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19 versículos sobre la tentación para los minutos en que aprieta

Escrito por Maria Luisa Navarro Schmitt · Revisado por Raphael Navarro Schmitt ·

Respuesta rápida

La Biblia separa ser tentado de pecar: Hebreos 4:15 dice que Jesús fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Santiago 1:14 describe el camino de la caída, del deseo a la acción, y 1 Corintios 10:13 promete que junto con la tentación viene la salida. Sentir no es ceder.

La confusión más cara sobre este tema es creer que ser tentado ya es haber fallado. La Biblia no funciona así. Describe a Jesús cuarenta días en el desierto siendo tentado y, en la misma frase en que lo registra, afirma que no pecó. Es decir: que aparezca el deseo no es el problema. Lo que se hace con él en los minutos siguientes, sí.

Y esos minutos tienen anatomía. Santiago lo cuenta a cámara lenta — atraído, cebado, concebido, parido — porque quien ve el proceso puede interrumpirlo al principio, que es el único punto donde todavía es fácil. Ninguno de los textos de abajo te manda resistir con más fuerza de voluntad. Lo que mandan, casi todos, es salir antes del lugar.

La lista empieza por lo que la tentación es, pasa por qué hacer con ella en el momento, y termina en qué hacer al día siguiente de haber cedido — porque esa parte también está en la Biblia.

Los 19 versículos, uno a uno

  1. 13Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de Dios: porque Dios no puede ser tentado de los malos, ni él tienta á alguno:

    14Sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído, y cebado.

    15Y la concupiscencia, después que ha concebido, pare el pecado: y el pecado, siendo cumplido, engendra muerte.

    El texto que desmonta dos excusas de una vez. No fue Dios quien armó la situación, y no fue el azar: el texto apunta a la propia concupiscencia, y describe el resto como una gestación, con tiempo de maduración.

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  2. 15Porque no tenemos un Pontífice que no se pueda compadecer de nuestras flaquezas; mas tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.

    16Lleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia para el oportuno socorro.

    La frase más liberadora del tema: tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Separa de una vez sentir de ceder — y enseguida manda llegarse confiadamente en lugar de desaparecer de vergüenza.

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  3. 12Así que, el que piensa estar firme, mire no caiga.

    13No os ha tomado tentación, sino humana: mas fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis llevar; antes dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis aguantar.

    Fíjate en que el aviso viene antes de la promesa: el que piensa estar firme es el más expuesto. Y la salida prometida no es sobrenatural — es una puerta, y alguien tiene que cruzarla.

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  4. 1ENTONCES Jesús fué llevado del Espíritu al desierto, para ser tentado del diablo.

    2Y habiendo ayunado cuarenta días y cuarenta noches, después tuvo hambre.

    3Y llegándose á él el tentador, dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se hagan pan.

    4Mas él respondiendo, dijo: Escrito está: No con solo el pan vivirá el hombre, mas con toda palabra que sale de la boca de Dios.

    El primer intento apunta justo donde él estaba débil: cuarenta días sin comer, y la propuesta es pan. La tentación rara vez es creativa; va donde ya duele.

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  5. 8Otra vez le pasa el diablo á un monte muy alto, y le muestra todos los reinos del mundo, y su gloria,

    9Y dícele: Todo esto te daré, si postrado me adorares.

    10Entonces Jesús le dice: Vete, Satanás, que escrito está: Al Señor tu Dios adorarás y á él solo servirás.

    11El diablo entonces le dejó: y he aquí los ángeles llegaron y le servían.

    La tercera propuesta es un atajo: todos los reinos, ahora, sin cruz. Y la respuesta es la más corta de las tres, casi impaciente. Hay momento de argumentar y momento de cerrar la conversación.

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  6. Velad y orad, para que no entréis en tentación: el espíritu á la verdad está presto, mas la carne enferma.

    Dicho en Getsemaní, a discípulos que estaban durmiendo. Velar viene antes de orar en la frase: buena parte de la lucha es darse cuenta a tiempo de que ha empezado.

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  7. 14No entres por la vereda de los impíos, ni vayas por el camino de los malos.

    15Desampárala, no pases por ella; apártate de ella, pasa.

    Cinco órdenes seguidas sobre un mismo camino: no entres, no vayas, desampárala, no pases por ella, apártate. Es redundante a propósito — el proverbio sabe que negociamos la distancia.

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  8. 8Sed templados, y velad; porque vuestro adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando á quien devore:

    9Al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que las mismas aflicciones han de ser cumplidas en la compañía de vuestros hermanos que están en el mundo.

    Templanza y vigilancia antes que resistencia. Y el consuelo del versículo siguiente es social: las mismas aflicciones les pasan a otros. La tentación aislada convence a la persona de que solo ella pelea con aquello.

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  9. 7Someteos pues á Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá.

    8Allegaos á Dios, y él se allegará á vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros de doblado ánimo, purificad los corazones.

    Dos órdenes que solo funcionan juntas: resistir y allegarse. Quien solo resiste se pasa el día empujando una puerta; la segunda mitad le da adónde ir.

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  10. 11Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

    12Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires.

    13Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y estar firmes, habiendo acabado todo.

    La palabra que usa Pablo es "asechanzas" — emboscadas montadas, con estudio previo. Tiene sentido que la respuesta sea una armadura vestida antes, y no una improvisación en el momento.

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  11. 9BETH ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.

    10Con todo mi corazón te he buscado: no me dejes divagar de tus mandamientos.

    11En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.

    La Reina-Valera imprime la letra hebrea al inicio de la estrofa — verás "BETH" pegado al versículo. Guardar los dichos en el corazón es la versión antigua de tener la munición lista: en las tres respuestas de Jesús en el desierto lo que sale es texto memorizado.

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  12. 16Digo pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis la concupiscencia de la carne.

    17Porque la carne codicia contra el Espíritu, y el Espíritu contra la carne: y estas cosas se oponen la una á la otra, para que no hagáis lo que quisiereis.

    Pablo no manda dejar de desear: manda andar en otra dirección. La imagen es de movimiento, y a quien está en movimiento cuesta más convencerlo de quedarse parado mirando.

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  13. 12No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, para que le obedezcáis en sus concupiscencias;

    13Ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado por instrumentos de iniquidad; antes presentaos á Dios como vivos de los muertos, y vuestros miembros á Dios por instrumentos de justicia.

    14Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.

    El verbo es reinar. Pablo trata el pecado como un gobierno que solo manda mientras se le obedece — y cierra con la razón por la que no se enseñoreará: la gracia, no el esfuerzo.

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  14. Huye también los deseos juveniles; y sigue la justicia, la fe, la caridad, la paz, con los que invocan al Señor de puro corazón.

    Huye y sigue, en la misma frase. Y el final del versículo entrega el método que casi todo el mundo se salta: hacerlo junto a los que invocan al Señor, no en solitario.

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  15. 31Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandaros como á trigo;

    32Mas yo he rogado por ti que tu fe no falte: y tú, una vez vuelto, confirma á tus hermanos.

    Jesús le avisa a Pedro que va a ser zarandeado como trigo y, en la frase siguiente, ya le da tarea para después: "una vez vuelto, confirma a tus hermanos". Es el versículo para quien cree que la caída de ayer canceló el resto.

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  16. Porque en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer á los que son tentados.

    El socorro viene de quien pasó por lo mismo. No es solidaridad genérica: el texto dice que puede socorrer precisamente porque padeció siendo tentado.

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  17. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

    La única línea del Padrenuestro que toca el asunto — y es una petición, no una promesa de rendimiento. Cabe en la oración diaria de cualquier tradición cristiana.

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  18. 16Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de la carne, y la concupiscencia de los ojos, y la soberbia de la vida, no es del Padre, mas es del mundo.

    17Y el mundo se pasa, y su concupiscencia; mas el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre.

    Juan clasifica lo que tira: la carne, los ojos, la soberbia de la vida. Y cierra con el argumento que más desarma en el momento — todo eso se pasa, y lo que se gana cediendo dura todavía menos.

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  19. Bienaventurado el varón que sufre la tentación; porque cuando fuere probado, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido á los que le aman.

    El único versículo de la lista que mira hacia atrás. No felicita a quien nunca sintió nada: felicita a quien sufrió la tentación — lo que supone haberla sentido, y por buen rato.

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Preguntas frecuentes

¿Ser tentado ya es pecado?

No. Hebreos 4:15 afirma que Jesús fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Santiago 1:14-15 describe el pecado como el paso siguiente al deseo, no como el deseo en sí. Tratar la tentación como falta consumada suele aumentar la vergüenza y debilitar justo a quien está resistiendo.

¿Dios tienta a las personas para probar su fe?

Santiago 1:13 responde directamente que no: Dios no puede ser tentado de los malos y no tienta a nadie. La Escritura distingue la tentación, que tira hacia la caída, de la prueba, que madura. La misma carta trata las dos cosas en el mismo capítulo justamente para que no se confundan.

¿Qué hacer cuando la tentación es demasiado fuerte?

Los textos bíblicos apuntan a acciones concretas, no a fuerza de voluntad. Proverbios 4:14-15 manda cambiar de camino antes de acercarse, y 2 Timoteo 2:22 junta huir y seguir en la misma frase, y añade lo esencial: hacerlo junto a otras personas.

¿Y cuando ya cedí?

Lucas 22:31-32 muestra a Jesús hablando con Pedro sobre la caída antes de que ocurra y dándole ya misión para después. En la Biblia, ceder no cierra la historia; lo que la cierra es renunciar a volver. 1 Juan 1:9 trata la confesión como camino de vuelta, no como humillación.

Una oración para llevar

Señor, tú sabes exactamente dónde soy débil, y sabes que ya me cansé de pelear solo en ese punto. Dame ojos para ver la salida mientras sigue abierta, y valor para usarla. Y cuando falle, tráeme de vuelta rápido. Amén.

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