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¿Qué es el bautismo?

Respuesta rápida

Bautismo es el rito de entrada en la fe cristiana, hecho con agua y con la fórmula trinitaria — Padre, Hijo y Espíritu Santo — conforme a Mateo 28:19. El Nuevo Testamento lo liga al arrepentimiento, al perdón de los pecados y a la muerte y resurrección de Cristo. Las iglesias divergen sobre la edad y el modo.

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El bautismo es la única práctica que aparece prácticamente en todos los comienzos del Nuevo Testamento: al final de Mateo, como orden; en Hechos, como respuesta inmediata a la primera predicación; y en las cartas, como referencia que los lectores ya comparten. Ningún texto lo presenta como opcional, y ninguno lo describe como algo que la persona hace por su cuenta — siempre hay una comunidad que bautiza.

El significado que las cartas dan al rito es más fuerte de lo que la imagen de limpieza sugiere. Pablo lo describe como sepultura y resurrección junto con Cristo: quien entra en el agua entra en una muerte, y quien sale de ella sale a una vida distinta. Por eso el bautismo, en el Nuevo Testamento, marca un giro y no una etapa.

Las narraciones de Hechos muestran el rito ocurriendo en situaciones bastante diversas. Hay un funcionario etíope bautizado al borde del camino en cuanto encuentra agua; hay un carcelero bautizado de madrugada, con toda su casa, pocas horas después de oír el mensaje. Esa variedad es justamente lo que alimenta la discusión descrita abajo: el texto registra lo que ocurrió, sin legislar sobre la edad ni sobre la cantidad de agua.

Vale separar dos preguntas que suelen tratarse como una sola. La primera es quién puede ser bautizado — niños de pecho o solo quien profesa la fe. La segunda es cómo se bautiza — por inmersión completa o derramando el agua sobre la cabeza. Son discusiones independientes: hay iglesias que bautizan niños por inmersión e iglesias que bautizan adultos por aspersión.

Qué dicen los pasajes

Mateo 28:19-20

19Por tanto, id, y doctrinad á todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo:

20Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado: y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Traducción: Reina-Valera

La orden que instituye la práctica, con la fórmula trinitaria que usan prácticamente todas las iglesias cristianas hasta hoy. Nota que bautizar y enseñar aparecen unidos en la misma instrucción, lo que es uno de los puntos que las dos lecturas sobre la edad se disputan.

Hechos 2:38-39

38Y Pedro les dice: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

39Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.

Traducción: Reina-Valera

La primera respuesta de la iglesia a la pregunta sobre qué hacer, y liga arrepentimiento, bautismo y perdón en una sola secuencia. El versículo siguiente extiende la promesa a los hijos de los oyentes, y lo citan las dos lecturas, con énfasis distintos.

Romanos 6:3-4

3¿O no sabéis que todos los que somos bautizados en Cristo Jesús, somos bautizados en su muerte?

4Porque somos sepultados juntamente con él á muerte por el bautismo; para que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida.

Traducción: Reina-Valera

El significado teológico del rito: unión con la muerte y la resurrección de Cristo. Es también el texto más usado como argumento a favor de la inmersión, porque la imagen que emplea es la de una sepultura.

Colosenses 2:11-12

11En el cual también sois circuncidados de circuncisión no hecha con manos, con el despojamiento del cuerpo de los pecados de la carne, en la circuncisión de Cristo;

12Sepultados juntamente con él en el bautismo, en el cual también resucitasteis con él, por la fe de la operación de Dios que le levantó de los muertos.

Traducción: Reina-Valera

Pone en paralelo bautismo y circuncisión. Quien defiende el bautismo de niños parte de aquí: la circuncisión se aplicaba a bebés como señal de pertenencia a la alianza, y la analogía transferiría esa lógica al bautismo.

Hechos 8:36-38

36Y yendo por el camino, llegaron á cierta agua; y dijo el eunuco: He aquí agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?

37Y Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.

38Y mandó parar el carro: y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco; y bautizóle.

Traducción: Reina-Valera

La escena del etíope. El relato registra una profesión de fe antes del bautismo y dice que ambos descendieron al agua — dos detalles que sostienen, respectivamente, la exigencia de profesión personal y la práctica de la inmersión. Nota de edición: la confesión del eunuco está aquí en el versículo 37, que falta en los manuscritos más antiguos y que varias ediciones modernas omiten.

Hechos 16:31-33

31Y ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú, y tu casa.

32Y le hablaron la palabra del Señor, y á todos los que estaban en su casa.

33Y tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó los azotes; y se bautizó luego él, y todos los suyos.

Traducción: Reina-Valera

El bautismo del carcelero de Filipos y de todos los suyos, esa misma noche. Es el principal apoyo narrativo del bautismo de familias enteras; el texto no informa de si había niños entre ellos, y esa laguna es exactamente donde se instala la divergencia.

Marcos 16:16

16El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.

Traducción: Reina-Valera

Pone creer y ser bautizado uno junto al otro, en ese orden. La segunda mitad del versículo, en cambio, condiciona la condena solo a la incredulidad — asimetría que suele recordarse cuando se discute qué pasa con quien muere sin bautismo.

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