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Salmos 30:5 — el llanto que dura la tarde y la alegría que llega de mañana

Salmos 30:5

5Porque un momento será su furor; mas en su voluntad está la vida: por la tarde durará el lloro, y á la mañana vendrá la alegría.

Traducción: Reina-Valera

Dos contrastes encajados: uno de duración y otro de horario. La tarde no se acorta en el texto — el llanto se queda en ella, y la alegría llega después, del otro lado.

Respuesta rápida

Salmos 30:5 dice que el furor de Dios dura un momento y que la vida se encuentra del lado de su voluntad. Después traduce eso en horario: el llanto dura la tarde y la alegría llega por la mañana. No es promesa de plazo, sino la diferencia entre lo que pasa y lo que permanece.

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El título liga el salmo a la dedicación de la casa, y el cuerpo es el agradecimiento de quien se salvó por poco: el autor habla de haber sido sacado del hondo, de haber clamado y de haber sido sanado.

Este versículo aparece al principio, cuando invita a los fieles a dar gracias con él. Es la razón que ofrece para que valga la pena agradecer.

El contraste es doble. Por un lado la duración: el furor se mide en un momento. Por otro el lugar: esta edición no dice que el favor dure toda la vida, sino que la vida se encuentra del lado de su voluntad — es decir, que lo estable no es el enojo, sino lo que Dios quiere.

La segunda mitad lo traduce en tiempo vivido. Aquí el llanto dura la tarde, y el verbo sugiere que se queda a dormir allí. La alegría viene por la mañana. Nada en el versículo dice cuántas tardes, y ahí es donde la lectura popular suele prometer lo que el salmo no prometió.

Sirve para la mitad de la madrugada, cuando el dolor parece definitivo porque está oscuro. El versículo no garantiza que mañana temprano todo esté resuelto. Coloca la noche dentro de un ciclo que tiene otro lado, y sugiere, a quien pueda, simplemente atravesarla hasta que aclare antes de decidir nada.

Dónde aparece este versículo

El título liga el salmo a la dedicación de la casa, y el cuerpo es el agradecimiento de quien se salvó por poco: el autor habla de haber sido sacado del hondo, de haber clamado y de haber sido sanado.

Este versículo aparece al principio, cuando invita a los fieles a dar gracias con él. Es la razón que ofrece para que valga la pena agradecer.

Lo que dice

El contraste es doble. Por un lado la duración: el furor se mide en un momento. Por otro el lugar: esta edición no dice que el favor dure toda la vida, sino que la vida se encuentra del lado de su voluntad — es decir, que lo estable no es el enojo, sino lo que Dios quiere.

La segunda mitad lo traduce en tiempo vivido. Aquí el llanto dura la tarde, y el verbo sugiere que se queda a dormir allí. La alegría viene por la mañana. Nada en el versículo dice cuántas tardes, y ahí es donde la lectura popular suele prometer lo que el salmo no prometió.

Qué hacer con esto hoy

Sirve para la mitad de la madrugada, cuando el dolor parece definitivo porque está oscuro. El versículo no garantiza que mañana temprano todo esté resuelto. Coloca la noche dentro de un ciclo que tiene otro lado, y sugiere, a quien pueda, simplemente atravesarla hasta que aclare antes de decidir nada.

Una oración para llevar

Señor, esta noche es larga. Quédate conmigo hasta que pase, y enséñame a esperar la mañana sin exigir que llegue a mi hora. Amén.