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20 versículos sobre el matrimonio para los días buenos y los difíciles

Escrito por Raphael Navarro Schmitt · Revisado por Maria Luisa Navarro Schmitt ·

Respuesta rápida

La Biblia presenta el matrimonio como alianza pública, no como acuerdo particular. Génesis 2:24 habla de dejar, unirse y ser una sola carne; Malaquías 2:14 llama a la esposa "la mujer de tu pacto"; y Hebreos 13:4 pide que el matrimonio sea honroso en todos. Los versículos siguientes cubren ambos lados.

El matrimonio aparece pronto en la Biblia y sin ceremonia: en el segundo capítulo del primer libro, antes de cualquier templo, sacerdote o ley. Y aparece con tres verbos — dejar, unirse, ser una sola carne — que son, en ese orden, tres cosas difíciles de hacer.

Lo que la Escritura dice después es bastante menos romántico de lo que se espera. Hay instrucciones sobre no dejar que el sol se ponga sobre el enojo, sobre no ser desapacible con el otro, sobre el cuerpo que dejó de ser solo tuyo. Hay hasta un proverbio que prefiere un rincón del desván a una casa espaciosa con pleitos. No es texto de quien nunca vio un matrimonio de cerca.

La lista va del comienzo — qué es el matrimonio — a la rutina: palabra, dinero, cuerpo, perdón y lo que sostiene los años.

Los 20 versículos, uno a uno

  1. Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; haréle ayuda idónea para él.

    Es la primera vez que algo se declara "no bueno" en la creación. Y el problema que se señala no es falta de amor: es la soledad — la compañía viene antes de cualquier discurso sobre romance.

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  2. Por tanto, dejará el hombre á su padre y á su madre, y allegarse ha á su mujer, y serán una sola carne.

    El verbo olvidado es el primero: dejar. Muchos matrimonios sufren porque alguien se casó sin salir de casa de verdad, y la familia de origen siguió decidiendo.

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  3. 4Y él respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, macho y hembra los hizo,

    5Y dijo: Por tanto, el hombre dejará padre y madre, y se unirá á su mujer, y serán dos en una carne?

    6Así que, no son ya más dos, sino una carne: por tanto, lo que Dios juntó, no lo aparte el hombre.

    Jesús responde a una pregunta sobre divorcio citando el texto de la creación — es decir, devuelve la discusión a antes de la ley. Sobre qué hacer cuando el matrimonio termina, las tradiciones cristianas divergen, y es honesto decirlo.

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  4. Sujetados los unos á los otros en el temor de Dios.

    Este versículo va inmediatamente antes del pasaje famoso sobre marido y mujer, y es recíproco: los unos a los otros. Leer el resto sin él cambia el sentido de todo lo que viene después.

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  5. Maridos, amad á vuestras mujeres, así como Cristo amó á la iglesia, y se entregó á sí mismo por ella,

    La medida que se le da al marido no es autoridad, es entrega hasta el final. Cualquier lectura que convierta el pasaje en ventaja para uno de los dos pasa por encima de esta frase.

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  6. Cada uno empero de vosotros de por sí, ame también á su mujer como á sí mismo; y la mujer reverencie á su marido.

    El propio Pablo resume el capítulo en una línea: que él ame como a sí mismo y que ella reverencie. Cuando el pasaje largo genera discusión, el resumen sigue siendo el resumen.

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  7. Maridos, amad á vuestras mujeres, y no seáis desapacibles con ellas.

    La prohibición es específica y extrañamente cotidiana: no ser desapacible. No habla de traición ni de violencia — habla del tono agrio que se instala y que ya nadie nota.

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  8. 26Airaos, y no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo;

    27Ni deis lugar al diablo.

    No prohíbe airarse: le pone plazo. Y el motivo que da es curioso — el problema no es la pelea, es el lugar que la pelea aplazada le abre a otro.

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  9. Vosotros maridos, semejantemente, habitad con ellas según ciencia, dando honor á la mujer como á vaso más frágil, y como á herederas juntamente de la gracia de la vida; para que vuestras oraciones no sean impedidas.

    Pedro liga el modo en que el marido trata a su mujer con su propia oración: para que no sean impedidas. Es la conexión más incómoda que hace la Biblia entre vida conyugal y vida espiritual.

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  10. 3El marido pague á la mujer la debida benevolencia; y asimismo la mujer al marido.

    4La mujer no tiene potestad de su propio cuerpo, sino el marido: é igualmente tampoco el marido tiene potestad de su propio cuerpo, sino la mujer.

    5No os defraudéis el uno al otro, á no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos en la oración: y volved á juntaros en uno, porque no os tiente Satanás á causa de vuestra incontinencia.

    Un texto del siglo primero tratando el sexo en el matrimonio con simetría total: ninguno de los dos es dueño de sí a solas. Y la única pausa prevista exige acuerdo mutuo.

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  11. Honroso es en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; mas á los fornicarios y á los adúlteros juzgará Dios.

    "Honroso es en todos" es responsabilidad colectiva, no solo de la pareja. Vale para quien mira desde fuera y encuentra gracioso burlarse del matrimonio ajeno.

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  12. 14Mas diréis: ¿Por qué? Porque Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu mocedad, contra la cual tú has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto.

    15Pues qué ¿no hizo él uno solo aunque tenía la abundancia del espíritu? ¿Y por qué uno? Para que procurara una simiente de Dios. Guardaos pues en vuestros espíritus, y contra la mujer de vuestra mocedad no seáis desleales.

    Dios aparece como testigo del matrimonio, no como invitado. La expresión "la mujer de tu pacto" convierte el asunto en ruptura de contrato, no en desencuentro.

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  13. Y si alguno prevaleciere contra el uno, dos estarán contra él; y cordón de tres dobleces no presto se rompe.

    El cordón de tres dobleces se lee en casi toda boda cristiana. El contexto, sin embargo, no es romántico: el capítulo entero habla de trabajo, cansancio y soledad.

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  14. 3Con sabiduría se edificará la casa, y con prudencia se afirmará:

    4Y con ciencia se henchirán las cámaras de todo bien preciado y agradable.

    La casa se edifica con sabiduría y se afirma con prudencia — palabras de proyecto, no de sentimiento. Es el versículo para la pareja que tiene que decidir algo grande y lo viene aplazando.

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  15. El que halló esposa halló el bien, y alcanzó la benevolencia de Jehová.

    Suele citarse el día del compromiso. Fíjate en que habla de hallar, no de merecer: la frase trata el matrimonio como algo recibido, no conquistado.

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  16. 10Mujer fuerte, ¿quién la hallará? porque su estima sobrepuja largamente á la de piedras preciosas.

    11El corazón de su marido está en ella confiado, y no tendrá necesidad de despojo.

    12Darále ella bien y no mal, todos los días de su vida.

    El elogio central no es la belleza ni la obediencia: es la confianza. "El corazón de su marido está en ella confiado" describe una relación donde nadie necesita vigilar al otro.

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  17. Mejor es vivir en un rincón de zaquizamí, que con la mujer rencillosa en espaciosa casa.

    Escrito desde el punto de vista del marido, como buena parte de Proverbios. El principio, sin embargo, no tiene dueño: la rencilla constante vuelve pequeña cualquier casa espaciosa.

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  18. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

    Cuatro verbos que describen el largo plazo. "Todo lo soporta" es lo que más aparece en la vida real de un matrimonio viejo, y lo que menos aparece en los discursos de fiesta.

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  19. Mi amado es mío, y yo suya; él apacienta entre lirios.

    Una frase de pertenencia mutua, dicha por ella. Sirve de respuesta a quien imagina que la Biblia solo le da voz al hombre cuando el asunto es el amor.

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  20. Tu mujer será como parra que lleva fruto á los lados de tu casa; tus hijos como plantas de olivas alrededor de tu mesa.

    La imagen es doméstica: una parra a los lados de la casa, plantas de olivas alrededor de la mesa. La bendición que describe no es extraordinaria — es cenar con todos alrededor.

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Preguntas frecuentes

¿Qué dice la Biblia sobre el matrimonio?

Lo describe como alianza con testigo. Génesis 2:24 usa tres verbos — dejar, unirse y ser una sola carne —, Malaquías 2:14 llama a la esposa "la mujer de tu pacto", y Hebreos 13:4 pide que el matrimonio sea honroso en todos, no solo entre los dos.

¿Qué versículo leer cuando el matrimonio está en crisis?

Efesios 4:26-27 es el más práctico: que no se ponga el sol sobre el enojo. Colosenses 3:19 nombra el problema más común, el trato agrio instalado, y 1 Corintios 13:7 recuerda el verbo que sostiene el largo plazo. Las crisis graves piden también acompañamiento de alguien preparado.

¿Qué enseña Efesios 5 sobre marido y mujer?

El pasaje empieza en 5:21 con una orientación recíproca, le pide al marido un amor que se entrega hasta el final (5:25) y el propio autor lo resume en 5:33. Cómo aplicarlo hoy es el punto en que católicos y evangélicos, y distintas iglesias dentro de cada grupo, leen de formas diferentes.

¿La Biblia habla de la intimidad en el matrimonio?

Habla, y sin apuro. 1 Corintios 7:3-5 trata el asunto con simetría total entre los dos: ninguno de los dos es dueño de sí a solas, y cualquier pausa exige acuerdo mutuo. Es uno de los pasajes más recíprocos que tiene la Biblia sobre la vida conyugal.

Una oración para llevar

Señor, gracias por quien pusiste a mi lado. Guarda nuestra casa del trato agrio que entra despacio y dame valor para pedir perdón primero. Que envejezcamos juntos sin perder el gusto de estar juntos. Amén.

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