1 Crónicas 16:29: cuatro órdenes para quien va a adorar
29Tributad á Jehová la gloria debida á su nombre: traed ofrenda, y venid delante de él; postraos delante de Jehová en la hermosura de su santidad.
Cuatro órdenes seguidas, y todas describen movimiento. Adorar aparece aquí como desplazarse y entregar, no como un estado interior.
Respuesta rápida
1 Crónicas 16:29 reúne cuatro órdenes: reconocer la gloria que se le debe a ese nombre, traer ofrenda, acercarse a él y postrarse ante la hermosura de su santidad. Forma parte del cántico entregado a los levitas el día en que el arca fue llevada a la ciudad de David.
- Escrito por
- Raphael Navarro Schmitt
- Revisado por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
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El versículo está hecho de órdenes, y todas describen movimiento. No hay ninguna instrucción sobre cómo sentirse: hay instrucciones sobre qué llevar, adónde ir y delante de quién ponerse.
Dónde aparece este versículo
Es el mismo día en que David llevó el arca a la ciudad, con procesión, sacrificios y la fiesta que escandalizó a Mical. Una vez instalada el arca en la tienda, David entrega este cántico a los levitas para que se cantara allí.
Los versículos vecinos amplían el público: las familias de las naciones son llamadas a reconocer a Dios, y poco después toda la tierra es convocada a temblar delante de él. El pasaje aparece también, con pequeñas diferencias, entre los Salmos.
Lo que dice
La primera orden gana al leerse despacio: tributar la gloria que ya es suya. No se añade nada; se reconoce en público algo que ya es el caso. Por eso el verbo siguiente es traer: el reconocimiento llega con algo en la mano.
La ofrenda no es un detalle litúrgico antiguo. Es lo que impide que la orden anterior se quede en el plano de la intención. En conjunto, adorar aquí implica salir de donde se está, llevar algo y acercarse: tres acciones verificables.
La expresión final, en la edición publicada aquí, señala la hermosura de la santidad de Dios como el lugar donde ocurre la adoración. Es una frase difícil de traducir, y las ediciones la resuelven de maneras distintas: algunas la entienden referida a quien adora, otras a quien es adorado. Conviene saber que la dificultad existe.
Qué hacer con esto hoy
La parte práctica es el orden de los verbos. Si adorar fuera solo un estado interior, podría hacerse sin moverse y sin costo. El versículo pone la entrega en medio del camino, y ahí es donde incomoda: se puede reconocer sin moverse, pero no es eso lo que se pide.
Una oración para llevar
Señor, quiero reconocerte con algo más que palabras. Muéstrame qué tengo que traer cuando vengo delante de ti. Amén.