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¿Quién fue Sara?

Cuándo vivió Época de los patriarcas, tradicionalmente situada alrededor del siglo XIX a.C.

En resumen

Sara fue la mujer de Abraham y la madre de Isaac. El texto la presenta estéril, y así pasa décadas: entrega su sierva Agar al marido para tener hijos por medio de ella, se ríe cuando oye la promesa de un hijo en la vejez, y después manda expulsar a Agar. Murió en Hebrón.

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Sara aparece por primera vez en una lista genealógica y sale de ella con una frase que va a organizar todo lo que viene después: la de que era estéril, sin hijos. A partir de ahí, Génesis gasta doce capítulos girando en torno a una promesa de descendencia hecha a una pareja que envejece sin ella.

La Sara que suele presentar la predicación es la mujer de fe que esperó. La Sara del texto es más interesante y bastante menos lisa: negocia, propone soluciones prácticas, se ríe de una promesa divina, miente sobre haberse reído y, más adelante, exige una expulsión que su propio marido encuentra dura. El libro lo registra todo sin borrar nada.

La frase que lo organiza todo

La presentación de Sarai — su nombre en la primera mitad de la historia — llega en una lista de casamientos, y el narrador añade una información que nadie estaba pidiendo: era estéril. Es una frase corta, colocada a propósito antes de cualquier promesa, y es el obstáculo alrededor del cual se organiza el resto.

Conviene medir el tiempo. Entre la primera promesa de descendencia hecha a Abram y el nacimiento de Isaac pasan décadas dentro de la propia narración. No es una espera de capítulo; es una espera de vida entera, y el texto la llena con episodios en los que la promesa parece estar siendo abandonada.

Génesis 11:29-30

29Y tomaron Abram y Nachôr para sí mujeres: el nombre de la mujer de Abram fué Sarai, y el nombre de la mujer de Nachôr, Milca, hija de Harán, padre de Milca y de Isca.

30Mas Sarai fué estéril, y no tenía hijo.

Traducción: Reina-Valera

Nótese la economía: el versículo presenta dos esposas y, de la segunda, informa quién era su padre y quién su abuelo. De la primera informa solo que no tenía hijo. La asimetría es deliberada y prepara al lector.

La hermana en Egipto

Lo primero que le ocurre a Sarai después de la promesa es un hambre que empuja a la pareja hacia Egipto. Allí Abram le pide que se presente como hermana suya, para que no lo maten por causa de ella. El plan funciona: la llevan a la casa del faraón, y a Abram lo tratan bien justamente por eso.

Es uno de los pasajes más incómodos de Génesis, y el texto no lo suaviza. No hay condena explícita del narrador, no hay una línea de Sarai, y el episodio se resuelve desde fuera — plagas en la casa del faraón, que descubre el engaño y expulsa a la pareja. La historia volverá a repetirse, con otro rey, más adelante.

Génesis 12:11-13

11Y aconteció que cuando estaba para entrar en Egipto, dijo á Sarai su mujer: He aquí, ahora conozco que eres mujer hermosa de vista;

12Y será que cuando te habrán visto los Egipcios, dirán: Su mujer es: y me matarán á mí, y á ti te reservarán la vida.

13Ahora pues, di que eres mi hermana, para que yo haya bien por causa tuya, y viva mi alma por amor de ti.

Traducción: Reina-Valera

La petición ocupa tres versículos, y el tercero explica el cálculo: que a él le vaya bien por causa de ella. El texto registra la motivación sin adornarla, y no le da a Sarai ninguna línea de respuesta.

Agar, y la solución que propuso Sarai

Pasados los años, es Sarai quien toma la iniciativa. Avisa de que la esterilidad vino del propio Dios, propone que Abram tenga un hijo con la sierva egipcia Agar, y dice textualmente que quizá llegue a tener hijos por medio de ella. Abram acepta sin discutir.

No es una improvisación moral de la pareja: era una práctica jurídica conocida en el Oriente Medio antiguo, en la que el hijo de la sierva podía ser reconocido como de la señora. Lo que el texto narra después, sin embargo, es el fracaso doméstico del arreglo — Agar queda embarazada, la relación entre las dos se agría, y Sarai la maltrata hasta hacerla huir.

Génesis 16:1-2

1Y SARAI, mujer de Abram, no le paría: y ella tenía una sierva egipcia, que se llamaba Agar.

2Dijo, pues, Sarai á Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril: ruégote que entres á mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al dicho de Sarai.

Traducción: Reina-Valera

La propuesta es de ella, y la formulación es seca: puesto que su esterilidad viene de Dios, que Abram entre a la sierva. El versículo siguiente informa que él atendió a lo que dijo Sarai — la primera de dos veces en que la narración registra eso.

La risa

La escena más recordada de Sara ocurre en la puerta de una tienda. Llegan tres visitantes, Abraham los recibe, y uno de ellos anuncia que ella tendrá un hijo al año siguiente. Sara, que está detrás, escucha y se ríe por dentro — el texto reproduce su pensamiento, que es sobre la edad y sobre el cuerpo, no sobre teología.

Lo que viene después es un pequeño drama en tres frases: la pregunta sobre por qué se rió, la negación de ella, y una réplica de una sola línea. Es una de las pocas veces en la Biblia en que alguien miente a Dios y la conversación continúa.

Una información que casi nunca acompaña a esta escena: Abraham también se había reído, un capítulo y medio antes, al recibir la misma noticia — y allí el texto no registra ninguna reprensión. Y cuando el niño nace, es Sara quien retoma el verbo por su cuenta, diciendo que Dios la hizo reír y que quien lo oiga se reirá con ella. El nombre de Isaac guarda esa risa.

Génesis 17:15-16

15Dijo también Dios á Abraham: A Sarai tu mujer no la llamarás Sarai, mas Sara será su nombre.

16Y bendecirla he, y también te daré de ella hijo; sí, la bendeciré, y vendrá á ser madre de naciones; reyes de pueblos serán de ella.

Traducción: Reina-Valera

El cambio de nombre llega junto con la promesa, y lo que se le promete a ella no es solo un hijo: es que de ella saldrían naciones y reyes. Es la primera vez en Génesis que una promesa de ese tamaño se dirige a una mujer por su nombre.

Génesis 18:12-15

12Rióse, pues, Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo?

13Entonces Jehová dijo á Abraham: ¿Por qué se ha reído Sara diciendo: Será cierto que he de parir siendo ya vieja?

14¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré á ti, según el tiempo de la vida, y Sara tendrá un hijo.

15Entonces Sara negó diciendo: No me reí; porque tuvo miedo. Y él dijo: No es así, sino que te has reído.

Traducción: Reina-Valera

Cuatro versículos con risa, pregunta, mentira y corrección. Conviene notar que la réplica final no viene acompañada de castigo, de retirada de la promesa ni de ninguna consecuencia — la escena simplemente termina.

Génesis 21:6

6Entonces dijo Sara: Dios me ha hecho reir, y cualquiera que lo oyere, se reirá conmigo.

Traducción: Reina-Valera

Después del parto, Sara devuelve la palabra en otro sentido. La risa que era incredulidad pasa a ser risa compartida, y es ella quien da el giro, sin que nadie se lo pida.

La expulsión

Isaac nace, crece, y en un día de fiesta Sara ve al hijo de Agar y exige que los dos sean expulsados, con un argumento de herencia: el hijo de la sierva no heredará junto con el suyo. El texto dice que a Abraham aquello le pareció muy duro, y cuenta que lo hizo de todos modos.

Es el segundo momento en que la narración registra a Abraham ejecutando una decisión de ella. Y es el episodio que separa definitivamente las dos líneas de Génesis — la de Isaac y la de Ismael —, con consecuencias que el libro seguirá rastreando.

Génesis 21:9-10

9Y vió Sara al hijo de Agar la Egipcia, el cual había ésta parido á Abraham, que se burlaba.

10Por tanto dijo á Abraham: Echa á esta sierva y á su hijo; que el hijo de esta sierva no ha de heredar con mi hijo, con Isaac.

Traducción: Reina-Valera

En esta edición, lo que Sara ve es al hijo de Agar burlándose. Otras ediciones dicen que estaba jugando con Isaac, y la diferencia cambia lo que el lector entiende del motivo. Su argumento, ese, es el mismo en ambas: herencia.

Hebrón, y la primera propiedad

Sara muere en Kiriat-arba, que el texto identifica como Hebrón, y Abraham va a llorar por ella. El capítulo siguiente está dedicado por entero a la negociación de la sepultura: compra una cueva y el campo alrededor, en una transacción registrada con testigos y precio.

Vale la pena notar lo que eso significa dentro de la historia. El único pedazo de tierra que Abraham llega a poseer en la tierra prometida es una tumba, y la compra por causa de ella. La promesa de un país entero se realiza, en su vida, como un lote comprado para enterrar a su mujer.

Génesis 23:1-2

1Y FUÉ la vida de Sara ciento veintisiete años: tantos fueron los años de la vida de Sara.

2Y murió Sara en Kiriath-arba, que es Hebrón, en la tierra de Canaán: y vino Abraham á hacer el duelo á Sara, y á llorarla.

Traducción: Reina-Valera

El texto informa cuántos años vivió — algo que la Biblia hace con poquísimas mujeres — y registra el duelo de Abraham en dos verbos: hacer duelo y llorar.

Lo que el texto no dice

Los personajes bíblicos acumulan capas de tradición que la Escritura no sostiene. Separar ambas cosas no reduce la historia: le devuelve lo que de verdad está escrito.

  • Lo que se suele decir

    Sara se rió por falta de fe y fue reprendida por ello; Abraham, en cambio, creyó.

    Lo que trae la Escritura

    Abraham también se ríe al recibir la misma promesa, un capítulo y medio antes, y el texto no registra ninguna reprensión en su caso. Y es Sara quien retoma la risa después del parto, diciendo que Dios la hizo reír. La risa atraviesa la historia de los dos y no se trata solo como una falta.

  • Lo que se suele decir

    Sara es el modelo bíblico de la esposa sumisa.

    Lo que trae la Escritura

    La carta de 1 Pedro la cita llamando señor a su marido, y ese pasaje existe. Génesis, sin embargo, registra dos veces a Abraham haciendo lo que ella determina: cuando propone a Agar y cuando exige la expulsión — esta última contra la voluntad declarada de él. La Biblia trae los dos retratos y no los concilia.

  • Lo que se suele decir

    Sarai pasó a llamarse Sara porque el nuevo nombre significaba princesa.

    Lo que trae la Escritura

    El cambio de nombre está en el texto, junto con la promesa de que de ella vendrían naciones y reyes. El significado de los dos nombres no se explica allí. La lectura de "princesa" viene de comentaristas posteriores, y no del pasaje.

  • Lo que se suele decir

    Sara esperó en silencio, con paciencia, hasta que la promesa se cumplió.

    Lo que trae la Escritura

    La narración muestra lo contrario de una espera pasiva: propone una solución jurídica al problema de la herencia, maltrata a la sierva cuando el plan sale mal, se ríe de la promesa, niega haberse reído y después impone una expulsión. El texto no la presenta como ejemplo de serenidad.

Dónde aparece esta persona

Génesis 11:29-30

29Y tomaron Abram y Nachôr para sí mujeres: el nombre de la mujer de Abram fué Sarai, y el nombre de la mujer de Nachôr, Milca, hija de Harán, padre de Milca y de Isca.

30Mas Sarai fué estéril, y no tenía hijo.

Traducción: Reina-Valera

Su entrada en la historia, con la información que va a organizar doce capítulos.

Génesis 16:1-2

1Y SARAI, mujer de Abram, no le paría: y ella tenía una sierva egipcia, que se llamaba Agar.

2Dijo, pues, Sarai á Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril: ruégote que entres á mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al dicho de Sarai.

Traducción: Reina-Valera

La propuesta sobre Agar, hecha por ella, y la aceptación de Abram.

Génesis 18:12-15

12Rióse, pues, Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo?

13Entonces Jehová dijo á Abraham: ¿Por qué se ha reído Sara diciendo: Será cierto que he de parir siendo ya vieja?

14¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré á ti, según el tiempo de la vida, y Sara tendrá un hijo.

15Entonces Sara negó diciendo: No me reí; porque tuvo miedo. Y él dijo: No es así, sino que te has reído.

Traducción: Reina-Valera

La risa en la tienda, la negación y la réplica — en cuatro versículos.

Génesis 21:1-3

1Y VISITÓ Jehová á Sara, como había dicho, é hizo Jehová con Sara como había hablado.

2Y concibió y parió Sara á Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios le había dicho.

3Y llamó Abraham el nombre de su hijo que le nació, que le parió Sara, Isaac.

Traducción: Reina-Valera

El nacimiento de Isaac, anunciado con la fórmula que cierra la espera: como había dicho, en el tiempo señalado.

Génesis 23:1-2

1Y FUÉ la vida de Sara ciento veintisiete años: tantos fueron los años de la vida de Sara.

2Y murió Sara en Kiriath-arba, que es Hebrón, en la tierra de Canaán: y vino Abraham á hacer el duelo á Sara, y á llorarla.

Traducción: Reina-Valera

La muerte en Hebrón, con la edad registrada y el duelo de Abraham. Es el capítulo que termina con la compra del primer pedazo de tierra.

Hebreos 11:11

11Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir simiente; y parió aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó ser fiel el que lo había prometido.

Traducción: Reina-Valera

La lectura que hace de ella el Nuevo Testamento: acreditándole fe en quien había prometido. Conviene leerlo al lado de Génesis, y no en su lugar.

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