Marcos 9:24: un padre que cree y no cree en la misma frase
24Y luego el padre del muchacho dijo clamando: Creo, ayuda mi incredulidad.
El versículo de esta página.
Respuesta rápida
Marcos 9:24 recoge la respuesta de un padre después de que Jesús le devolviera su propia condición. Afirma que cree y, en la misma frase, pide auxilio para su incredulidad. Jesús no corrige la contradicción: el muchacho queda libre enseguida, sin que la fe del padre fuera declarada suficiente antes.
- Escrito por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
- Revisado por
- Raphael Navarro Schmitt
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Es una de las frases más honestas de los evangelios, por una razón sencilla: nadie inventaría una confesión de fe que se desmiente a la mitad. Está ahí porque así fue dicha.
El padre no es un curioso. El texto dice que aquello le ocurría al hijo desde niño y que los discípulos ya lo habían intentado sin lograrlo. La frase sale de alguien con un historial largo de esperanzas frustradas.
Dónde aparece este versículo
Jesús baja del monte y se encuentra con una discusión alrededor de un muchacho con un espíritu que lo arrojaba al fuego y al agua. El padre describe el cuadro y termina con una petición condicionada: si puedes algo, ten misericordia de nosotros.
En esta edición Jesús recoge esa condición y la traslada al creer: si puedes creer, todo es posible para quien cree. Eso es lo que arranca del padre la frase de hoy.
Lo que dice
La confesión tiene dos mitades que no encajan, y eso es lo que la vuelve útil. No dice que no cree ni afirma una fe entera. Declara la fe que tiene y pide ayuda para la parte que falta.
Fíjate en el verbo del pedido: no reclama más fe como quien pide un objeto. Pide auxilio para una condición — la incredulidad se trata como algo de lo que hay que ser rescatado, no como culpa que confesar y castigar.
El desenlace es la parte que las lecturas moralizantes suelen saltarse. Jesús no exige que la contradicción se resuelva antes de actuar: reprende al espíritu y levanta al muchacho. La sanidad no esperó a que la fe estuviera terminada.
Qué hacer con esto hoy
Si llevas años orando por algo que no cambió, probablemente ya dijiste alguna versión de esta frase, quizá sin atreverte a decirla en voz alta en una reunión de iglesia. Este versículo muestra que cabe dentro de una oración legítima.
Lo práctico es dejar de esperar a que la fe quede redonda para orar. Ora con la que tengas e incluye en el pedido la parte que falta. Es literalmente lo que hizo el padre, y el texto no registra reprensión alguna.
Qué dicen los pasajes
23Y Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo es posible.
La línea que provoca el grito de hoy. En esta edición se lee como una condición puesta sobre el padre — poder creer — antes de la afirmación sobre lo que es posible a quien cree.
6Empero sin fe es imposible agradar á Dios; porque es menester que el que á Dios se allega, crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
El contrapeso que suele esgrimirse contra este padre: sin fe nadie agrada a Dios. Conviene leerlos juntos: lo que Hebreos llama necesario es justo lo que el padre declara tener, incompleto y todo.
Una oración para llevar
Señor, creo lo que hoy alcanzo a creer, y no es mucho. Socorre la parte de mí que todavía duda. No esperes a que yo esté listo, porque no sé cuándo sería eso. Amén.