Jeremías 17:14: una oración de sanidad en medio de una queja
14Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo: porque tú eres mi alabanza.
El versículo de esta página.
Respuesta rápida
Jeremías 17:14 es una oración breve y simétrica: sanar lleva a estar sano, salvar lleva a estar salvo. El cierre da la razón del pedido: tú eres mi alabanza. No es una fórmula de sanidad, sino la oración de un profeta desmoralizado y rodeado de gente que se burlaba de él.
- Escrito por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
- Revisado por
- Raphael Navarro Schmitt
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El versículo se usa a menudo por su cuenta, en pedidos de sanidad, y aguanta ese uso. Pero lo que lo rodea cambia bastante el tono de la oración.
A Jeremías no se le describe una enfermedad. Lo que él describe en los versículos siguientes es burla: gente preguntando dónde estaba la palabra del Señor que venía anunciando, y pidiéndole que se cumpla de una vez.
Dónde aparece este versículo
El capítulo abre con el diagnóstico duro sobre confiar en el hombre y cierra con una sección sobre el sábado. En medio, el profeta se vuelve a Dios en primera persona.
Un versículo antes lo llama esperanza de Israel y vena de aguas vivas, y dice que quienes lo dejan serán avergonzados. El pedido de hoy llega inmediatamente después de esa declaración.
Lo que dice
La estructura es de eco: cada petición va seguida de su resultado en pasiva. No es adorno literario, es una manera de decir que la sanidad depende enteramente de quien sana y no del esfuerzo de quien pide.
La última cláusula sostiene todo lo demás. La razón que se ofrece no es el mérito del profeta ni la gravedad de su situación: es que Dios es su alabanza. La petición se apoya en quién es Dios, no en quién pide.
Lo que el versículo no hace es prometer sanidad. Es oración, no promesa. Leer una petición como garantía es un error común con los salmos y los profetas, y aquí resulta fácil de cometer porque la frase suena a afirmación.
Qué hacer con esto hoy
Si oras por sanidad — tuya o de alguien —, este versículo ofrece una forma honesta: pedir con claridad, sin prometerte el resultado. Vale rezarlo tal como está, con la cláusula final incluida.
Y fíjate en el contexto para no exigirte de más. El profeta ora así en medio de la burla y el desánimo, no en un buen día. La oración no pide que estés bien para poder hacerse.
Qué dicen los pasajes
13¡Oh Jehová, esperanza de Israel! todos los que te dejan, serán avergonzados; y los que de mí se apartan, serán escritos en el polvo; porque dejaron la vena de aguas vivas, á Jehová.
El versículo inmediatamente anterior y la base del pedido: Dios llamado esperanza de Israel y vena de aguas vivas. La oración de hoy se apoya en ese título.
26Y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, é hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído á sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié á los Egipcios te enviaré á ti; porque yo soy Jehová tu Sanador.
El pasaje donde Dios se presenta al pueblo como su sanador, justo después del paso del mar. Es el texto de fondo que le da peso al verbo que elige Jeremías.
Una oración para llevar
Señor, sáname, porque yo solo no me sano. Sálvame, porque no puedo. No pido porque lo merezca: pido porque tú eres a quien alabo. Amén.