17 versículos sobre las mujeres y lo que la Biblia dice de ellas
Escrito por Raphael Navarro Schmitt · Revisado por Maria Luisa Navarro Schmitt ·
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La Biblia no trata a la mujer como categoría: la trata como gente con nombre. Génesis 1:27 dice que varón y hembra fueron creados a imagen de Dios, y Gálatas 3:28 deshace la distinción en Cristo. Entre uno y otro hay una jueza, una reina, comerciantes y la primera testigo de la resurrección.
Buscar "versículos sobre mujeres" suele devolver dos cosas: Proverbios 31 y una lista de deberes. Ninguna de las dos da cuenta de lo que hay en la Escritura. Las mujeres de la Biblia aparecen negociando, juzgando, financiando un ministerio itinerante y discutiendo teología con Jesús junto a un pozo.
Vale fijarse en cuántas actúan contra el orden establecido y el texto lo aprueba: Ester rompe el protocolo del palacio, Rut cruza una frontera étnica, Lidia insiste hasta que Pablo acepta su hospedaje. Ninguna de esas escenas se presenta como excepción pintoresca.
La lista sigue más o menos el orden de la Biblia, del primer capítulo del Génesis a las cartas. Proverbios 31 aparece repartido a propósito — el capítulo es un poema, no una evaluación de desempeño, y leído de corrido suele convertirse en una.
Los 17 versículos, uno a uno
Y crió Dios al hombre á su imagen, á imagen de Dios lo crió; varón y hembra los crió.
La imagen de Dios se atribuye a los dos en la misma frase, sin gradación. Es el versículo que fija el suelo de cualquier conversación sobre el asunto — y el suelo es alto.
Leer el capítulo4Y gobernaba en aquel tiempo á Israel una mujer, Débora, profetisa, mujer de Lapidoth:
5La cual Débora habitaba debajo de una palma entre Rama y Beth-el, en el monte de Ephraim: y los hijos de Israel subían á ella á juicio.
Débora acumula dos funciones — profetisa y la que gobierna — y el pueblo sube hasta ella a juicio. La escena se describe sin ninguna nota explicativa, como si no hubiera nada que justificar.
Leer el capítulo16Y Ruth respondió: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti: porque donde quiera que tú fueres, iré yo; y donde quiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios.
17Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada: así me haga Jehová, y así me dé, que sólo la muerte hará separación entre mí y ti.
Suele leerse en bodas, pero lo dice una nuera viuda a una suegra viuda. El compromiso más citado de la Biblia se hizo entre dos mujeres que no ganaban nada quedándose juntas.
Leer el capítuloPorque si absolutamente callares en este tiempo, respiro y libertación tendrán los Judíos de otra parte; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora te han hecho llegar al reino?
La frase famosa es una pregunta, no una garantía. Mardoqueo no promete que va a salir bien — dice que la liberación vendrá de algún modo y que ella puede quedarse fuera.
Leer el capítuloLA mujer sabia edifica su casa: mas la necia con sus manos la derriba.
Edificar y derribar aparecen como dos posibilidades reales, y las dos con las propias manos. El proverbio le acredita a la mujer poder sobre el rumbo de la casa, no solo influencia.
Leer el capítuloMujer fuerte, ¿quién la hallará? porque su estima sobrepuja largamente á la de piedras preciosas.
El poema empieza con una pregunta, lo que ya cambia la lectura: no es una lista de requisitos que cumplir, es un elogio a algo raro. Y el original era un acróstico — cada verso empieza con una letra del alfabeto hebreo, en orden.
Leer el capítulo25Fortaleza y honor son su vestidura; y en el día postrero reirá.
26Abrió su boca con sabiduría: y la ley de clemencia está en su lengua.
Fortaleza y honor como vestidura, y una risa dirigida al día postrero. Fíjate en que lo que viste no es serenidad decorativa: es seguridad sobre lo que todavía viene.
Leer el capítuloEngañosa es la gracia, y vana la hermosura: la mujer que teme á Jehová, ésa será alabada.
El verso que desarma el resto del capítulo. Después de describir a alguien que compra campos y negocia telas, el poema dice que nada de eso es el criterio — y la hermosura, tampoco.
Leer el capítuloEntonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase á mí conforme á tu palabra. Y el ángel partió de ella.
La respuesta llega después de una pregunta práctica sobre cómo sería posible aquello. María no se retrata como pasiva: pregunta, entiende y entonces consiente.
Leer el capítulo46Entonces María dijo: engrandece mi alma al Señor;
47Y mi espíritu se alegró en Dios mi Salvador.
48Porque ha mirado á la bajeza de su criada; porque he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
49Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre.
El cántico de una adolescente pobre que se describe como alguien a quien todas las generaciones llamarán bienaventurada. En los versos siguientes se vuelve político — derriba poderosos, vacía a los ricos.
Leer el capítulo1Y ACONTECIÓ después, que él caminaba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios, y los doce con él,
2Y algunas mujeres que habían sido curadas de malos espíritus y de enfermedades: María, que se llamaba Magdalena, de la cual habían salido siete demonios,
3Y Juana, mujer de Chuza, procurador de Herodes, y Susana, y otras muchas que le servían de sus haciendas.
El dato que suele pasar desapercibido: le servían de sus haciendas. El ministerio itinerante de Jesús estaba financiado por mujeres, y una de ellas era esposa del procurador de Herodes.
Leer el capítulo15Dícele Jesús: Mujer, ¿por qué lloras? ¿á quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, dícele: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré.
16Dícele Jesús: ¡María! Volviéndose ella, dícele: ¡Rabboni! que quiere decir, Maestro.
La primera testigo de la resurrección es una mujer, en un contexto en que el testimonio femenino tenía poco valor legal. Y el reconocimiento no llega por argumento: llega cuando él dice su nombre.
Leer el capítulo14Entonces una mujer llamada Lidia, que vendía púrpura en la ciudad de Tiatira, temerosa de Dios, estaba oyendo; el corazón de la cual abrió el Señor para que estuviese atenta á lo que Pablo decía.
15Y cuando fué bautizada, y su familia, nos rogó, diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad: y constriñónos.
A Lidia se la presenta por su oficio antes que por cualquier otra cosa: vendía púrpura, artículo caro. La primera iglesia de Europa empieza en casa de una comerciante que insistió hasta que Pablo aceptó.
Leer el capítulo1ENCOMIÉNDOOS empero á Febe nuestra hermana, la cual es diaconisa de la iglesia que está en Cencreas:
2Que la recibáis en el Señor, como es digno á los santos, y que la ayudéis en cualquiera cosa en que os hubiere menester: porque ella ha ayudado á muchos, y á mí mismo.
Pablo recomienda a Febe, y la Reina-Valera la llama directamente diaconisa de la iglesia de Cencreas; otras traducciones dicen servidora, y ahí es donde las tradiciones divergen sobre el alcance de la función. Lo que el texto afirma sin disputa es que ayudó a mucha gente, incluido Pablo.
Leer el capítuloNo hay Judío, ni Griego; no hay siervo, ni libre; no hay varón, ni hembra: porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
Pablo derriba tres divisiones de una vez: étnica, social y de sexo. El contexto es pertenecer a Cristo, y desde ahí las tradiciones parten hacia conclusiones distintas sobre los papeles en la iglesia.
Leer el capítuloTrayendo á la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual residió primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice; y estoy cierto que en ti también.
Pablo rastrea la fe de Timoteo por dos generaciones de mujeres de la familia, y nombra a las dos. Es el retrato más directo del Nuevo Testamento sobre quién suele sostener la fe puertas adentro.
Leer el capítulo3El adorno de las cuales no sea exterior con encrespamiento del cabello, y atavío de oro, ni en compostura de ropas;
4Sino el hombre del corazón que está encubierto, en incorruptible ornato de espíritu agradable y pacífico, lo cual es de grande estima delante de Dios.
Escrito en una época en que la joya y el peinado eran señal pública de estatus. Leído hoy suele volverse regla sobre la apariencia; en su contexto está desmontando una competencia social, no prohibiendo un par de pendientes.
Leer el capítulo
Preguntas frecuentes
¿Qué dice la Biblia sobre las mujeres?
La Biblia atribuye a varón y hembra la misma imagen de Dios en Génesis 1:27 y, en Gálatas 3:28, afirma que la distinción no separa a nadie en Cristo. En la práctica narrativa, las mujeres aparecen juzgando, profetizando, negociando y testificando — casi siempre con nombre propio registrado.
¿Quiénes fueron las mujeres más importantes de la Biblia?
No hay una lista oficial, pero algunas aparecen en puntos decisivos: Sara, Débora, Rut, Ana, Ester, María, María Magdalena, Lidia y Priscila. Débora gobernaba Israel (Jueces 4), y María Magdalena fue la primera en ver a Jesús resucitado (Juan 20).
¿La mujer de Proverbios 31 es un modelo a seguir?
El capítulo es un poema acróstico de elogio, no una lista de tareas. Termina en Proverbios 31:30 diciendo que ni la gracia ni la hermosura son el criterio. Leído como checklist produce culpa; leído como poema produce el efecto buscado, que es la honra.
¿La Biblia permite que las mujeres lideren en la iglesia?
Es un punto en que católicos y evangélicos, y distintas iglesias dentro de cada grupo, llegan a conclusiones diferentes apoyándose en textos distintos. Esta página no decide la cuestión. El tema tiene página propia en el sitio, con los pasajes de ambos lados del debate.
Una oración para llevar
Señor, gracias por las mujeres que vinieron antes de mí y me enseñaron a rezar. Dame el valor de las que dijeron sí cuando salía caro y la firmeza de las que dijeron no cuando hacía falta. Y que no mida mi valor por lo que logré entregar hoy. Amén.