Saltar al contenido

¿Quién fue David?

Cuándo vivió Hacia el siglo X a.C., al comienzo de la monarquía de Israel

En resumen

David fue el segundo rey de Israel, hacia el siglo X a.C. Los libros de Samuel lo presentan como el hijo menor de Isaí, pastor en Belén, ungido por Samuel antes de cualquier victoria, fugitivo de Saúl, rey primero en Hebrón y después en Jerusalén, y responsable de la muerte de Urías.

Publicado el
Tiempo de lectura
10 min de lectura

Ningún personaje de la Biblia recibe tanto espacio como David. Son más de sesenta capítulos entre 1 y 2 Samuel, más la versión paralela de Crónicas, más la colección de oraciones que lleva su nombre. Y el retrato que resulta de todo eso no es el del héroe de escuela dominical: es el de un hombre que hace cosas admirables y cosas indefendibles, muchas veces en el mismo capítulo.

La historia que sigue es la que narran los dos libros de Samuel, en el orden en que la narran. Tiene tres movimientos claros — el ascenso, el reinado y el derrumbe dentro de su propia casa — y el texto no suaviza ninguno.

El menor de la casa

David entra en el relato por eliminación. El profeta Samuel es enviado a Belén para ungir a un hijo de Isaí, y los va descartando uno por uno, del mayor al menor, hasta descubrir que falta alguien: el último está en el campo con el rebaño. Es él.

La escena se construye sobre un contraste que el propio texto explica: el criterio humano mira lo que está a la vista, y esta elección no funciona así. Vale notar que el narrador igualmente describe al muchacho como hermoso — el pasaje no desprecia la apariencia, solo niega que ella decida.

Después de la unción, David vuelve al rebaño. No se convierte en rey allí; se convierte en músico de la corte de Saúl, llamado a tocar cuando el rey era atormentado. Por esa puerta, y no por la del palacio, entra en la historia de Israel.

1 Samuel 16:6-7

6Y aconteció que como ellos vinieron, él vió á Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido.

7Y Jehová respondió á Samuel: No mires á su parecer, ni á lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová mira no lo que el hombre mira; pues que el hombre mira lo que está delante de sus ojos, mas Jehová mira el corazón.

Traducción: Reina-Valera

La frase que organiza todo el capítulo. El detalle fácil de perder es que se dice sobre Eliab, el hermano mayor, alto y de buena presencia — es decir, el texto rechaza justamente al candidato que cualquier lector elegiría.

1 Samuel 16:18

18Entonces uno de los criados respondió, diciendo: He aquí yo he visto á un hijo de Isaí de Beth-lehem, que sabe tocar, y es valiente y vigoroso, y hombre de guerra, prudente en sus palabras, y hermoso, y Jehová es con él.

Traducción: Reina-Valera

Cómo describe a David uno de los criados de Saúl, antes de cualquier batalla: alguien que sabe tocar, es valiente, entiende de guerra y habla bien. Guarde este versículo — desmonta por sí solo la imagen del niño frágil que se trae al capítulo siguiente.

El gigante, y lo que el texto dice realmente sobre él

El episodio de Goliat es el más conocido de toda la Biblia, y también aquel en que más se lee lo que no está escrito. El capítulo 17 describe al filisteo con precisión de inventario: la altura, el peso de la coraza, las grebas, el asta de la lanza comparada con una pieza de telar. Es una descripción de armamento, no de monstruo.

Del lado de David, el texto se ocupa de registrar el rechazo de la armadura. Saúl lo viste con su propio equipo, y él se lo quita todo, porque no estaba acostumbrado y no lograba caminar así. Sale con el cayado, cinco piedras del arroyo y la honda. La elección no es ingenua: es la de quien prefiere el arma que domina.

Y hay un detalle que casi nunca aparece en los relatos de sobremesa. Ya al final de 2 Samuel, una lista de batallas atribuye la muerte de Goliat, el de Gat, a otro hombre de Belén. La versión de 1 Crónicas resuelve la tensión diciendo que ese hombre mató al hermano de Goliat. Las dos lecturas existen: quien lee los libros como registros independientes ve aquí un caso en que la tradición guardó dos versiones, y quien lee el conjunto como un todo coherente adopta la solución de Crónicas. Esta página no decide por usted, pero creemos que merece saber que la pregunta existe.

1 Samuel 17:38-40

38Y Saúl vistió á David de sus ropas, y puso sobre su cabeza un almete de acero, y armóle de coraza.

39Y ciñó David su espada sobre sus vestidos, y probó á andar, porque nunca había probado. Y dijo David á Saúl: Yo no puedo andar con esto, porque nunca lo practiqué. Y echando de sí David aquellas cosas,

40Tomó su cayado en su mano, y escogióse cinco piedras lisas del arroyo, y púsolas en el saco pastoril y en el zurrón que traía, y con su honda en su mano vase hacia el Filisteo.

Traducción: Reina-Valera

El rechazo de la armadura, narrado con un cuidado que el resumen pierde: David se la prueba, intenta caminar y desiste. El motivo declarado no es el coraje ni la fe, es la falta de costumbre.

2 Samuel 21:19

19Otra guerra hubo en Gob contra los Filisteos, en la cual Elhanan, hijo de Jaare-oregim de Beth-lehem, hirió á Goliath Getheo, el asta de cuya lanza era como un enjullo de telar.

Traducción: Reina-Valera

En una lista de guerras contra los filisteos, la muerte de Goliat, el de Gat, aparece atribuida a Elhanán, también de Belén. El asta de la lanza se describe con la misma comparación usada en el capítulo 17.

1 Crónicas 20:5

5Y volvióse á levantar guerra con los Filisteos; é hirió Elhanán hijo de Jair á Lahmi, hermano de Goliath Getheo, el asta de cuya lanza era como un enjullo de tejedores.

Traducción: Reina-Valera

El pasaje paralelo de Crónicas dice que Elhanán hirió al hermano de Goliat, y no a Goliat. Es la armonización más antigua del problema, y está dentro de la propia Biblia — lo que ya dice algo sobre cuánto hace que la dificultad se nota.

Los años de fuga

Entre la victoria sobre el filisteo y la coronación hay una parte de la historia que rara vez se cuenta, y que es la más larga de las tres. Saúl empieza a perseguirlo. David huye, se vuelve jefe de una banda de hombres endeudados y descontentos, duerme en cuevas, negocia con sacerdotes y llega a refugiarse entre los propios filisteos, al servicio del rey de Gat.

En ese tramo aparecen las escenas más extrañas del personaje: dos veces tiene a Saúl al alcance de la mano y no lo mata; una vez finge locura para escapar; otra sale de expedición haciéndose pasar por aliado de un enemigo de Israel. El texto narra todo sin comentar, lo cual es típico de la narrativa hebrea y frustrante para quien quiere una moraleja al final del párrafo.

1 Samuel 27:1-3

1Y DIJO David en su corazón: Al fin seré muerto algún día por la mano de Saúl: nada por tanto me será mejor que fugarme á la tierra de los Filisteos, para que Saúl se deje de mí, y no me ande buscando más por todos los términos de Israel, y así me escaparé de sus manos.

2Levantóse pues David, y con los seiscientos hombres que tenía consigo pasóse á Achîs hijo de Maoch, rey de Gath.

3Y moró David con Achîs en Gath, él y los suyos, cada uno con su familia: David con sus dos mujeres, Ahinoam Jezreelita, y Abigail, la que fué mujer de Nabal el del Carmelo.

Traducción: Reina-Valera

David decide cruzar la frontera y vivir bajo la protección de un rey filisteo, con seiscientos hombres y sus dos mujeres. La decisión se presenta como un cálculo de supervivencia, y el narrador no la aprueba ni la condena.

Rey en Hebrón, y después en Jerusalén

Con la muerte de Saúl, David es ungido rey — pero solo de Judá, y la capital es Hebrón. El norte sigue con un hijo de Saúl, y hay años de guerra civil antes de que los ancianos de Israel vengan a buscarlo. Solo entonces reina sobre el conjunto.

La elección de Jerusalén como sede es una jugada política precisa: la ciudad no pertenecía a ninguna de las tribus, lo que la volvía neutral entre el norte y el sur. Allí lleva el arca, y allí quiere construir un templo — proyecto que el texto aplaza para su hijo.

Betsabé y Urías

El capítulo 11 de 2 Samuel empieza observando que era la estación en que los reyes salían a la guerra, y que David se quedó en casa. Lo que viene después se narra en frases cortas, casi administrativas: ve, pregunta quién es, manda buscarla, se acuesta con ella. La mujer es identificada dos veces por su vínculo — hija de un hombre, esposa de otro.

Cuando se anuncia el embarazo, David intenta encubrirlo. Llama a Urías desde el frente para que duerma en su casa y la criatura parezca suya; Urías se niega a tener comodidad mientras el ejército está acampado. Fracasada la maniobra, el rey manda una carta a su comandante — llevada por el propio Urías — con la orden que lo mataría.

El texto no atenúa nada. Cuando llega el profeta Natán, no viene a discutir teología: cuenta una parábola sobre un rico que roba la única oveja de un pobre, deja que David condene al personaje y entonces vuelve la acusación contra él. Y la lista de lo que Dios le había dado a David, recitada allí, empeora el crimen en lugar de reducirlo.

2 Samuel 11:2-4

2Y acaeció que levantándose David de su cama á la hora de la tarde, paseábase por el terrado de la casa real, cuando vió desde el terrado una mujer que se estaba lavando, la cual era muy hermosa.

3Y envió David á preguntar por aquella mujer, y dijéronle: Aquella es Bath-sheba hija de Eliam, mujer de Uría Hetheo.

4Y envió David mensajeros, y tomóla: y así que hubo entrado á él, él durmió con ella. Purificóse luego ella de su inmundicia, y se volvió á su casa.

Traducción: Reina-Valera

Cuatro verbos y ninguna justificación. Vale reparar en quién tiene voz en la escena: David ve, pregunta, envía y toma; Betsabé no dice una palabra en todo el capítulo. Ese silencio es del texto, no de nuestra lectura.

La casa dividida

La segunda mitad de 2 Samuel es la consecuencia doméstica. Un hijo de David viola a su propia media hermana; otro hijo, Absalón, mata al primero y huye; años después ese mismo Absalón organiza un golpe, y el rey tiene que abandonar Jerusalén a pie, descalzo y llorando.

El golpe termina con Absalón muerto contra la orden expresa de su padre. La reacción de David es una de las escenas más duras de la Biblia: un rey victorioso que sube al cuarto sobre la puerta y repite el nombre del hijo hasta que el comandante del ejército le manda parar, porque la tropa estaba volviendo avergonzada de una victoria.

David muere viejo, en el palacio, con la sucesión decidiéndose por maniobras de pasillo mientras él todavía respira. No es un final glorioso, y el texto no intenta que lo sea.

2 Samuel 15:13-14

13Y vino el aviso á David, diciendo: El corazón de todo Israel va tras Absalom.

14Entonces David dijo á todos sus siervos que estaban con él en Jerusalem: Levantaos y huyamos, porque no podremos escapar delante de Absalom; daos priesa á partir, no sea que apresurándose él nos alcance, y arroje el mal sobre nosotros, y hiera la ciudad á filo de espada.

Traducción: Reina-Valera

Llega el aviso y la decisión es inmediata: huir. Vale leer después el capítulo entero — la salida de Jerusalén se narra casi en cámara lenta, persona por persona, quién se queda y quién se va.

2 Samuel 18:33

33Entonces el rey se turbó, y subióse á la sala de la puerta, y lloró; y yendo, decía así: ¡Hijo mío Absalom, hijo mío, hijo mío Absalom! ¡Quién me diera que muriera yo en lugar de ti, Absalom, hijo mío, hijo mío!

Traducción: Reina-Valera

El duelo de David por un hijo que acababa de intentar destronarlo y matarlo. La repetición del nombre es lo que sostiene la escena en cualquier traducción — y es la razón de que este versículo se lea en velorios desde hace siglos.

Lo que el texto no dice

Los personajes bíblicos acumulan capas de tradición que la Escritura no sostiene. Separar ambas cosas no reduce la historia: le devuelve lo que de verdad está escrito.

  • Lo que se suele decir

    David era un niño enclenque cuando enfrentó a Goliat, y la escena es la de un chico frente a un gigante.

    Lo que trae la Escritura

    El capítulo anterior ya lo presenta como valiente, entendido en guerra y de buen hablar. Ante Saúl cuenta que había enfrentado a un león y a un oso defendiendo el rebaño — trabajo de pastor adulto, no de niño. El texto lo llama el menor de los hijos de Isaí y nunca informa su edad. El contraste que construye la narrativa es de armamento, no de tamaño: armadura pesada contra honda.

  • Lo que se suele decir

    David escribió los Salmos.

    Lo que trae la Escritura

    El salterio es una colección reunida a lo largo de siglos. Los títulos que encabezan los salmos, en las ediciones que los imprimen, asocian una parte a David y nombran a otros autores — Asaf, los hijos de Coré, Salomón, Moisés —, y una cantidad grande de salmos no trae ningún nombre. Llamar a la colección "los salmos de David" describe su figura central, no la autoría de cada pieza.

  • Lo que se suele decir

    La honda era un juguete de pastor, y usarla fue un gesto de ingenuidad valiente.

    Lo que trae la Escritura

    La honda era arma de infantería en el antiguo Oriente Próximo. El libro de Jueces describe a setecientos hombres de Benjamín capaces de acertar un blanco mínimo con ella, y trata eso como especialización militar de élite. David rechaza la armadura de Saúl diciendo que no sabía moverse con aquello — es decir, cambia el arma que no domina por la que domina.

  • Lo que se suele decir

    Después de matar a Goliat, David se convirtió en rey.

    Lo que trae la Escritura

    Entre una cosa y otra hay años de persecución, exilio y guerra civil. Ungido rey, gobierna primero solo sobre Judá, desde Hebrón, durante siete años y medio, y solo después los ancianos de Israel vienen a buscarlo. El reinado sobre el conjunto, con capital en Jerusalén, dura otros treinta y tres.

Dónde aparece esta persona

1 Samuel 16:11-13

11Entonces dijo Samuel á Isaí: ¿Hanse acabado los mozos? Y él respondió: Aun queda el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel á Isaí: Envía por él, porque no nos asentaremos á la mesa hasta que él venga aquí.

12Envió pues por él, é introdújolo; el cual era rubio, de hermoso parecer y de bello aspecto. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, que éste es.

13Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y ungiólo de entre sus hermanos: y desde aquel día en adelante el espíritu de Jehová tomó á David. Levantóse luego Samuel, y volvióse á Rama.

Traducción: Reina-Valera

La unción, con el detalle que suele escaparse: David es ungido delante de sus hermanos y vuelve al trabajo. Nada cambia de inmediato en su vida, y el resto del libro transcurre en ese intervalo entre la promesa y el cumplimiento.

1 Samuel 17:45-47

45Entonces dijo David al Filisteo: Tú vienes á mí con espada y lanza y escudo; mas yo vengo á ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, que tú has provocado.

46Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y quitaré tu cabeza de ti: y daré hoy los cuerpos de los Filisteos á las aves del cielo y á las bestias de la tierra: y sabrá la tierra toda que hay Dios en Israel.

47Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y lanza; porque de Jehová es la guerra, y él os entregará en nuestras manos.

Traducción: Reina-Valera

La respuesta de David al filisteo, y su argumento es sobre armamento: opone espada, lanza y escudo a otra cosa. Es el eje de todo el capítulo, y la razón de que el rechazo de la armadura, unos versículos antes, no sea un detalle decorativo.

2 Samuel 5:3-5

3Vinieron pues todos los ancianos de Israel al rey en Hebrón, y el rey David hizo con ellos alianza en Hebrón delante de Jehová; y ungieron á David por rey sobre Israel.

4Era David de treinta años cuando comenzó á reinar, y reinó cuarenta años.

5En Hebrón reinó sobre Judá siete años y seis meses: y en Jerusalem reinó treinta y tres años sobre todo Israel y Judá.

Traducción: Reina-Valera

El resumen cronológico del reinado, útil para situar todo lo demás: cuarenta años en total, siete y medio de ellos solo sobre Judá, desde Hebrón. Es el versículo que desmiente la idea de una coronación inmediata.

2 Samuel 12:7-9

7Entonces dijo Nathán á David: Tú eres aquel hombre. Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: Yo te ungí por rey sobre Israel, y te libré de la mano de Saúl;

8Yo te dí la casa de tu señor, y las mujeres de tu señor en tu seno: demás de esto te dí la casa de Israel y de Judá; y si esto es poco, yo te añadiré tales y tales cosas.

9¿Por qué pues tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Uría Hetheo heriste á cuchillo, y tomaste por tu mujer á su mujer, y á él mataste con el cuchillo de los hijos de Ammón.

Traducción: Reina-Valera

La acusación de Natán, después de la parábola. Note que la reprensión viene en dos partes: primero la lista de lo que fue dado, después la pregunta de por qué aquello no bastó — la estructura clásica de una acusación de ingratitud.

Salmos 51:1-3

1Al Músico principal: Salmo de David, cuando después que entró á Bathsebah, vino á él Nathán el profeta. TEN piedad de mí, oh Dios, conforme á tu misericordia: conforme á la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.

2Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado.

3Porque yo reconozco mis rebeliones; y mi pecado está siempre delante de mí.

Traducción: Reina-Valera

El salmo que la tradición asocia a este episodio, leído desde hace siglos como oración de arrepentimiento. En esta edición el encabezado va dentro del primer versículo y ya nombra a Natán y a Betsabé, de modo que el vínculo con la narrativa está impreso en la página.

Otros personajes