¿Qué es la oración del Padre Nuestro?
Respuesta rápida
El Padre Nuestro es la oración que Jesús enseñó cuando un discípulo pidió aprender a orar. Aparece en dos versiones: Mateo 6:9-13, más larga y usada en la liturgia, y Lucas 11:2-4, más corta. Las peticiones van del nombre de Dios al pan de cada día, al perdón y a la protección.
- Escrito por
- Raphael Navarro Schmitt
- Revisado por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
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La oración nace de una petición concreta. En Lucas, un discípulo ve a Jesús orando y le pide que enseñe, como Juan el Bautista había enseñado a los suyos. La respuesta no es una clase sobre la oración: es una oración ya hecha, lo bastante corta para memorizarse a la primera.
La estructura tiene una bisagra en el medio. La primera mitad habla de Dios — el nombre, el reino, la voluntad. La segunda habla de quien ora — el pan de hoy, el perdón, la protección ante la prueba. Ese orden es el contenido: empieza por Dios y solo entonces llega a las necesidades de quien reza, lo que invierte la secuencia natural de cualquier petición.
Las dos versiones no coinciden, y eso es visible para cualquier lector que compare las páginas. La de Lucas es más escueta y la de Mateo es la que entró en el uso litúrgico de las iglesias. La explicación corriente entre estudiosos de las dos tradiciones es sencilla y no exige elegir entre los evangelios: Jesús enseñó más de una vez, y cada comunidad guardó la forma que rezaba.
Está además el final que mucha gente aprendió, el que atribuye a Dios el reino, el poder y la gloria. Aquí conviene una precisión de edición, porque la respuesta cambia según la Biblia que se tenga en la mano: la Reina-Valera publicada en este sitio sí lo trae, dentro del propio Mateo 6:13, mientras que otras ediciones lo omiten o lo bajan a nota al pie. El motivo es que ese final no aparece en los manuscritos griegos más antiguos del evangelio; viene del uso litúrgico de la iglesia primitiva, que lo añadía al rezar. Por eso algunas iglesias lo dicen y otras no. La diferencia es de historia del texto, no de doctrina.
Un detalle de la petición de perdón suele escaparse: en Mateo es la única que recibe comentario justo después de la oración. Jesús vuelve a ella en los dos versículos siguientes y ata el perdón recibido al perdón concedido. Quien reza el Padre Nuestro entero está asumiendo esa condición en voz alta.
Qué dicen los pasajes
1Y ACONTECIÓ que estando él orando en un lugar, como acabó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos á orar, como también Juan enseñó á sus discípulos.
2Y les dijo: Cuando orareis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos; sea tu nombre santificado. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
3El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
4Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos á todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del malo.
La versión más corta, junto con la escena que la provoca. Comparar esta con la de Mateo es el modo más rápido de ver que la iglesia recibió dos formas de la misma oración, y no una fórmula cerrada.
7Y orando, no seáis prolijos, como los Gentiles; que piensan que por su parlería serán oídos.
8No os hagáis, pues, semejantes á ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.
Lo que viene inmediatamente antes de la oración, y que cambia cómo debe leerse: Jesús acababa de desaconsejar la acumulación de palabras. El Padre Nuestro se presenta como lo contrario de eso — corto, y por eso mismo suficiente.
9Vosotros pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
10Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
11Danos hoy nuestro pan cotidiano.
12Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos á nuestros deudores.
13Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
La versión que la liturgia consagró. Nota la bisagra: las primeras peticiones son sobre Dios, las últimas sobre quien ora — y el pan que se pide es el de hoy, no el del mes, lo que impide que la oración se vuelva un seguro contra el futuro. Esta edición cierra el versículo 13 con la doxología del reino, el poder y la gloria; el cuerpo de la página explica por qué otras no la traen.
14Porque si perdonareis á los hombres sus ofensas, os perdonará también á vosotros vuestro Padre celestial.
15Mas si no perdonareis á los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.
El comentario que Jesús añade justo después, y que trata de una sola petición de la oración. Es la única línea del pasaje que establece una condición, y recae sobre el perdón que quien reza concede a los demás.
15Porque no habéis recibido el espíritu de servidumbre para estar otra vez en temor; mas habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos, Abba, Padre.
Explica por qué la oración empieza llamando Padre a Dios, y no Señor ni Creador. Pablo describe esa palabra como señal de adopción y opuesta al temor — lo que hace de la primera palabra del Padre Nuestro la afirmación más fuerte de toda la oración.