Lucas 7:47: ¿su amor es causa del perdón o evidencia de él?
47Por lo cual te digo que sus muchos pecados son perdonados, porque amó mucho; mas al que se perdona poco, poco ama.
La conjunción que une perdón y amor es la pieza en disputa: puede marcar causa o puede marcar prueba. La segunda mitad del versículo, sobre quien ama poco, es la pista — y describe una consecuencia.
Respuesta rápida
Lucas 7:47 dice que los muchos pecados de una mujer son perdonados porque amó mucho. La frase admite dos lecturas — el amor como causa o como evidencia del perdón — y la parábola que Jesús cuenta justo antes empuja hacia la segunda.
- Escrito por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
- Revisado por
- Raphael Navarro Schmitt
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Es una escena de incomodidad social, y el versículo es el cierre de una conversación en la que Jesús responde a un pensamiento que nadie había dicho en voz alta.
Dónde aparece este versículo
Jesús está cenando en casa de un fariseo llamado Simón. Una mujer de la ciudad, descrita como pecadora, entra, llora a sus pies y los seca con sus cabellos — un gesto socialmente escandaloso.
Simón piensa para sí que, si Jesús fuera profeta, sabría qué clase de mujer es aquella. Jesús responde al pensamiento con una parábola corta: dos deudores, deudas de distinto tamaño, ambos perdonados. ¿Cuál de ellos amará más?
Lo que dice
La parábola es la clave. En ella, el perdón viene primero y la gratitud después — el deudor que debía más ama más porque recibió más. Si el versículo sigue la misma lógica, el amor de la mujer es consecuencia de un perdón ya concedido.
La gramática, sin embargo, deja la puerta abierta. La conjunción usada puede marcar causa, y parte de la tradición la leyó así. Ambas lecturas tienen defensores serios, y este sitio no elige entre ellas.
La segunda mitad de la frase es la que menos aparece en las citas y quizá la más importante: a quien poco se le perdona, poco ama. No es un elogio de la cantidad de pecado — es una observación sobre quien se considera poco necesitado, que era exactamente la posición del anfitrión.
Qué hacer con esto hoy
La pregunta que la escena devuelve no es sobre la mujer. Es sobre Simón, y sobre quien lee: ¿te consideras deudor de poco? La respuesta a eso, según el versículo, determina el tamaño del afecto.
Y hay un detalle de conducta. El texto compara punto por punto lo que la mujer hizo y lo que el anfitrión dejó de hacer — agua, beso, aceite. Vale notar que el afecto se manifestó en gestos concretos e incómodos, y no en un sentimiento declarado.
Qué dicen los pasajes
44Y vuelto á la mujer, dijo á Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, no diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha limpiado con los cabellos.
La comparación que Jesús hace entre la mujer y el anfitrión, punto por punto. Es lo que convierte la escena de juicio moral en fallo de hospitalidad.
50Y dijo á la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz.
La frase que Jesús le dice directamente a ella tres versículos después, atribuyendo su salvación a la fe. Es un dato importante para quien discute el versículo 47.
Una oración para llevar
Señor, me creo deudor de poco, y por eso amo poco. Muéstrame el tamaño real de mi cuenta, y dame amar en esa proporción. Amén.