manda apagar el propio juicio, manda no estribar en él. La diferencia es la que hay entre usar un bastón y usar un mapa.

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  6. Sabiduría ante todo: adquiere sabiduría: y ante toda tu posesión adquiere inteligencia.

    La instrucción es económica: de todo lo que puedas adquirir en la vida, compra esto primero. Es un versículo sobre asignación de recursos escrito hace tres mil años.

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  7. Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra: mas con los humildes es la sabiduría.

    La sabiduría aparece del lado de los humildes, no del de los experimentados. Tiene sentido operativo: quien ya lo sabe todo no pregunta, y quien no pregunta deja de aprender ese mismo día.

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  8. El que anda con los sabios, sabio será; mas el que se allega á los necios, será quebrantado.

    El proverbio más fácil de aplicar y el más difícil de obedecer, porque obliga a revisar tus amistades. La sabiduría aquí es contagio, no estudio.

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  9. Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; mas en la multitud de consejeros se afirman.

    La Biblia recomendando comité: en la multitud de consejeros los pensamientos se afirman. Vale para quien decide solo por orgullo y para quien decide solo por prisa — que al final son el mismo problema con dos nombres.

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  10. Escucha el consejo, y recibe la corrección, para que seas sabio en tu vejez.

    El plazo es la vejez, no el fin de semana. Un consejo aceptado hoy rinde sabiduría dentro de veinte años — lo que explica por qué tan poca gente lo acepta.

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  11. Hierro con hierro se aguza; y el hombre aguza el rostro de su amigo.

    La imagen es de roce: hierro con hierro suelta chispa y quita viruta. Una amistad que solo asiente no aguza nada.

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  12. 9Da pues á tu siervo corazón dócil para juzgar á tu pueblo, para discernir entre lo bueno y lo malo: porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?

    10Y agradó delante de Adonai que Salomón pidiese esto.

    11Y díjole Dios: Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus enemigos, mas demandaste para ti inteligencia para oir juicio;

    12He aquí lo he hecho conforme á tus palabras: he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no haya habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú.

    La escena que define el asunto. Salomón podía pedir cualquier cosa y pidió un corazón dócil para discernir — y el texto se toma el trabajo de enumerar lo que no pidió. La lista de lo que quedó fuera es el argumento entero.

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  13. Y dijo al hombre: He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal la inteligencia.

    Cierra un capítulo entero que busca la sabiduría en minas, en el fondo del mar y en el precio del oro, y no la encuentra en ningún sitio. La respuesta, después de toda la expedición, cabe en una línea y no cuesta nada.

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  14. El principio de la sabiduría es el temor de Jehová: buen entendimiento tienen cuantos ponen aquéllos por obra: su loor permanece para siempre.

    La tercera vez que aparece la misma tesis, ahora en forma de alabanza y con un añadido: buen entendimiento tienen los que la ponen por obra. La sabiduría bíblica siempre se mide en lo que se hace.

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  15. Enséñanos de tal modo á contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.

    El único versículo de la lista que liga sabiduría y tiempo. Contar los días no es morbo — es la única forma conocida de dejar de gastarlos como si fueran infinitos.

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  16. NUN. Lámpara es á mis pies tu palabra, y lumbrera á mi camino.

    La imagen es de lámpara de mano, no de foco: alumbra el paso siguiente, no el trayecto entero. Quien espera ver el final antes de andar va a esperar sentado. (La letra hebrea al inicio es del acróstico: el salmo 119 avanza por el alfabeto.)

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  17. Porque escudo es la ciencia, y escudo es el dinero: mas la sabiduría excede en que da vida á sus poseedores.

    Compara sabiduría y dinero y da empate en la protección — ambos son escudo — pero desempata en la ventaja: la sabiduría da vida a sus poseedores. Eclesiastés es el libro más escéptico de la Biblia, lo que vuelve ese elogio más fiable.

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  18. 10Recibid mi enseñanza, y no plata; y ciencia antes que el oro escogido.

    11Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; y todas las cosas que se pueden desear, no son de comparar con ella.

    Aquí es la propia Sabiduría quien habla, en primera persona, y hace una comparación de precios: mejor que la plata, que el oro escogido, que las piedras preciosas. El cierre es el que pesa — nada de lo que se pueda desear es comparable con ella.

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  19. 20Y Daniel habló, y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglo hasta siglo: porque suya es la sabiduría y la fortaleza:

    21Y él es el que muda los tiempos y las oportunidades: quita reyes, y pone reyes: da la sabiduría á los sabios, y la ciencia á los entendidos:

    Daniel dice esto después de recibir la respuesta que nadie en el palacio conseguía dar. Sabiduría y fortaleza aparecen juntas, y en manos de quien quita y pone reyes — que es un modo bastante concreto de dar gracias.

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  20. Mas la sabiduría que es de lo alto, primeramente es pura, después pacífica, modesta, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, no juzgadora, no fingida.

    La mejor descripción de sabiduría madura que da la Biblia, y fíjate en el orden: primero pura, después pacífica, modesta. Y cierra con "no juzgadora, no fingida" — una sabiduría con la que no se puede conversar no es de lo alto.

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  21. Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oir, tardío para hablar, tardío para airarse:

    Tres instrucciones en la secuencia exacta de la sabiduría práctica: pronto para oír, tardío para hablar, tardío para airarse. Es la lista más corta y la más difícil de cumplir en un grupo de mensajes.

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  22. 15Mirad, pues, cómo andéis avisadamente; no como necios, mas como sabios;

    16Redimiendo el tiempo, porque los días son malos.

    17Por tanto, no seáis imprudentes, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.

    La sabiduría descrita como forma de andar, no de pensar. El añadido sobre redimir el tiempo muestra qué estaba en juego: los días son malos, así que no queda margen para el desperdicio.

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  23. 5Andad en sabiduría para con los extraños, redimiendo el tiempo.

    6Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal; para que sepáis cómo os conviene responder á cada uno.

    Sabiduría aplicada a quien está fuera de la fe, con la palabra "sazonada con sal". Es el versículo para quien quiere hablar de Dios sin volverse esa persona de la que todos huyen en la comida familiar.

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  24. Porque lo loco de Dios es más sabio que los hombres; y lo flaco de Dios es más fuerte que los hombres.

    Cierra la lista dándole la vuelta. Después de veintitrés versículos elogiando la sabiduría, Pablo recuerda que la de Dios, cuando aparece, suele parecer locura a quien la mira desde fuera.

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Preguntas frecuentes

¿Qué dice la Biblia sobre la sabiduría?

La Biblia trata la sabiduría como postura antes que contenido. Proverbios 1:7 dice que el temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Proverbios 2:6 afirma que es Dios quien la da, y Santiago 1:5 orienta a pedirla directamente. En ninguno de esos textos aparece como acumulación de información.

¿Cómo pedirle sabiduría a Dios?

Santiago 1:5 es explícito: quien tenga falta, que la demande — y Dios da a todos abundantemente y no zahiere. No hay requisito de mérito en el texto. La única condición que añade el versículo siguiente es pedir sin quedarse dividido entre dos decisiones mientras se pide.

¿Cuál es la diferencia entre sabiduría e inteligencia en la Biblia?

La inteligencia, en los textos bíblicos, tiene que ver con entender; la sabiduría, con obrar bien con lo entendido. Salomón, en 1 Reyes 3:9, no pide conocimiento: pide un corazón dócil, capaz de discernir. Salmos 111:10 cierra la distinción atribuyendo el buen entendimiento a quien lo pone por obra.

¿Qué versículo leer antes de una decisión difícil?

Proverbios 3:5-6 es el más usado y sigue siendo el más útil, porque separa fiarse de entender. Junto a él, Proverbios 15:22 recuerda escuchar a gente antes de decidir, y Santiago 1:5 da qué hacer cuando ni los consejeros resuelven.

Una oración para llevar

Señor, dame un corazón que escuche, que es lo que más necesito y lo que menos suelo pedir. Sujeta mi prisa, quita mi terquedad y pon cerca a dos o tres personas que me digan la verdad. Y, cuando falte claridad, que sepa esperar sin inventarme una respuesta. Amén.

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