19 versículos sobre los hijos para quien está criando a alguien
Escrito por Maria Luisa Navarro Schmitt · Revisado por Raphael Navarro Schmitt ·
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La Biblia trata a los hijos como regalo y como responsabilidad a la vez. Salmos 127:3 los llama heredad de Jehová, Proverbios 22:6 habla de instruir a cada niño en su carrera, y Efesios 6:4 advierte a los padres que no provoquen a ira a sus hijos. Los versículos siguientes lo despliegan.
Criar hijos es el asunto en que la Biblia más mezcla ternura y advertencia en la misma página. Llama heredad a los niños y, pocos capítulos después, avisa de que se puede irritar a un hijo hasta la ira. Las dos cosas se le dicen a la misma persona: la que cría.
Una parte de la lista habla sobre el niño y otra habla con él. Es a propósito. Las cartas de Pablo se leían en voz alta con los niños presentes, y él se dirige a ellos directamente — lo que cambia el tono de quien hoy lee estos versículos para su hijo, y no solo sobre él.
La lista empieza en quién es el niño, pasa por cómo se enseña y termina en lo que no controlamos.
Los 19 versículos, uno a uno
3He aquí, heredad de Jehová son los hijos: cosa de estima el fruto del vientre.
4Como saetas en mano del valiente, así son los hijos habidos en la juventud.
5Bienaventurado el hombre que hinchió su aljaba de ellos: no será avergonzado cuando hablare con los enemigos en la puerta.
La imagen es de saetas en la mano del valiente — objetos hechos para ser soltados. El salmo celebra tener hijos y, con la misma metáfora, avisa de que se van.
Leer el capítulo13Porque tú poseiste mis riñones; cubrísteme en el vientre de mi madre.
14Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: estoy maravillado, y mi alma lo conoce mucho.
15No fué encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fuí formado, y compaginado en lo más bajo de la tierra.
16Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas.
Escrito en primera persona: es el adulto mirando su propia formación. Vale leerlo en voz alta a un hijo que anda creyendo que no vale nada.
Leer el capítuloY alzó sus ojos, y vió las mujeres y los niños, y dijo: ¿Qué te tocan éstos? Y él respondió: Son los niños que Dios ha dado á tu siervo.
Jacob presenta a sus hijos al hermano del que había huido, en plena reconciliación. Su respuesta — "son los niños que Dios ha dado á tu siervo" — es la definición más corta de heredad.
Leer el capítuloAntes que te formase en el vientre te conocí, y antes que salieses de la matriz te santifiqué, te dí por profeta á las gentes.
Dicho a un joven que respondió que era demasiado nuevo. El versículo mueve la identidad a antes de cualquier desempeño — que es justo lo que un hijo inseguro necesita oír.
Leer el capítuloInstruye al niño en su carrera: aun cuando fuere viejo no se apartará de ella.
El proverbio habla de instruir al niño "en su carrera", en singular y con posesivo. No hay método único: hay un hijo concreto, con una manera concreta, y la obligación de conocerla.
Leer el capítulo8Oye, hijo mío, la doctrina de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre:
9Porque adorno de gracia serán á tu cabeza, y collares á tu cuello.
Padre y madre aparecen lado a lado, con el mismo peso, ya en la apertura del libro. Y lo que ambos enseñan se compara con un adorno, no con una cadena.
Leer el capítulo1OID, hijos, la doctrina de un padre, y estad atentos para que conozcáis cordura.
2Porque os doy buena enseñanza; no desamparéis mi ley.
3Porque yo fuí hijo de mi padre, delicado y único delante de mi madre.
4Y él me enseñaba, y me decía: Mantenga tu corazón mis razones, guarda mis mandamientos, y vivirás:
Fíjate en lo que pasa a mitad del pasaje: el autor recuerda que también fue hijo y repite lo que oyó de su propio padre. La educación aquí es cosa que se pasa de mano en mano, no que se inventa.
Leer el capítuloCorrige á tu hijo, y te dará descanso, y dará deleite á tu alma.
El proverbio liga la corrección al descanso de quien cría — y no describe ningún método. En muchos países de habla hispana la ley prohíbe hoy el castigo físico como forma de crianza. Lo que el texto pide es firmeza constante, que da bastante más trabajo.
Leer el capítuloY vosotros, padres, no provoquéis á ira á vuestros hijos; sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.
La orden tiene dos mitades y la primera es una prohibición: no provocar a ira. Se puede criar bien por el lado de la disciplina y arruinarlo todo por el lado del tono.
Leer el capítuloAun el muchacho es conocido por sus hechos, si su obra fuere limpia y recta.
Un recordatorio de que el niño ya es alguien ahora, y no un adulto en borrador. Lo que hace hoy ya dice algo de él.
Leer el capítuloVenid, hijos, oidme; el temor de Jehová os enseñaré.
David convoca a los hijos para enseñarles, en medio de un salmo sobre haber pasado miedo. Quien enseña desde su propio susto enseña distinto de quien enseña desde la teoría.
Leer el capítulo13Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reñían á los que los presentaban.
14Y viéndolo Jesús, se enojó, y les dijo: Dejad los niños venir, y no se lo estorbéis; porque de los tales es el reino de Dios.
15De cierto os digo, que el que no recibiere el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
16Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.
Los discípulos pensaron que los niños estorbaban la agenda. Jesús se enojó — reacción que el texto rara vez registra en él — y enseguida los tomó en los brazos.
Leer el capítuloY cualquiera que recibiere á un tal niño en mi nombre, á mí recibe.
Recibir a un niño queda equiparado a recibir al propio Cristo. Es la frase que desarma la idea de que los niños son asunto de segundo orden mientras los adultos se ocupan de lo que importa.
Leer el capítuloMirad no tengáis en poco á alguno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre la faz de mi Padre que está en los cielos.
La expresión es "tener en poco", y describe algo bastante común: tratar al niño como si no entendiera, no escuchara o no contara en la conversación.
Leer el capítuloY todos tus hijos serán enseñados de Jehová; y multiplicará la paz de tus hijos.
Un alivio para quien cría: los hijos serán enseñados de Jehová. No exime del trabajo de casa, pero le quita al padre y a la madre la ilusión de ser el único maestro.
Leer el capítuloY Jesús crecía en sabiduría, y en edad, y en gracia para con Dios y los hombres.
La única frase sobre la adolescencia de Jesús, y enumera cuatro ejes: sabiduría, edad, gracia para con Dios y gracia para con los hombres. Ninguno solo — buena regla para revisar cómo está creciendo un hijo.
Leer el capítulo24Mucho se alegrará el padre del justo: y el que engendró sabio se gozará con él.
25Alégrense tu padre y tu madre, y gócese la que te engendró.
La alegría que describe no viene de las notas ni de la carrera: viene del hijo justo y sabio. Sirve para calibrar qué se celebra en casa.
Leer el capítuloNinguno tenga en poco tu juventud; pero sé ejemplo de los fieles en palabra, en conversación, en caridad, en espíritu, en fe, en limpieza.
Escrito para un líder joven, y es el versículo para darle a un hijo adolescente. No dice "espera a crecer": dice que sea ejemplo ahora, y enumera en qué.
Leer el capítuloDe la boca de los chiquitos y de los que maman, fundaste la fortaleza, á causa de tus enemigos, para hacer cesar al enemigo, y al que se venga.
La fortaleza que Dios funda sale de la boca de los chiquitos. En un salmo que habla de estrellas y del universo, el contraste es claramente deliberado.
Leer el capítulo
Preguntas frecuentes
¿Qué dice la Biblia sobre criar hijos?
Junta afecto y responsabilidad. Salmos 127:3 llama a los hijos heredad de Jehová, Proverbios 22:6 habla de instruir a cada niño en su propia carrera, y Efesios 6:4 prohíbe expresamente provocarlos a ira antes de mandar criarlos en disciplina.
¿La Biblia manda pegar a los hijos?
Proverbios usa el lenguaje de corrección del mundo antiguo y las tradiciones cristianas lo leen de formas distintas. Lo que los textos afirman directamente es otra cosa: Proverbios 29:17 liga la corrección constante al descanso de quien cría y Efesios 6:4 prohíbe provocar al hijo a ira. Hoy muchos países prohíben por ley el castigo físico como método de crianza.
¿Qué versículo leer por un hijo que se alejó?
Salmos 139:13-16, porque afirma su valor con independencia del momento, e Isaías 54:13, que devuelve la enseñanza a las manos de Dios cuando ya no acepta las tuyas. Proverbios 22:6 suele leerse como garantía, pero es un proverbio: describe lo común, no emite una promesa.
¿Qué dijo Jesús sobre los niños?
Marcos 10:13-16 muestra a los discípulos apartando niños y a Jesús reaccionando con enojo, tomándolos en brazos. Mateo 18:5 equipara recibir a un niño con recibir al propio Cristo, y Mateo 18:10 prohíbe tenerlos en poco.
Una oración para llevar
Señor, gracias por quien pusiste en mis manos para criar. Guárdame de herir con el tono lo que intento enseñar con la palabra. Dame paciencia hoy y valor para pedir disculpas cuando me equivoque delante de ellos. Amén.