1 Tesalonicenses 5:15: la prohibición de devolver el mal alcanza también fuera de la iglesia
15Mirad que ninguno dé á otro mal por mal; antes seguid lo bueno siempre los unos para con los otros, y para con todos.
El versículo de esta página.
Respuesta rápida
1 Tesalonicenses 5:15 pide a la comunidad que mire que nadie devuelva mal por mal, y manda seguir siempre lo bueno, unos con otros y con todos. Ese alcance final es el detalle decisivo: la instrucción no se detiene en los bordes del grupo.
- Escrito por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
- Revisado por
- Raphael Navarro Schmitt
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Dos cosas suelen pasar inadvertidas. La primera es que la orden tiene sujeto colectivo: no es no devuelvas, sino mirad que ninguno devuelva. La vigilancia es de todos sobre todos.
La segunda es el cierre. Pablo pudo detenerse en la convivencia interna, que ya sería exigente. Añade que vale también con todos, incluidos quienes estaban causando el problema.
Dónde aparece este versículo
La carta se escribe a una comunidad joven, formada hace poco y ya bajo presión del entorno. El capítulo final es una serie rápida de instrucciones prácticas de convivencia.
En los versículos inmediatamente anteriores, Pablo pide corregir a los desordenados, consolar a los desanimados, sostener a los débiles y ser pacientes con todos. El versículo de hoy sigue a esa lista, y el siguiente manda estar siempre gozosos.
Lo que dice
La frase tiene dos mitades y no son el mismo movimiento. La primera es prohibición: nada de devolver. La segunda es prescripción: seguir lo bueno, con un adverbio que endurece la exigencia — siempre.
La prohibición no es de reaccionar sino de retribuir. El texto no trata de justicia, denuncia ni protección; trata del impulso de hacer pagar al otro. Es un blanco más estrecho de lo que suponen las lecturas pasivas, y por eso más aplicable.
El cierre es lo que impide que la instrucción se vuelva código interno. Si valiera solo entre hermanos sería una regla de convivencia religiosa. Como vale con todos, es una postura ante el mundo, incluso ante quien no devolverá la gentileza.
Qué hacer con esto hoy
La aplicación más directa es la respuesta inmediata. El mensaje que redactaste y no enviaste, el comentario afilado guardado para la próxima reunión, el silencio calculado para herir: ahí trabaja este versículo.
La segunda mitad es más difícil y más interesante. No basta con no devolver: el texto manda ir tras lo bueno. Puede ser tan pequeño como responder a tiempo a quien te ignoró, o tan grande como recomendar a quien habló mal de ti.
Qué dicen los pasajes
17No paguéis á nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres.
La misma prohibición en otra carta, con un añadido práctico: procurar lo bueno a la vista de todos. La conducta cristiana aquí tiene público, y eso es deliberado.
21No seas vencido de lo malo; mas vence con el bien el mal.
La formulación más compacta de la lógica: el mal no se neutraliza resistiendo sino venciéndolo con el bien. Explica por qué la segunda mitad del versículo de hoy no es opcional.
Una oración para llevar
Señor, sé exactamente cómo devolvería el golpe, y a veces ya lo ensayé. Quítame las ganas de ajustar cuentas. Y muéstrame hoy un bien concreto para hacer justo ahí. Amén.