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19 versículos sobre las dificultades de la vida para atravesar lo que no terminó

Escrito por Maria Luisa Navarro Schmitt · Revisado por Raphael Navarro Schmitt ·

Respuesta rápida

La Biblia no promete una vida sin dificultad. Juan 16:33 avisa de que en el mundo habrá aflicción y solo después manda confiar, y 2 Corintios 4:8 describe a gente atribulada en todo pero no angustiada. Los versículos siguientes sirven para atravesar lo que todavía no terminó.

Hay una diferencia entre un mal día y una mala temporada. Esta página es para la segunda: el proceso que se arrastra, el tratamiento que no termina, la cuenta que no cuadra desde hace meses, la casa en la que nadie está bien.

La Escritura tiene un modo propio de hablar de esto, y decepciona a quien busca una frase que resuelva. Pablo dice que fue atribulado en todo y, en la misma línea, que no quedó angustiado — las dos mitades se quedan. Job afirma que buscó a Dios en los cuatro puntos y no lo halló, y solo entonces dice que Dios conoce su camino.

Vale un aviso sobre tres versículos que casi siempre llegan antes de tiempo. "Todas las cosas ayudan a bien", "tened por sumo gozo" y "Dios no permite más de lo que puedes soportar" son textos reales, y ninguno de los tres dice lo que sugiere el uso popular. Están en la lista, con el contexto al lado.

El orden va del reconocimiento a la travesía. Si estás al comienzo de algo difícil, los primeros ítems sirven mejor que los últimos.

Los 19 versículos, uno a uno

  1. Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo.

    La frase tiene tres partes y la del medio suele desaparecer en la cita: en el mundo tendréis aflicción. Jesús lo dice horas antes de ser arrestado, y la confianza que pide viene después del aviso, no en su lugar.

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  2. 8Estando atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperamos;

    9Perseguidos, mas no desamparados; abatidos, mas no perecemos;

    Cuatro pares, siempre con el mismo formato: ocurre, pero no destruye. Pablo no niega ninguna de las cuatro primeras palabras — solo se niega a completar la frase como ella pediría.

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  3. 1Cántico gradual. DE los profundos, oh Jehová, á ti clamo.

    2Señor, oye mi voz; estén atentos tus oídos á la voz de mi súplica.

    El salmo empieza desde abajo — "de los profundos" —, sin introducción educada. Sirve de modelo de oración para quien ya no logra formular una petición ordenada: clamar desde el fondo ya es la oración entera.

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  4. 1Al Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de David. OYE, oh Dios, mi clamor; á mi oración atiende.

    2Desde el cabo de la tierra clamaré á ti, cuando mi corazón desmayare: á la peña más alta que yo me conduzcas.

    Pedir una peña más alta que tú es admitir que tu altura no resuelve. Es la petición más honesta de la lista, y la más difícil de hacer para quien está acostumbrado a poder con todo.

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  5. 8He aquí yo iré al oriente, y no lo hallaré; y al occidente, y no lo percibiré:

    9Si al norte él obrare, yo no lo veré; al mediodía se esconderá, y no lo veré.

    10Mas él conoció mi camino: probaráme, y saldré como oro.

    Job busca en los cuatro puntos y no encuentra a Dios en ninguno. Solo después de eso dice que Dios conoce su camino. El orden es lo que importa: la ausencia sentida va antes que la confianza declarada.

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  6. Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. También recibimos el bien de Dios, ¿y el mal no recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.

    La pregunta que Job le hace a su mujer es dura y él mismo no la sostiene mucho tiempo — los capítulos siguientes son de lamento abierto. Haberlo dicho en el primer momento no lo obliga a repetirlo después.

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  7. Muchos son los males del justo; mas de todos ellos lo librará Jehová.

    La primera mitad es la que rara vez aparece en una publicación: muchos son los males del justo. El salmo cuenta con la acumulación, y es justo eso lo que vuelve creíble la segunda mitad.

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  8. 1Al Músico principal: á Jeduthún: Salmo de David. EN Dios solamente está acallada mi alma: de él viene mi salud.

    2El solamente es mi fuerte, y mi salud; es mi refugio, no resbalaré mucho.

    Fíjate en el adverbio del final: no resbalaré mucho. El salmo no promete estabilidad total, promete que el resbalón tiene límite — una promesa más modesta y más creíble.

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  9. Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás: contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, y salvaráme tu diestra.

    La expresión es "en medio de la angustia", no después de ella. Y el verbo es vivificar, dar vida otra vez — algo que se hace repetidamente en quien sigue ahí dentro.

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  10. 17Aunque la higuera no florecerá, ni en las vides habrá frutos; mentirá la obra de la oliva, y los labrados no darán mantenimiento, y las ovejas serán quitadas de la majada, y no habrá vacas en los corrales;

    18Con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salud.

    La lista de pérdidas es agrícola y total: higuera, vides, oliva, labrados, ovejas, vacas. No es hipótesis poética — es la descripción de una familia arruinada. Y el "con todo" llega sin ninguna explicación.

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  11. Bueno es Jehová para fortaleza en el día de la angustia; y conoce á los que en él confían.

    Está en medio de un libro sobre la destrucción de Nínive, y es casi un respiro. El verbo final es conocer: no es protección anónima, es alguien que sabe quién está ahí dentro.

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  12. 16Pensaré pues para saber esto: es á mis ojos duro trabajo,

    17Hasta que venido al santuario de Dios, entenderé la postrimería de ellos.

    El salmista intenta entender por qué prosperan los injustos y lo llama duro trabajo — la cuenta no cuadra por la lógica. Lo que cambia no es la explicación, es el lugar desde donde pasa a mirar.

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  13. En el día del bien goza del bien; y en el día del mal considera. Dios también hizo esto delante de lo otro, porque el hombre no halle nada tras de él.

    El consejo para el día del mal es considerar, no entender. Eclesiastés es el único libro que dice abiertamente que no vas a descubrir el motivo — y lo trata como información útil.

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  14. 3Y no sólo esto, mas aun nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia;

    4Y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;

    5Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios está derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos es dado.

    La cadena tribulación, paciencia, prueba, esperanza describe un proceso largo, no un consuelo inmediato. Dicha a alguien que está en el primer eslabón suena cruel; leída despacio, es el mapa del recorrido.

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  15. Y sabemos que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, es á saber, á los que conforme al propósito son llamados.

    El versículo más usado como analgésico y el peor empleado. No dice que todas las cosas sean buenas ni que cada una tenga un propósito escondido: dice que ayudan, juntas, a bien. Es una afirmación sobre el conjunto, no sobre la pieza.

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  16. 2Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando cayereis en diversas tentaciones;

    3Sabiendo que la prueba de vuestra fe obra paciencia.

    4Mas tenga la paciencia perfecta su obra, para que seáis perfectos y cabales, sin faltar en alguna cosa.

    El gozo que se pide no es sentir placer en la prueba — es saber adónde lleva. Santiago escribe a gente dispersa por la persecución, y no a quien está teniendo una semana difícil en el trabajo.

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  17. No os ha tomado tentación, sino humana: mas fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis llevar; antes dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis aguantar.

    El versículo habla de tentación, no de sufrimiento en general — decirle a alguien enfermo que Dios no da más de lo que se puede soportar es usar el texto para lo que no trata. La promesa real es la salida, no un límite de dolor.

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  18. Es verdad que ningún castigo al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; mas después da fruto apacible de justicia á los que en él son ejercitados.

    La honestidad rara: en el presente, nada de esto parece causa de gozo. El autor admite que el beneficio solo se ve después, y no pide que se finja lo contrario mientras tanto.

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  19. 16Por tanto, no desmayamos: antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior empero se renueva de día en día.

    17Porque lo que al presente es momentáneo y leve de nuestra tribulación, nos obra un sobremanera alto y eterno peso de gloria;

    18No mirando nosotros á las cosas que se ven, sino á las que no se ven: porque las cosas que se ven son temporales, mas las que no se ven son eternas.

    Llamar a la propia tribulación momentánea y leve, viniendo de quien lo escribió en medio de años muy difíciles, no es minimizar: es comparación de escala. Cierra la lista porque solo funciona después de todo lo anterior.

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Preguntas frecuentes

¿Qué dice la Biblia sobre los momentos difíciles?

La Biblia no promete ausencia de dificultad. Juan 16:33 avisa de que habrá aflicción, Salmos 34:19 habla de muchos males del justo y 2 Corintios 4:8-9 describe a alguien atribulado en todo pero no destruido. La promesa recurrente es de compañía y límite, no de exención.

¿"Dios no da más de lo que podemos soportar" está en la Biblia?

La frase es una lectura libre de 1 Corintios 10:13, y el versículo trata de tentación, no de sufrimiento. Lo que promete es una salida junto con la tentación. Usarlo ante una enfermedad o un duelo fuerza al texto a decir lo que no dice.

¿Por qué Dios permite que pasen cosas malas?

La Biblia no cierra esa pregunta. Job recibe un encuentro en vez de una explicación, y Eclesiastés 7:14 dice abiertamente que el hombre no halla nada tras de él. Salmos 73:16-17 muestra al salmista renunciando a entender y cambiando el lugar desde donde mira.

¿Qué versículo leer en una fase muy difícil?

Si estás al comienzo, Salmos 130:1-2 permite clamar desde el fondo sin ordenar la petición. Si ya llevas meses, Habacuc 3:17-18 es el más cercano: enumera pérdidas totales y sostiene la fe sin explicar cómo. Lee uno solo y déjalo abierto.

Una oración para llevar

Señor, esto todavía no termina, y ya estoy cansado de pedir lo mismo. No dejes que me endurezca por el camino. Si la salida tarda, sostenme en medio: da lo que haga falta para hoy y guárdame de decidir por cansancio lo que después voy a lamentar. Amén.

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