Efesios 3:12: seguridad y entrada, y qué las sostiene
12En el cual tenemos seguridad y entrada con confianza por la fe de él.
Dos palabras cargadas en un versículo corto: seguridad y entrada. La primera es poder hablar; la segunda, poder pasar. Y el fundamento que da esta edición es la fe de él, no la del lector.
Respuesta rápida
Efesios 3:12 afirma que en Cristo el creyente tiene seguridad y entrada con confianza, y esta edición funda ese acceso en la fe de él. Es una frase sobre poder acercarse a Dios sin temor, y cierra el pasaje donde Pablo describe la determinación eterna cumplida en Cristo Jesús.
- Escrito por
- Raphael Navarro Schmitt
- Revisado por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
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- 2 min de lectura
Es un versículo pequeño dentro de un párrafo denso, y por eso suele pasarse por alto. Pero responde a una pregunta muy común: ¿con qué derecho se acerca alguien a Dios y le habla con franqueza?
Dónde aparece este versículo
Pablo escribe sobre el misterio ya revelado: que judíos y gentiles han sido reunidos en un mismo cuerpo. Los versículos anteriores hablan de la multiforme sabiduría de Dios dada a conocer por medio de la iglesia y de la determinación eterna hecha en Cristo Jesús. El versículo 12 es lo que eso significa para quien lee, y enseguida viene la oración famosa del final del capítulo.
Lo que dice
La primera palabra describe libertad de palabra. En griego es el término del derecho ciudadano a decir lo que se piensa en público, sin miedo a represalias. Aplicada a la oración, desarma la idea de que a Dios hay que hablarle escogiendo palabras seguras.
La segunda pertenece al vocabulario de la corte: entrada, el gesto de ser conducido a la presencia de alguien importante. Juntas forman un par completo: no solo pasar, sino hablar una vez dentro. Y el versículo lo describe como lo normal, no como una excepción.
La expresión final es la más discutida. Esta edición dice que ese acceso llega por la fe de él, es decir, por la fidelidad del propio Cristo; otras versiones traducen la misma construcción griega como la fe en él. La ambigüedad está en el original y la reconocen estudiosos de distintas tradiciones. En cualquiera de las dos lecturas, el acceso sigue sin ser mérito de quien entra.
Qué hacer con esto hoy
Si tienes la impresión de que debes estar al día con Dios para poder orar, este versículo habla exactamente de eso. Lo que abre la puerta está en Cristo, no en tu rendimiento de la semana, y eso importa sobre todo en la semana que salió mal.
Y hay una consecuencia sobre el modo de orar. Seguridad, aquí, significa poder decir lo que de verdad se piensa, incluidos el reclamo y la duda. La oración demasiado cuidadosa suele ser señal de que la persona todavía se considera visita.
Una oración para llevar
Señor, llego despacio, como quien no está seguro de que puede pasar. Recuérdame que la puerta no la abrió mi esfuerzo. Dame el valor de decirte hoy lo que vengo evitando hablar. Amén.