Santiago 1:20: el versículo no prohíbe sentir ira
20Porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.
El versículo de esta página.
Respuesta rápida
Santiago 1:20 afirma que la ira humana no produce la justicia de Dios. Es una observación sobre eficacia: la ira puede tener razón y aun así no construir lo que pretende. El versículo anterior pide ser tardío para airarse, lo que da por supuesto que la ira aparecerá.
- Escrito por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
- Revisado por
- Raphael Navarro Schmitt
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La frase es corta y cabe entera en un cartel, que es donde suele empezar el problema. Leída sola parece prohibir la ira; leída con la anterior, regula su ritmo.
Conviene notar el complemento. El texto habla de la ira del hombre, no de la ira en general. La Escritura atribuye indignación a Dios en muchos pasajes, y Jesús aparece airado en los evangelios. Lo que se evalúa aquí es lo que produce la nuestra.
Dónde aparece este versículo
La carta trata de fe práctica: favoritismo, lengua sin freno, promesas vacías. El bloque abre con una petición en tres velocidades: pronto para oír, lento para hablar, lento para airarse.
Justo después del versículo de hoy, el autor pide dejar la inmundicia y la malicia y recibir con mansedumbre la palabra injerta. La ira aparece, por tanto, como obstáculo para escuchar.
Lo que dice
La afirmación es sobre producción, no sobre licitud. Santiago no dice que sentir ira sea pecado: dice que la ira humana no fabrica el resultado que promete. Quien actúa airado suele creer que está corrigiendo algo.
La justicia mencionada es la de Dios, y eso estrecha el blanco. El texto no discute si la ira sirve para ganar discusiones o poner límites; discute si realiza el tipo de justicia que Dios hace. La respuesta que da es no.
La posición del versículo importa. Está entre instrucciones sobre oír y recibir, lo que sugiere que el problema práctico de la ira, en el argumento de Santiago, es la sordera. Quien está airado deja de escuchar, y ahí es donde la cuenta no cierra.
Qué hacer con esto hoy
La regla práctica que ofrece el contexto es de tiempo. No es no sientas, es demora. Aplazar la respuesta unas horas cambia la calidad de lo que sale, y buena parte de los mensajes de los que nos arrepentimos se enviaron en los primeros diez minutos.
Si tu ira es justa, y a veces lo es, el versículo sigue en pie. No cuestiona el motivo: cuestiona el instrumento. La injusticia real casi nunca la resuelve alguien fuera de sí.
Qué dicen los pasajes
19Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oir, tardío para hablar, tardío para airarse:
El versículo anterior, y la clave del de hoy: tres velocidades, pronto para oír, lento para hablar, lento para airarse. La instrucción es de ritmo y no de prohibición.
26Airaos, y no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo;
La formulación más explícita del Nuevo Testamento sobre el tema, y concede el sentimiento antes de regular el plazo: airaos sin pecar, y que el sol no se ponga sobre vuestro enojo.
Una oración para llevar
Señor, tengo ira y no siempre está equivocada. Pero nunca construye lo que de verdad quiero. Sujeta mi boca hoy y devuélveme la capacidad de escuchar. Amén.