Efesios 4:25: la razón que se da para no mentir no es moral
25Por lo cual, dejada la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.
El versículo de esta página.
Respuesta rápida
Efesios 4:25 pide dejar la mentira y hablar verdad, cada cual con quien tiene al lado, y cierra con una razón inesperada: somos miembros unos de otros. El argumento no es que mentir sea feo, sino que mentirle a alguien del mismo cuerpo es mentirle a una parte de uno mismo.
- Escrito por
- Raphael Navarro Schmitt
- Revisado por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
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La orden es corriente; la justificación no. Casi toda cultura condena la mentira por razones morales o prácticas. Pablo elige otra: la pertenencia física.
La frase está dentro de una lista de intercambios — dejar esto, asumir aquello — que se extiende por varios versículos. Cada elemento comparte la misma estructura, y este es el primero de la serie.
Dónde aparece este versículo
El capítulo acababa de describir a la comunidad como un cuerpo que crece hacia su cabeza. La imagen no es decorativa: sostiene las instrucciones prácticas que vienen después.
En los versículos anteriores, Pablo pide dejar la conducta antigua, renovarse en el espíritu de la mente y vestirse del hombre nuevo. El versículo de hoy es el primer ejemplo concreto de lo que eso significa en la convivencia.
Lo que dice
La orden tiene dos mitades y no son lo mismo. Dejar de mentir se resuelve con silencio; hablar verdad exige abrir la boca, que cuesta bastante más.
El destinatario es el prójimo, y esta edición lo dice en distributivo: cada uno con su prójimo. Eso apunta a relaciones concretas y no a una transparencia genérica. La instrucción trata de la gente con la que efectivamente convives.
La justificación final es la clave. Si las personas son miembros unas de otras, la mentira funciona como información errónea dentro de un organismo: el cuerpo actúa con datos falsos y se lastima solo. Es un argumento de funcionamiento, no de reputación.
Qué hacer con esto hoy
Empieza por la mitad más fácil de medir: ¿hay algo que vienes dejando que alguien crea sin corregirlo? La omisión sostenida es la forma de mentira que este versículo alcanza con más probabilidad.
La segunda mitad pide cuidado. Hablar verdad al prójimo, en el argumento de este capítulo, existe para edificar: el mismo capítulo ya había atado la verdad al amor. Una verdad dicha para herir cumple la letra y pierde el propósito.
Qué dicen los pasajes
15Antes siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todas cosas en aquel que es la cabeza, á saber, Cristo;
Diez versículos antes, la verdad ya había aparecido atada al amor y al crecimiento del cuerpo. Es el marco que impide que la franqueza se vuelva arma en el versículo de hoy.
22Los labios mentirosos son abominación á Jehová: mas los obradores de verdad su contentamiento.
La versión sapiencial del mismo tema, en contraste: labios mentirosos de un lado y, del otro, los obradores de verdad. Nota que esta edición pone el contraste en las obras, no en el habla.
Una oración para llevar
Señor, hay algo que dejé que alguien entendiera mal y no corregí. Dame valor para deshacerlo hoy y cuidado en el modo de decirlo. Que mi boca sirva al cuerpo y no a mí. Amén.