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¿Qué son los Diez Mandamientos?

Respuesta rápida

Los Diez Mandamientos son las leyes que, según la Biblia, Dios dio a Moisés en el monte Sinaí y escribió en dos tablas de piedra. El texto aparece dos veces: en Éxodo 20 y en Deuteronomio 5. Tratan de la relación con Dios y con el prójimo. La numeración de los diez varía entre las tradiciones cristianas.

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La lista está registrada dos veces, y las dos versiones dicen lo mismo con pequeñas diferencias de redacción. La primera aparece en el momento de la entrega, en el Sinaí. La segunda está en boca de Moisés, décadas después, recontándolo todo para la generación que no estaba allí. Leer las dos una al lado de la otra muestra que el texto se transmitió como discurso vivo, y no como placa de bronce.

La Biblia dice que son diez, pero no los numera uno a uno. En ningún punto del texto hay una lista con cifras al lado. Lo que existe es un bloque corrido de mandamientos y, en otros pasajes, la información de que son diez y de que cupieron en dos tablas. La división en apartados numerados es obra posterior, y es justo ahí donde nace la diferencia entre los catecismos.

El contenido, en cambio, tiene una organización visible. La primera parte trata de la relación con Dios: exclusividad, imágenes, el nombre, el día de reposo. La segunda trata de la relación con las personas: padres, vida, matrimonio, propiedad, verdad y deseo. Es esa estructura en dos bloques la que Jesús resume en dos mandamientos cuando le piden el mayor de todos — amar a Dios y amar al prójimo, en ese orden.

Una observación que evita malentendidos: las dos grandes tradiciones cristianas leen los Diez Mandamientos como instrucción moral todavía vigente, y ninguna de ellas los trata como texto derogado. La divergencia que existe entre ellas es sobre la división de la lista, no sobre su autoridad.

Qué dicen los pasajes

Éxodo 20:1-17

1Y HABLÓ Dios todas estas palabras, diciendo:

2Yo soy JEHOVÁ tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos.

3No tendrás dioses ajenos delante de mí.

4No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra:

5No te inclinarás á ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen,

6Y que hago misericordia en millares á los que me aman, y guardan mis mandamientos.

7No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.

8Acordarte has del día del reposo, para santificarlo:

9Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;

10Mas el séptimo día será reposo para Jehová tu Dios: no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas:

11Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, la mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día: por tanto Jehová bendijo el día del reposo y lo santificó.

12Honra á tu padre y á tu madre, porque tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.

13No matarás.

14No cometerás adulterio.

15No hurtarás.

16No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.

17No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.

Traducción: Reina-Valera

El texto íntegro, en la primera de sus dos apariciones. Fíjate en que no empieza por una prohibición: empieza por Dios identificándose a través de algo que ya hizo — la salida de Egipto. La lista entera viene después de eso, lo que la encuadra como respuesta a algo recibido, y no como condición para recibirlo.

Deuteronomio 4:13

13Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra, las diez palabras; y escribiólas en dos tablas de piedra.

Traducción: Reina-Valera

El pasaje que dice explícitamente que son diez y que fueron escritos en dos tablas de piedra. De aquí, y de un versículo parecido en Éxodo, viene el número — y no de una numeración hecha dentro de la propia lista.

Éxodo 34:28

28Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches: no comió pan, ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras de la alianza, las diez palabras.

Traducción: Reina-Valera

Esta edición traduce el nombre hebreo del conjunto de forma literal, y el resultado se ve tanto aquí como en Deuteronomio 4:13: no dice mandamientos, dice palabras, y precisa que son diez. De esa expresión viene el término técnico Decálogo — literalmente, diez palabras.

Mateo 22:37-40

37Y Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente.

38Este es el primero y el grande mandamiento.

39Y el segundo es semejante á éste: Amarás á tu prójimo como á ti mismo.

40De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.

Traducción: Reina-Valera

Preguntado por el mayor mandamiento, Jesús responde con dos, y el orden de ambos refleja el orden de las dos tablas. La frase final es la clave: no sustituye la lista, dice que ella entera depende de esos dos puntos.

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