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20 versículos sobre confiar en Dios cuando no se ve el próximo paso

Escrito por Raphael Navarro Schmitt · Revisado por Maria Luisa Navarro Schmitt ·

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Confiar en Dios, en la Biblia, es decidir sin tener el mapa entero. Proverbios 3:5-6 pide fiarse de todo corazón y prohíbe estribar en la propia prudencia; Salmos 56:3 admite el miedo y confía dentro de él. Los versículos siguientes hablan de peso apoyado, no de sentimiento.

La fe y la confianza son parientes, pero no son lo mismo, y la diferencia se ve bien en español. La fe responde a la pregunta "¿creo que esto es verdad?". La confianza responde a otra: "¿apoyo mi peso en esto?". Se puede creer que un puente aguanta y aun así no pisarlo. Por eso la Biblia trata la confianza casi siempre en escenas de decisión, de espera y de dinero — nunca en discusiones abstractas.

Los textos de abajo son exigentes en un punto concreto: casi todos piden que dejes de apoyarte en algo antes de apoyarte en Dios. La propia prudencia, en Proverbios 3. Los carros y los caballos, en Salmos 20. Las personas, en Salmos 118. La confianza bíblica es siempre un cambio de apoyo, no un apoyo más.

La lista va desde la decisión que hay que tomar hoy hasta la espera que ya dura demasiado. Si estás en el segundo caso, empieza por Salmos 40:1-3.

Los 20 versículos, uno a uno

  1. 5Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia.

    6Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.

    El texto más citado sobre el asunto, y el peor aplicado. No dice que apagues el razonamiento: dice que no estribes en él — que es la diferencia entre usar una herramienta y depender de ella.

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  2. Encomienda á Jehová tu camino, y espera en él; y él hará.

    El verbo es encomendar tu camino a Dios, no pedirle que él conduzca el tuyo. La iniciativa de entregarlo sigue siendo tuya.

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  3. 7Bendito el varón que se fía en Jehová, y cuya confianza es Jehová.

    8Porque él será como el árbol plantado junto á las aguas, que junto á la corriente echará sus raices, y no verá cuando viniere el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de hacer fruto.

    El árbol del versículo no se libra del calor ni de la sequía — llegan. Lo que cambia es dónde está la raíz. La confianza, aquí, no es exención, es abastecimiento.

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  4. En el día que temo, yo en ti confío.

    Fíjate en el orden: primero el miedo, después la confianza. David escribe esto huyendo, lejos de casa — no es un versículo de alguien tranquilo.

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  5. Confiad en Jehová perpetuamente: porque en el Señor Jehová está la fortaleza de los siglos.

    La palabra que importa es "perpetuamente". Confiar durante un período difícil es distinto de confiar como estado permanente, y el profeta pide lo segundo.

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  6. Estos confían en carros, y aquéllos en caballos: mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria.

    Carros y caballos eran el equipamiento más caro que existía en la época. El versículo no está contra tener recursos — está contra hacer de ellos la base del sueño por la noche.

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  7. Encomienda á Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.

    El resultado prometido no es el éxito del proyecto, sino los pensamientos afirmados. Confiar cambia primero la cabeza de quien confía.

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  8. 5Alma mía, en Dios solamente reposa; porque de él es mi esperanza.

    6El solamente es mi fuerte y mí salud: es mi refugio, no resbalaré.

    El salmista le habla a su propia alma en imperativo: reposa. Es lo que uno hace cuando la confianza no llega sola y hay que ordenarla.

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  9. Bueno es Jehová para fortaleza en el día de la angustia; y conoce á los que en él confían.

    Tres afirmaciones en una frase, y la tercera es la más personal: conoce a los que en él confían. Está en un libro entero dedicado al juicio de una ciudad orgullosa.

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  10. 14Mas yo en ti confié, oh Jehová: yo dije: Dios mío eres tú.

    15En tu mano están mis tiempos: líbrame de la mano de mis enemigos, y de mis perseguidores.

    "En tu mano están mis tiempos" es el versículo para quien está esperando un resultado, una respuesta, una fecha. Le devuelve a otro el control del reloj.

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  11. Y sabemos que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, es á saber, á los que conforme al propósito son llamados.

    El texto dice que las cosas ayudan a bien — no que sean buenas. Esa diferencia es lo que separa el consuelo de la crueldad cuando alguien cita este versículo demasiado pronto.

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  12. 8Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.

    9Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

    Suele usarse para cerrar conversaciones difíciles, pero el contexto es una invitación al perdón. El punto no es que Dios sea inescrutable: es que perdona de un modo en que nosotros no perdonaríamos.

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  13. Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.

    Escrito en una carta a exiliados a los que se les anunciaban setenta años lejos de casa. El fin que esperáis es real, y la espera también lo era — quien cita solo la segunda mitad entrega una promesa que el texto no hace.

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  14. Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; mas el consejo de Jehová permanecerá.

    El proverbio no condena planear. Solo informa de qué plan prevalece cuando los dos no coinciden, que es un dato útil antes de decidir.

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  15. Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: sobre ti fijaré mis ojos.

    Tres promesas para quien está ante una elección: hacerte entender, enseñarte el camino y fijar los ojos sobre ti. Ninguna de ellas es decidir en tu lugar.

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  16. Porque así dijo el Señor Jehová, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Y no quisisteis,

    La frase termina en negativa: "y no quisisteis". Es el versículo más realista de la lista — describe la alternativa ofrecida y la respuesta que dio el pueblo.

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  17. Mejor es esperar en Jehová que esperar en hombre.

    Una comparación simple e incómoda, y el verbo es esperar. No dice que las personas sean malas; solo dice cuál de las dos opciones es mejor cuando hay que apoyar el peso.

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  18. ¡Oh Dios nuestro! ¿no los juzgarás tú? porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros: no sabemos lo que hemos de hacer, mas á ti volvemos nuestros ojos.

    La oración más honesta de la Biblia sobre no saber qué hacer, dicha por un rey ante una amenaza demasiado grande para él. "No sabemos lo que hemos de hacer" y "a ti volvemos nuestros ojos" en la misma frase.

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  19. 5Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo presente; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré.

    6De tal manera que digamos confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me hará el hombre.

    La promesa de no ser desamparado aparece en un párrafo sobre el dinero y el contentamiento. El autor une las dos cosas a propósito: quien confía necesita menos garantías.

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  20. 1Al Músico principal: Salmo de David. RESIGNADAMENTE esperé á Jehová, é inclinóse á mí, y oyó mi clamor.

    2E hízome sacar de un lago de miseria, del lodo cenagoso; y puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.

    3Puso luego en mi boca canción nueva, alabanza á nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y esperarán en Jehová.

    Cierra la lista porque cuenta la historia entera: espera, socorro, pies sobre peña, canción nueva. Y empieza admitiendo que hubo espera — el versículo no se salta esa parte.

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Preguntas frecuentes

¿Qué dice la Biblia sobre confiar en Dios?

Que confiar es cambiar de apoyo. Proverbios 3:5-6 pide que no estribes en tu propia prudencia, Salmos 20:7 contrapone la confianza en los recursos a acordarse del nombre de Dios, y Salmos 118:8 compara esperar en él con esperar en el hombre. En ninguno de esos textos confiar es sentir tranquilidad.

¿Cómo confiar en Dios cuando todo sale mal?

Salmos 56:3 muestra el camino: reconocer primero el miedo y confiar dentro de él, no después de que pase. 2 Crónicas 20:12 es la oración para cuando no se sabe qué hacer. Salmos 40:1-3 recuerda que la espera forma parte de la historia, y no que sea señal de abandono.

¿Qué diferencia hay entre fe y confianza en Dios?

La fe es creer que algo es verdad; la confianza es apoyar en ello el propio peso. Se puede creer que un puente aguanta y no cruzarlo. Por eso los textos sobre confianza en la Biblia casi siempre aparecen en escenas de decisión, espera o pérdida — no en discusiones de doctrina.

¿Jeremías 29:11 promete que todo va a salir bien?

No como suele citarse. El versículo está en una carta a exiliados que pasarían setenta años lejos de casa, y la promesa de un fin esperado convive con ese plazo. Garantiza el destino, no la ausencia de espera.

Una oración para llevar

Señor, no sé qué hacer y estoy cansado de fingir que sí. Quítame la manía de apoyarme en lo que consigo calcular. Sostén mi decisión de hoy y el tiempo que no controlo. Amén.

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