Lamentaciones 3:25: tres frases seguidas que empiezan con la palabra bueno
25Bueno es Jehová á los que en él esperan, al alma que le buscare.
Es la primera de tres frases seguidas que empiezan con la misma palabra. El acróstico obliga al poeta a decir "bueno" tres veces justo en el centro del libro.
Respuesta rápida
Lamentaciones 3:25 dice que Jehová es bueno con los que esperan en él y con el alma que lo busca. Es el punto más luminoso del libro y llega justo después de la declaración de que sus misericordias nunca decayeron: el capítulo 3 es donde el libro cambia de dirección.
- Escrito por
- Raphael Navarro Schmitt
- Revisado por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
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Lamentaciones es corto: cinco capítulos, y fama de ser el más sombrío de la Biblia. El capítulo 3 es su centro geométrico, y es ahí donde gira.
Lo que hace que esta línea valga una mañana no es solo lo que dice, sino dónde está. Una afirmación sobre la bondad hecha en el lugar más difícil pesa distinto que la misma frase dicha en un día fácil.
Dónde aparece este versículo
El libro reúne poemas escritos después de la caída de Jerusalén, y no disimula el tamaño de la pérdida colectiva. Los capítulos 1, 2 y 4 son acrósticos: cada estrofa empieza con la letra siguiente del alfabeto hebreo.
El capítulo 3 lleva la forma más lejos: dedica tres versos a cada letra, con lo cual dobla su extensión y queda en el centro exacto del libro. Es la sección más trabajada de las cinco.
Pocos versos antes el texto da el giro: recuerda que las misericordias de Jehová no acabaron, que son nuevas cada mañana y que él es la parte de quien habla. Este verso viene inmediatamente después de ese giro.
Lo que dice
Mire la forma antes que el contenido. Este verso y los dos siguientes pertenecen a la misma letra del acróstico, y los tres abren con la misma palabra. El poeta no llama bueno a algo una vez de paso: la estructura lo obliga a decirlo tres veces seguidas, en el corazón del libro.
La bondad se describe aquí en relación con dos posturas, y ninguna es un logro. Esperar y buscar es lo que le queda a quien todavía no tiene respuesta. El verso dirige la bondad exactamente a ese estado.
Y esta edición usa una forma verbal que conviene notar: habla del alma que lo buscare, no de la que lo buscó. Es futuro abierto, alguien que quizá empiece a buscar hoy. La frase no exige que la búsqueda ya haya terminado bien para valer.
Note también lo que no promete. No dice que la espera será corta ni que la respuesta llega hoy. El verso siguiente, de hecho, llama bueno al propio acto de esperar callando. Es esperanza sin plazo, y eso es lo que la vuelve utilizable.
Qué hacer con esto hoy
Si está esperando algo que no depende de usted, este verso ofrece un reposicionamiento pequeño y útil: la espera no es tiempo muerto entre el pedido y la respuesta. Es el lugar donde el texto ubica la bondad.
Un ejercicio para hoy, tomado de la forma del capítulo: escriba tres frases que empiecen con "bueno es", sobre cosas concretas que tenga delante. El poeta lo hizo obligado por el alfabeto; también funciona cuando es elección.
Una oración para llevar
Señor, todavía estoy esperando y no sé cuánto falta. Mientras tanto, déjame buscarte sin apuro, y recuérdame que es justo aquí donde tú eres bueno. Amén.