Saltar al contenido

¿Quién fue Ana, la madre de Samuel?

Cuándo vivió Final del período de los jueces, alrededor del siglo XI a.C.

En resumen

Ana fue la madre del profeta Samuel. Estéril y humillada por la otra mujer de su marido, oró en el santuario de Silo con tanta angustia que el sacerdote Elí la juzgó borracha. Hizo un voto, tuvo al hijo y lo entregó al servicio del santuario. Su cántico abre el capítulo dos.

Publicado el
Tiempo de lectura
6 min de lectura

La historia de Ana ocupa dos capítulos al comienzo de 1 Samuel y sirve de puerta de entrada a todo el libro. Ella es la madre del profeta que ungirá a los dos primeros reyes de Israel — pero el texto gasta el primer capítulo entero en ella, y no en él.

Es uno de los pocos pasajes de la Biblia que describe por dentro lo que es rezar sin conseguir hablar. Y el detalle que da la medida de la escena es que el sacerdote de turno, al ver aquello, concluyó que tenía delante a una borracha.

Dos mujeres, una casa

Elcana tenía dos esposas: Penina, que tenía hijos, y Ana, que no los tenía. El arreglo se describe sin comentario moral, como suele hacer el texto con las costumbres de la época, y el problema que genera se presenta de forma muy concreta.

En cada subida anual al santuario, la rival provocaba a Ana a propósito, y el resultado era siempre el mismo: llanto y rechazo de la comida. No es un sufrimiento abstracto de mujer sin hijos — es una humillación repetida, con fecha marcada en el calendario religioso de la familia.

Elcana intenta consolarla con una frase que suena bien y resuelve poco, preguntando si él no vale para ella más que diez hijos. El texto registra lo que él dice y no registra ninguna respuesta de ella. Ana se levanta y va a orar.

1 Samuel 1:6-7

6Y su competidora la irritaba, enojándola y entristeciéndola, porque Jehová había cerrado su matriz.

7Y así hacía cada año: cuando subía á la casa de Jehová, enojaba así á la otra; por lo cual ella lloraba, y no comía.

Traducción: Reina-Valera

Nótese la marca de tiempo: ocurría cada año, y siempre en el mismo lugar. La provocación se presenta como rutina, y el efecto descrito no es tristeza genérica, es dejar de comer.

La oración en Silo

Ana ora con amargura de alma y llora abundantemente — las palabras son del texto. Y hace un voto preciso, con contrapartida declarada: si recibe un hijo varón, lo devuelve al Señor por toda la vida de él, y ninguna navaja pasará por su cabeza.

Aquí la escena se vuelve singular. Ella ora moviendo los labios sin emitir sonido, lo que en aquel contexto no era el modo habitual de orar. Elí, el sacerdote, está sentado cerca, ve el movimiento sin la voz, y concluye que ha bebido.

La acusación es directa, y la respuesta de ella también: niega el vino y explica que estaba derramando su alma delante del Señor. Elí entonces la despide en paz. El texto no vuelve atrás para disculpar al sacerdote ni para condenarlo — simplemente deja el error registrado.

1 Samuel 1:10-11

10Ella con amargura de alma oró á Jehová, y lloró abundantemente.

11E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, mas dieres á tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré á Jehová todos los días de su vida, y no subirá navaja sobre su cabeza.

Traducción: Reina-Valera

El voto es contractual en la forma y desesperado en el contenido. Pide que Dios se acuerde de ella y ofrece de antemano lo que está pidiendo — y es ella quien establece las condiciones, sin ningún intermediario.

1 Samuel 1:13-15

13Mas Anna hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios, y su voz no se oía; y túvola Eli por borracha.

14Entonces le dijo Eli: ¿Hasta cuándo estarás borracha?; digiere tu vino.

15Y Anna le respondió, diciendo: No, señor mío: mas yo soy una mujer trabajada de espíritu: no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová.

Traducción: Reina-Valera

Tres versículos con el malentendido entero: lo que Elí vio, lo que dijo y lo que ella respondió. Es raro que la Biblia muestre a un sacerdote errando el diagnóstico de una oración y siendo corregido por la persona que estaba rezando.

El niño devuelto

Samuel nace, y Ana explica el nombre por el origen del pedido. Después cumple el voto — pero no de inmediato. El texto informa que esperó a destetar al niño antes de llevarlo, y en la cultura de la época eso significa algunos años, no algunos meses.

La entrega se hace con una frase de doble sentido que el hebreo deja deliberadamente abierta: pidió el niño al Señor y ahora lo devuelve al Señor. Pedido y devolución usan la misma raíz.

Y la relación no termina ahí. El capítulo 2 cuenta que ella subía cada año al santuario llevando una túnica pequeña que hacía para él. Es una de las imágenes más domésticas del Antiguo Testamento, y suele quedar fuera de los resúmenes: la madre midiendo de vista cuánto ha crecido su hijo desde la última visita.

1 Samuel 1:20

20Y fué que corrido el tiempo, después de haber concebido Anna, parió un hijo, y púsole por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto lo demandé á Jehová.

Traducción: Reina-Valera

El nombre lo explica la propia madre, y no el narrador ni el sacerdote. Quien da sentido al nombre del futuro profeta es ella.

1 Samuel 1:27-28

27Por este niño oraba, y Jehová me dió lo que le pedí.

28Yo pues le vuelvo también á Jehová: todos los días que viviere, será de Jehová. Y adoró allí á Jehová.

Traducción: Reina-Valera

La entrega, en dos frases. La segunda usa un verbo que sirve tanto para prestar como para devolver, y es esa ambigüedad la que explota el pasaje.

1 Samuel 2:19

19Y hacíale su madre una túnica pequeña, y traíasela cada año, cuando subía con su marido á ofrecer el sacrificio acostumbrado.

Traducción: Reina-Valera

La túnica anual. El detalle no hace ningún trabajo teológico en la narración y está ahí de todos modos — lo que suele ser señal de que la escena se guardó por ser recordada, y no por probar algo.

El cántico

El capítulo 2 abre con un poema atribuido a Ana, y sorprende a quien llega esperando un agradecimiento personal. El texto habla poco de bebé y mucho de inversión social: arcos de guerreros que se quiebran, hartos que se alquilan por pan, hambrientos que dejan de tener hambre, pobres levantados del polvo.

Los estudiosos suelen señalar la semejanza entre ese cántico y el de María, en el primer capítulo de Lucas — misma estructura de reversión, mismo paso del caso personal al destino de los poderosos. Leer los dos seguidos es una de las lecturas comparadas más productivas de la Biblia.

1 Samuel 2:1-2

1Y ANNA oró y dijo: mi corazón se regocija en Jehová, mi cuerno es ensalzado en Jehová; mi boca se ensanchó sobre mis enemigos, por cuanto me alegré en tu salud.

2No hay santo como Jehová: porque no hay ninguno fuera de ti; y no hay refugio como el Dios nuestro.

Traducción: Reina-Valera

La apertura del poema es de victoria, y no de alivio: habla de boca abierta sobre los enemigos. El cántico de una mujer humillada en casa empieza como canto de guerra.

Lo que el texto no dice

Los personajes bíblicos acumulan capas de tradición que la Escritura no sostiene. Separar ambas cosas no reduce la historia: le devuelve lo que de verdad está escrito.

  • Lo que se suele decir

    Ana oró con fe tranquila y confiada, y por eso fue atendida.

    Lo que trae la Escritura

    El texto usa la palabra amargura, informa que lloró abundantemente y describe los labios moviéndose sin sonido. Quien estaba cerca concluyó que había bebido. La oración se presenta como descontrolada a ojos de fuera, y el narrador no la corrige en ningún punto.

  • Lo que se suele decir

    Ana entregó al bebé al santuario justo después del parto, en un gesto inmediato de renuncia.

    Lo que trae la Escritura

    El texto dice que solo lo llevó después de destetado, lo que en la época significaba algunos años de convivencia. Y el capítulo siguiente cuenta que siguió viéndolo cada año, llevándole una túnica nueva. La entrega no interrumpió la relación.

  • Lo que se suele decir

    El sufrimiento de Ana era la esterilidad.

    Lo que trae la Escritura

    Era también, y el texto insiste en ello, la provocación sistemática de la otra mujer de la casa, repetida en cada peregrinación anual hasta hacerla dejar de comer. El capítulo le da a la humillación pública el mismo espacio que a la falta de hijos.

  • Lo que se suele decir

    Elí reconoció de inmediato que estaba ante una mujer de fe.

    Lo que trae la Escritura

    Lo primero que hace Elí es acusarla de embriaguez y mandarla a ocuparse del vino. Solo cambia de tono después de oír su respuesta. El texto guarda el error del sacerdote sin ningún intento de borrarlo.

Dónde aparece esta persona

1 Samuel 1:6-7

6Y su competidora la irritaba, enojándola y entristeciéndola, porque Jehová había cerrado su matriz.

7Y así hacía cada año: cuando subía á la casa de Jehová, enojaba así á la otra; por lo cual ella lloraba, y no comía.

Traducción: Reina-Valera

La provocación anual de la rival y su efecto: llanto y rechazo de la comida, siempre en la misma época del año.

1 Samuel 1:10-11

10Ella con amargura de alma oró á Jehová, y lloró abundantemente.

11E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, mas dieres á tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré á Jehová todos los días de su vida, y no subirá navaja sobre su cabeza.

Traducción: Reina-Valera

La oración con amargura y el voto, formulado por ella misma, con contrapartida declarada.

1 Samuel 1:13-15

13Mas Anna hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios, y su voz no se oía; y túvola Eli por borracha.

14Entonces le dijo Eli: ¿Hasta cuándo estarás borracha?; digiere tu vino.

15Y Anna le respondió, diciendo: No, señor mío: mas yo soy una mujer trabajada de espíritu: no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová.

Traducción: Reina-Valera

El malentendido con Elí — lo que él vio, lo que dijo, y la respuesta de ella.

1 Samuel 1:27-28

27Por este niño oraba, y Jehová me dió lo que le pedí.

28Yo pues le vuelvo también á Jehová: todos los días que viviere, será de Jehová. Y adoró allí á Jehová.

Traducción: Reina-Valera

La entrega del niño, con el juego entre pedir y devolver.

1 Samuel 2:1-2

1Y ANNA oró y dijo: mi corazón se regocija en Jehová, mi cuerno es ensalzado en Jehová; mi boca se ensanchó sobre mis enemigos, por cuanto me alegré en tu salud.

2No hay santo como Jehová: porque no hay ninguno fuera de ti; y no hay refugio como el Dios nuestro.

Traducción: Reina-Valera

La apertura del cántico, que empieza en tono de victoria y se convierte en un poema sobre inversión de suertes.

1 Samuel 2:19

19Y hacíale su madre una túnica pequeña, y traíasela cada año, cuando subía con su marido á ofrecer el sacrificio acostumbrado.

Traducción: Reina-Valera

La túnica que ella llevaba cada año — el detalle doméstico que los resúmenes cortan.

Otros personajes