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22 versículos para una graduación que sirven en la tarjeta y al día siguiente

Escrito por Raphael Navarro Schmitt · Revisado por Maria Luisa Navarro Schmitt ·

Respuesta rápida

La graduación es final y comienzo a la vez, y la Biblia tiene texto para los dos. Filipenses 1:6 dice que quien empezó la buena obra la perfeccionará; Josué 1:9 es la orden de valor dada a quien asumió una responsabilidad demasiado grande; Proverbios 3:5-6 orienta a quien aún no sabe el siguiente paso.

La graduación es una de las pocas fechas en que uno está obligado a mirar hacia atrás y hacia delante la misma tarde. Por eso los versículos que funcionan aquí suelen dividirse en dos grupos: los que reconocen lo que se concluyó y los que dicen algo útil sobre lo que viene después — que es la parte que nadie sabe.

Un aviso sobre el más famoso de todos. Jeremías 29:11 se escribió a un pueblo deportado, con setenta años de exilio por delante; la promesa era real, pero no era rápida. Usado en una tarjeta como garantía de empleo en seis meses, dice menos de lo que dice de verdad. Vale la pena entregar el versículo con su contexto — entre otras cosas porque el contexto consuela más que el eslogan.

La lista empieza en los textos de conclusión, pasa por los de dirección y sabiduría, y termina en los de valor para empezar. Los más cortos están señalados en los comentarios: son los que caben en una tarjeta sin cortar la frase.

Los 22 versículos, uno a uno

  1. Estando confiado de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;

    El mejor versículo de graduación de la Biblia, porque dice lo único verdadero sobre un acto de graduación: aquello no ha terminado. Corto, cabe entero en una tarjeta, y no promete ninguna carrera.

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  2. PARA todas las cosas hay sazón, y todo lo que se quiere debajo del cielo, tiene su tiempo:

    Para quien cierra una etapa y siente el duelo que nadie comenta. El versículo no consuela diciendo que estuvo bien: consuela diciendo que tenía su sazón para acabar.

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  3. Déte conforme á tu corazón, y cumpla todo tu consejo.

    Una bendición ya hecha, escrita en segunda persona — el formato ideal para una dedicatoria. Fíjate en que pide que se cumpla el consejo de la persona, sin definir cuál debería ser.

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  4. Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.

    El más usado y el más descontextualizado. Se dijo a unos exiliados que aún pasarían décadas lejos de casa. Entregado con esa información, deja de ser promesa de éxito rápido y vuelve a ser lo que siempre fue: promesa de futuro, también cuando tarda.

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  5. 5Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia.

    6Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.

    El versículo para quien terminó la carrera y no tiene ni idea del siguiente paso. No elimina la decisión — pide que se tome sin apoyarlo todo en la propia lectura de la situación.

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  6. Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela á Dios, el cual da á todos abundantemente, y no zahiere; y le será dada.

    La promesa más práctica para quien va a elegir entre dos ofertas en los próximos meses. Y fíjate en el detalle: Dios da abundantemente y "no zahiere", es decir, sin echar en cara que ya deberías saberlo.

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  7. Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.

    Bueno para un discurso de graduación, porque separa dos cosas que el título junta: el conocimiento adquirido y la sabiduría para usarlo. Solo la primera sale en la ceremonia.

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  8. Encomienda á Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.

    Corto, directo y útil para quien llega con un plan cerrado en la mano. El orden que propone es poco común: encomendar la obra primero, y solo entonces esperar que los pensamientos se afirmen.

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  9. Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: sobre ti fijaré mis ojos.

    Dios hablando en primera persona, prometiendo entendimiento, camino y atención. Es el versículo para el graduado aterrado con la libertad que acaba de ganar.

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  10. NUN. Lámpara es á mis pies tu palabra, y lumbrera á mi camino.

    La imagen es de lámpara de mano, que alumbra el paso siguiente y no el camino entero. Es la metáfora exacta para los cinco años posteriores a una graduación. La Reina-Valera lo imprime precedido de la letra hebrea de su estrofa, "NUN".

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  11. 25Tus ojos miren lo recto, y tus párpados en derechura delante de ti.

    26Examina la senda de tus pies, y todos tus caminos sean ordenados.

    27No te apartes á diestra, ni á siniestra: aparta tu pie del mal.

    Tres versículos sobre dirección que funcionan bien leídos en voz alta en una ceremonia. Es el consejo más antiguo que existe contra la distracción: decidir adónde mirar antes de decidir adónde ir.

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  12. Y no os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

    El texto para quien entra ahora en un ambiente con reglas propias — empresa, residencia médica, despacho. Da por supuesta una presión real para ajustarse, y propone otra cosa: cambiar la forma de pensar en vez de cambiar de molde.

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  13. Ninguno tenga en poco tu juventud; pero sé ejemplo de los fieles en palabra, en conversación, en caridad, en espíritu, en fe, en limpieza.

    Escrito a alguien joven en un puesto de responsabilidad, y es la respuesta bíblica directa para quien va a ser el más nuevo de la sala. La defensa que propone no es el discurso: es la conducta.

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  14. Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y de amor, y de templanza.

    Lo bastante corto para la tarjeta y lo bastante específico para importar: en lugar del temor entran fortaleza, amor y templanza. La tercera es la que nadie cita, y es la más útil en el primer empleo.

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  15. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en donde quiera que fueres.

    Dicho a quien acaba de heredar un cargo demasiado grande para él. El valor aparece aquí como orden, no como sentimiento — y viene con la razón pegada: porque Dios va contigo donde quiera que vayas.

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  16. Y Jehová es el que va delante de ti; él será contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas, ni te intimides.

    Palabras de despedida de Moisés a un pueblo que se quedaría sin él. Es el versículo para el graduado que se va de la ciudad, o para quien se queda despidiéndolo.

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  17. 18No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis á memoria las cosas antiguas.

    19He aquí que yo hago cosa nueva: presto saldrá á luz: ¿no la sabréis? Otra vez pondré camino en el desierto, y ríos en la soledad.

    El texto para quien sale de la graduación cargando algo que salió mal durante la carrera. La promesa no es borrar el pasado: es poner camino en el desierto y ríos en la soledad.

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  18. Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.

    Fíjate en la progresión descendente: volar, correr, caminar. El versículo termina en el verbo más modesto, que es justamente el que sostiene una carrera cuando pasa la euforia de la graduación.

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  19. 13Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.

    14Todas vuestras cosas sean hechas con caridad.

    Cuatro órdenes cortas — velad, estad firmes, portaos varonilmente, esforzaos — y una condición que lo cambia todo: que todo se haga con caridad. Excelente para cerrar un discurso, porque tiene ritmo de habla.

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  20. 23Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres;

    24Sabiendo que del Señor recibiréis la compensación de la herencia: porque al Señor Cristo servís.

    El versículo para el día después de la fiesta, cuando empieza el trabajo que nadie aplaude. Desplaza al público: el criterio del esfuerzo deja de ser quién está mirando.

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  21. 1POR tanto nosotros también, teniendo en derredor nuestro una tan grande nube de testigos, dejando todo el peso del pecado que nos rodea, corramos con paciencia la carrera que nos es propuesta,

    2Puestos los ojos en al autor y consumador de la fe, en Jesús; el cual, habiéndole sido propuesto gozo, sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza, y sentóse á la diestra del trono de Dios.

    La imagen es de carrera con las gradas llenas — apropiada para un acto de graduación, con la familia entera en el público. Y la instrucción es práctica: soltar el peso antes de correr.

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  22. Alégrate, mancebo, en tu mocedad, y tome placer tu corazón en los días de tu juventud; y anda en los caminos de tu corazón, y en la vista de tus ojos: mas sabe, que sobre todas estas cosas te traerá Dios á juicio.

    El último de la lista porque es el más honesto: manda disfrutar la juventud de verdad, sin moralismos, y en el mismo aliento recuerda que las decisiones tienen consecuencia. Las dos mitades juntas son la bendición más adulta que se le puede dar a un graduado.

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Preguntas frecuentes

¿Cuál es el mejor versículo para una graduación?

Filipenses 1:6 es el más adecuado, porque dice lo único cierto sobre un acto de graduación: el proceso no acabó ahí. Para una tarjeta corta, 2 Timoteo 1:7 y Josué 1:9 funcionan bien; para un discurso, 1 Corintios 16:13-14 tiene ritmo de habla.

¿Sirve Jeremías 29:11 para una graduación?

Sirve, siempre que se entregue con el contexto. El texto se escribió a judíos deportados a Babilonia, con décadas de exilio por delante. La promesa de futuro es real, pero nunca fue promesa de resultado rápido — y es honesto decírselo a quien está empezando.

¿Qué escribir en una tarjeta de graduación cristiana?

Un versículo corto, el nombre de la persona y una frase tuya sobre lo que le viste superar. Salmos 20:4 ya viene en segunda persona y funciona como bendición ya hecha; Filipenses 1:6 cabe entero sin cortar. El versículo solo, sin una línea personal, suena genérico.

¿Qué versículo leer para quien se graduó y está sin empleo?

Proverbios 3:5-6 y Santiago 1:5 son los más útiles, porque tratan de decidir sin claridad, que es el problema real. Isaías 40:31 ayuda con la parte del cansancio, y Salmos 32:8 promete orientación sin prometer plazo.

Una oración para llevar

Señor, gracias por esta etapa que llegó a su fin, incluidas las partes que dolieron. Dame sabiduría para lo que viene ahora, paciencia para el tiempo de espera y valor para empezar sin tener certezas. Que me lleve de aquí más carácter que título. Amén.

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