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19 versículos sobre la alabanza y la adoración y lo que las separa

Escrito por Maria Luisa Navarro Schmitt · Revisado por Raphael Navarro Schmitt ·

Respuesta rápida

La alabanza responde a lo que Dios hizo; la adoración responde a quién es él. Juan 4:23-24 dice que el Padre busca adoradores en espíritu y en verdad, sin atar la adoración a un lugar. Salmos 150 muestra la variedad de formas que la propia Escritura registra.

Las dos palabras aparecen juntas tan a menudo que casi se volvieron sinónimas, pero el uso bíblico las separa. La alabanza es respuesta a lo que Dios hizo — tiene motivo, tiene historia, suele contarse. La adoración es respuesta a quién es él, y por eso no depende de que haya pasado nada. Salmos 100:4 usa las dos en la misma frase y muestra el orden: se entra con una y se sigue con la otra.

Sobre la forma, la Escritura registra una variedad que suele incomodar un poco a todo el mundo. Hay postración en Salmos 95, saltos en 2 Samuel 6, palmas en Salmos 47, una orquesta entera en Salmos 150 y canto en la cárcel en Hechos 16. Este sitio no defiende ningún estilo de culto frente a otro — la lista de abajo solo muestra lo que está en el texto.

Los últimos versículos son los más difíciles: alabanza sin motivo visible. Habacuc 3:17-18 es la lista más completa de cosas saliendo mal seguida de un "con todo" — y es el texto que queda cuando el resto no sirve.

Los 19 versículos, uno a uno

  1. Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro hacedor.

    Tres verbos de cuerpo: venir, postrarse, arrodillarse. La adoración aquí es postura antes que palabra, y la razón que se da es simple: él es nuestro hacedor.

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  2. Dad á Jehová la gloria debida á su nombre: humillaos á Jehová en el glorioso santuario.

    Dar la gloria "debida a su nombre" viene antes de humillarse. Es el orden inverso al que solemos seguir, que es adorar primero y entender después.

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  3. Tributad á Jehová la gloria debida á su nombre: traed ofrenda, y venid delante de él; postraos delante de Jehová en la hermosura de su santidad.

    Aquí la adoración viene acompañada de ofrenda — se llega con algo en la mano. Vale reparar en que es el mismo cántico del día en que el arca entró en Jerusalén.

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  4. 23Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.

    24Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.

    Dicho en una conversación sobre qué monte era el lugar correcto para adorar. La respuesta de Jesús no elige ninguno de los dos: saca la cuestión del lugar y la pone en quien adora.

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  5. ASÍ que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, que es vuestro racional culto.

    El culto que describe aquí no tiene música ni horario: lo llama "racional culto" y consiste en presentar el cuerpo entero. Es la adoración fuera del templo sin quedarse vacía.

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  6. 1Salmo de David, estando en el desierto de Judá. DIOS, Dios mío eres tú: levantaréme á ti de mañana: mi alma tiene sed de ti, mi carne te desea, en tierra de sequedad y transida sin aguas;

    2Para ver tu fortaleza y tu gloria, así como te he mirado en el santuario.

    3Porque mejor es tu misericordia que la vida: mis labios te alabarán.

    4Así te bendeciré en mi vida: en tu nombre alzaré mis manos.

    Escrito en un desierto literal, con sed literal — el encabezado dice que David estaba en el desierto de Judá. La tierra seca no es una metáfora espiritual bonita: era el paisaje de alrededor.

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  7. 1Al Músico principal: Masquil á los hijos de Coré. COMO el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía.

    2Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo: ¡cuándo vendré, y pareceré delante de Dios!

    El ciervo que brama por las corrientes de las aguas es la imagen más cantada en la música de adoración. El salmo entero, sin embargo, es de alguien abatido y lejos de casa.

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  8. 1Salmo de alabanza. CANTAD alegres á Dios, habitantes de toda la tierra.

    2Servid á Jehová con alegría: venid ante su acatamiento con regocijo.

    Tres órdenes en dos líneas, y todas con alegría. Es el salmo más usado para abrir una celebración, católica o evangélica, y funciona por corto y directo.

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  9. 1CANTAD á Jehová canción nueva; cantad á Jehová, toda la tierra.

    2Cantad á Jehová, bendecid su nombre: anunciad de día en día su salud.

    3Contad entre las gentes su gloria, en todos los pueblos sus maravillas.

    "Canción nueva" aparece varias veces en la Biblia y siempre en contexto de algo que Dios acaba de hacer. Música nueva para misericordia nueva.

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  10. Jehová es mi fortaleza, y mi canción, y hame sido por salud: éste es mi Dios, y á éste engrandeceré; Dios de mi padre, y á éste ensalzaré.

    El verso central del primer cántico de la Biblia, entonado al otro lado del mar, minutos después de la travesía. La alabanza, aquí, es lo que se hace cuando uno todavía está mojado.

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  11. Y David saltaba con toda su fuerza delante de Jehová; y tenía vestido David un ephod de lino.

    Un rey saltando con toda su fuerza delante de Jehová, con un efod de lino puesto. Unos versículos después será criticado por su propia mujer, y el texto registra los dos lados sin borrar ninguno.

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  12. Al Músico principal: de los hijos de Coré: Salmo. PUEBLOS todos, batid las manos; aclamad á Dios con voz de júbilo.

    Batir las manos y aclamar con voz de júbilo, dirigido a todos los pueblos. Está en medio de los salmos usados en el culto del templo — no es invención reciente de nadie.

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  13. 1Aleluya. ALABAD á Dios en su santuario: alabadle en la extensión de su fortaleza.

    2Alabadle por sus proezas: alabadle conforme á la muchedumbre de su grandeza.

    3Alabadle á son de bocina: alabadle con salterio y arpa.

    4Alabadle con adufe y flauta: alabadle con cuerdas y órgano.

    5Alabadle con címbalos resonantes: alabadle con címbalos de júbilo.

    6Todo lo que respira alabe á JAH. Aleluya.

    Seis versículos, una ristra de órdenes de alabar y una lista de instrumentos que parece una orquesta desmontada: bocina, salterio, arpa, adufe, flauta, cuerdas, órgano, címbalos. Cierra el libro de los Salmos incluyendo a todo lo que respira.

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  14. 1Aleluya. ALABAD á Jehová desde los cielos: alabadle en las alturas.

    2Alabadle, vosotros todos sus ángeles: alabadle, vosotros todos sus ejércitos.

    3Alabadle, sol y luna: alabadle, vosotras todas, lucientes estrellas.

    4Alabadle, cielos de los cielos, y las aguas que están sobre los cielos.

    5Alaben el nombre de Jehová; porque él mandó, y fueron criadas.

    La invitación llega al sol, la luna y las estrellas antes de llegar a ninguna persona. Mete la alabanza humana dentro de algo que ya estaba ocurriendo sin nosotros.

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  15. La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos los unos á los otros con salmos é himnos y canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor.

    El canto aparece aquí como forma de enseñarse y exhortarse unos a otros. Es la justificación más práctica que da la Biblia para cantar juntos: la letra se queda.

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  16. Mas á media noche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos á Dios: y los que estaban presos los oían.

    Medianoche, los pies en el cepo, la celda cerrada — y los demás presos escuchando. El detalle de los oyentes es lo que hace la escena: la alabanza en situación imposible se vuelve testimonio sin querer.

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  17. 17Aunque la higuera no florecerá, ni en las vides habrá frutos; mentirá la obra de la oliva, y los labrados no darán mantenimiento, y las ovejas serán quitadas de la majada, y no habrá vacas en los corrales;

    18Con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salud.

    La lista de pérdidas es agrícola y completa: higuera, vides, oliva, labrados, ovejas, vacas. Solo después de agotarlo todo llega el "con todo". Es la alabanza sin motivo visible.

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  18. 1EN el año que murió el rey Uzzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas henchían el templo.

    2Y encima de él estaban serafines: cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, y con dos cubrían sus pies, y con dos volaban.

    3Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos: toda la tierra está llena de su gloria.

    La escena que originó el "santo, santo, santo" de prácticamente toda liturgia cristiana. Fíjate en que hasta los serafines se cubren el rostro — adoración con reserva, no con intimidad fácil.

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  19. Señor, digno eres de recibir gloria y honra y virtud: porque tú criaste todas las cosas, y por tu voluntad tienen ser y fueron criadas.

    Cierra la lista con el motivo final: él creó todas las cosas. Es adoración en sentido estricto — no por lo que hizo por mí, sino por quién es.

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Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre alabanza y adoración?

La alabanza es respuesta a lo que Dios hizo; la adoración es respuesta a quién es él. Salmos 100:4 usa las dos cosas en la misma frase y sugiere la secuencia: se entra con reconocimiento y se sigue con alabanza. Apocalipsis 4:11 es adoración en sentido estricto, porque el motivo que da no tiene nada que ver con el adorador.

¿Qué significa adorar en espíritu y en verdad?

Juan 4:23-24 se dijo en una conversación sobre qué monte era el lugar correcto para adorar. Jesús no elige entre los dos: saca la cuestión del lugar y la pone en la persona que adora. El texto no define un estilo de culto ni respalda ningún formato concreto.

¿Dice la Biblia cómo debemos alabar a Dios?

Registra formas muy variadas sin elegir una. Salmos 95:6 trae postración, 2 Samuel 6:14 trae saltos, Salmos 47:1 trae palmas, Salmos 150 lista instrumentos y Hechos 16:25 muestra canto en la cárcel. Lo que se repite no es el formato, es la atención a quién va dirigida la alabanza.

¿Cómo alabar a Dios cuando no hay ningún motivo?

Habacuc 3:17-18 es el texto para eso: enumera todas las cosechas perdidas antes de decir "con todo". Salmos 42 también sirve, porque es la alabanza de alguien abatido que habla consigo mismo. En ninguno de los dos se exige estar bien para empezar.

Una oración para llevar

Señor, hoy no tengo mucho que cantar, pero tú sigues siendo quien eres — y eso no depende de mi día. Recibe lo poco que traigo. Y cuando vuelva la alegría, que me acuerde de decir en voz alta de dónde vino. Amén.

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