Oración a la Virgen Desatanudos: texto y de dónde viene la devoción
La oración
María, que desatas los nudos, pídele a Dios por mí.
Traigo un nudo que apreté yo mismo y otro que apretaron sobre mí. Ya no sé cuál es cuál, y cada vez que tiro, se cierra más.
Suelta hoy lo que se pueda soltar. Lo que no, dame paciencia para sostenerlo sin tirar.
Muéstrame la punta correcta: la palabra que falta decir, la llamada que vengo aplazando, la disculpa que creo no deber.
Que no corte con prisa lo que se desata despacio. Amén.
En resumen
Esta es una oración a la Virgen Desatanudos escrita para este sitio y firmada por quien la escribió. La devoción viene de un cuadro pintado hacia 1700 en Augsburgo, Alemania, y llegó a Buenos Aires de la mano de Jorge Bergoglio.
- Escrito por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
- Revisado por
- Raphael Navarro Schmitt
- Publicado el
- Tiempo de lectura
- 5 min de lectura
Cuándo rezarla
Cuando algo lleva demasiado tiempo trabado: una relación, un trámite, una conversación. Es oración de situación atascada, no de urgencia.
La oración de arriba hace una distinción que la devoción suele saltarse: está el nudo que uno apretó y está el nudo que le apretaron. Tratar los dos igual es lo que traba la mayoría de las situaciones. Uno pide reparación y el otro pide aceptación, y confundirlos produce ese esfuerzo inútil de intentar arreglar solo lo que depende de otra persona.
La petición central no es que el nudo desaparezca, sino que aparezca la punta correcta. La imagen del cuadro ayuda: quien desata una cinta no tira de cualquier sitio, tira del punto que cede. La oración pide discernimiento sobre dónde tirar — y nombra cosas concretas, porque los nudos reales suelen desatarse por una conversación y no por un sentimiento.
El texto es nuestro y está firmado. Las novenas a la Virgen Desatanudos que circulan en español son composiciones modernas de autoría incierta, y reproducirlas aquí sería publicar el texto de alguien. La historia de la devoción, que está arriba, está documentada y es bastante más interesante que cualquier texto anónimo.
La devoción católica pide la intercesión de María: quien desata es Dios, y lo que se le pide a ella es que pida junto con quien reza. La mayor parte de las iglesias evangélicas no sostiene esa práctica y ora directamente a Dios. Esta página presenta lo que la devoción afirma y no decide entre las dos lecturas.
De dónde viene esta oración
Cuándo surgió Cuadro pintado hacia 1700, en Augsburgo; este texto se escribió en 2026
La devoción nace de un cuadro barroco: la Virgen desatando una larga cinta llena de nudos, pintado por Johann Georg Melchior Schmidtner hacia 1700 y conservado todavía en la iglesia de San Pedro am Perlach, en Augsburgo, Baviera. Lo encargó Hieronymus Ambrosius Langenmantel (1641-1718), canónigo de la ciudad, en agradecimiento por una gracia recibida por sus abuelos, cuyo matrimonio había estado a punto de romperse.
La idea que hay detrás de la imagen es mucho más antigua que el cuadro. Viene de Ireneo de Lyon, en el siglo II, que escribió que el nudo de la desobediencia de Eva fue desatado por la obediencia de María. El cuadro es la traducción visual, mil quinientos años después, de una frase de teología — y es raro que una devoción popular tenga un origen doctrinal tan preciso y tan citable.
La llegada a América tiene responsable conocido. En los años ochenta, mientras estudiaba en Alemania, el jesuita argentino Jorge Bergoglio vio el cuadro en Augsburgo y llevó imágenes suyas a la Argentina. El 8 de diciembre de 1996 se entronizó una copia en la parroquia San José del Talar, en el barrio porteño de Agronomía, y desde entonces el día 8 de cada mes reúne colas que dan la vuelta a la manzana. De allí la devoción se extendió a Brasil y al resto del mundo hispanohablante.
Detalles poco conocidos
En Buenos Aires las colas dan la vuelta a la manzana cada día 8
La devoción empieza con un matrimonio casi deshecho, en 1615
La imagen del nudo es del siglo II, no del XVIII
Qué dicen los pasajes
4Entonces la serpiente dijo á la mujer: No moriréis;
5Mas sabe Dios que el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses sabiendo el bien y el mal.
6Y vió la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable á los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dió también á su marido, el cual comió así como ella.
El nudo original, en la lectura de Ireneo que da origen a esta devoción. Note el mecanismo descrito: la desobediencia empieza con una reinterpretación de lo dicho, y no con un acto de desprecio. Por eso funciona la comparación con María — el contraste es entre dos maneras de responder a una palabra recibida.
38Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase á mí conforme á tu palabra. Y el ángel partió de ella.
La respuesta que Ireneo pone al otro lado de la comparación. La frase es breve y no es pasiva: consiente después de haber preguntado cómo sería posible aquello. El texto conserva la pregunta y el consentimiento, en ese orden.
19Porque como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituídos pecadores, así por la obediencia de uno los muchos serán constituídos justos.
La estructura de pensamiento que Ireneo heredó de Pablo: la desobediencia de uno y la obediencia de otro, puestas en paralelo. En Pablo el par es Adán y Cristo; la tradición posterior añadió el par femenino, Eva y María, sobre el mismo esquema.
45Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirán las cosas que le fueron dichas de parte del Señor.
La bienaventuranza que pronuncia Isabel, y su motivo: haber creído. En un tema sobre nudos que se desatan, es útil ver que el elogio recae sobre la confianza en algo que todavía no había ocurrido.