Efesios 5:33 — dos instrucciones, cada una con su propio destinatario
33Cada uno empero de vosotros de por sí, ame también á su mujer como á sí mismo; y la mujer reverencie á su marido.
El resumen del pasaje sobre el matrimonio, y cada mitad va dirigida a una persona sobre lo que debe hacer, nunca sobre lo que puede exigir.
Respuesta rápida
Efesios 5:33 es la frase de resumen del pasaje sobre el matrimonio. Entrega a cada uno una tarea propia: al marido, amar a su esposa igual que se ama a sí mismo; a la mujer, reverenciar a su marido. Cada mitad se dirige a quien debe cumplirla, y ninguna es herramienta para reclamarle al otro.
- Escrito por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
- Revisado por
- Raphael Navarro Schmitt
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Pocos versículos se han usado tanto como argumento dentro de una casa. Antes de cualquier discusión de contenido conviene notar un detalle de forma: las dos instrucciones tienen destinatarios distintos, y a nadie le entregan la del otro.
Dónde aparece este versículo
El pasaje empezó en Efesios 5:21, con la sujeción mutua en el temor de Dios, y siguió con indicaciones a esposas y maridos. Este versículo cierra el bloque con un resumen.
La instrucción al marido es la más extensa de toda la sección, y la medida que se le pone es radical: amar con la medida del amor de Cristo por la iglesia, y cuidar a su esposa como a su propio cuerpo.
Formatos así, con indicaciones por posición en la casa, eran comunes en la literatura moral de la época. Lo que distingue a esta versión es lo que le pide al lado que tenía el poder.
Lo que dice
La palabra traducida aquí por reverenciar es de las que más varían entre ediciones. En portugués aparece como respetar, y algunas traducciones inglesas antiguas llegan a poner temer. La variación no es descuido: el término original es el mismo que el versículo 21 usa al hablar del temor, y cubre una franja ancha, del respeto a la reverencia.
Ese detalle importa porque deshace una lectura frecuente. Sea cual sea la palabra elegida, no describe el miedo ante alguien que amenaza: describe la misma postura que la carta ya había pedido a todos, doce versículos antes.
Sobre la asimetría de las dos instrucciones — amor para uno, reverencia para el otro — los cristianos discrepan desde hace mucho. Parte de las iglesias entiende que la diferencia expresa papeles distintos y permanentes en el matrimonio; otra parte lee ambas instrucciones como dos caras de la sujeción mutua anunciada en el versículo 21, dirigidas a lo que cada cultura consideraba más difícil para cada lado. Ambas lecturas tienen defensores serios, y esta página no decide entre ellas.
Qué hacer con esto hoy
La aplicación más honesta es la más incómoda: lee solo la mitad que te toca. El versículo no se escribió para citárselo al cónyuge, y usarlo así invierte exactamente lo que hace.
En la práctica conviene traducir los dos verbos en gestos verificables esta semana. Amar como a uno mismo es preguntar qué necesita la otra persona antes de decidir. Reverenciar es hablar bien de ella cuando no está presente, y no pasarle por encima delante de los demás.
Una oración para llevar
Señor, dame valor para mirar mi parte antes que la del otro. Que nuestra casa sea lugar de respeto y de amor concreto, y no de reclamos. Amén.