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Hebreos 4:16: un trono del que se sale socorrido

Hebreos 4:16

16Lleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia para el oportuno socorro.

Traducción: Reina-Valera

Un trono es, en todas partes, lugar de sentencia. Aquí es el lugar del que sale el socorro, y el verbo que abre la frase es de acercamiento.

Respuesta rápida

Hebreos 4:16 invita a acercarse al trono de Dios sin miedo, para recibir misericordia y hallar ayuda en el momento en que de verdad hace falta. La invitación no se apoya en el mérito de quien llega: viene justo después de describir a un sumo sacerdote probado como lo son las personas.

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Es un versículo de invitación, y casi siempre se cita sin el argumento que lo sostiene. Solo, parece pedir audacia a quien lee. Leído en su lugar, pide lo contrario: pide que la persona deje de calcular si se lo merece.

La frase empieza con una conjunción de consecuencia. Algo ya quedó dicho antes, y el acercamiento es posible por eso y no por lo que traiga quien se acerca.

Dónde aparece este versículo

La carta a los Hebreos dedica capítulos a comparar el sacerdocio de Cristo con el sistema de sacrificios del Antiguo Testamento, donde el acceso a la parte más interior del templo era raro, regulado y reservado a un solo hombre en un solo día del año.

Los dos versículos anteriores arman la base: hay un pontífice que penetró los cielos y que no es indiferente a las flaquezas de quien lo busca, porque fue probado en todo. El versículo 16 es la conclusión práctica de eso, y el capítulo 5 vuelve a explicar el oficio.

Lo que dice

El verbo que abre la frase es de desplazamiento, y el adverbio que lo acompaña en la Reina-Valera es confiadamente. No se dice que la petición será oída de lejos: se dice que la distancia puede acortarla quien pide, y que la postura para eso es de confianza y no de negociación.

La imagen es deliberadamente contradictoria. Un trono, en cualquier cultura antigua, es donde se juzga y donde se concede o se niega audiencia. Al pegar a ese mueble la palabra gracia, el texto dice que el lugar donde se decide sobre una persona es el mismo del que sale el favor que ella no logró ganarse.

Se prometen dos cosas, y no son sinónimas. La misericordia tiene que ver con lo que quedó atrás, con aquello que uno preferiría que no se contara. La gracia tiene que ver con lo que viene, con fuerza para lo que todavía habrá que atravesar.

Conviene medir lo que el versículo no promete. No dice que la dificultad se irá, ni que la ayuda llega en la fecha que la persona anotó. La expresión final de la Reina-Valera habla de un socorro oportuno: llega cuando sirve, y quien define eso no es quien tiene prisa.

Qué hacer con esto hoy

Hay un punto en el que la mayoría deja de orar, y no es cuando pierde la fe: es cuando concluye que se ganó el silencio. Este versículo fue escrito contra esa cuenta exacta, y su argumento no trata de la calidad de quien reza.

Una prueba práctica para hoy: si aplazaste una oración hasta mejorar de conducta, esa es justamente la que el texto manda hacer primero. El orden aquí es acercarse y después recibir, no al revés.

Qué dicen los pasajes

Hebreos 4:15

15Porque no tenemos un Pontífice que no se pueda compadecer de nuestras flaquezas; mas tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.

Traducción: Reina-Valera

El versículo inmediatamente anterior, y de él sale el "por tanto". La confianza para acercarse no la fabrica quien se acerca.

Una oración para llevar

Señor, vengo aplazando esta conversación hasta estar presentable. Ya que la invitación es llegar así como estoy, llego. Ocúpate de lo que quedó atrás y dame fuerza para lo que viene. Amén.

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