Eclesiastés 9:7 — comer y beber con gozo es una orden, no una huida
7Anda, y come tu pan con gozo, y bebe tu vino con alegre corazón: porque tus obras ya son agradables á Dios.
Una orden de comer y beber con gozo, dada seis versículos después de constatar que la muerte llega igual para todos. La vecindad es lo que da peso a la frase.
Respuesta rápida
Eclesiastés 9:7 manda comer, beber y hacerlo con gozo — y la orden llega inmediatamente después de que el libro constate que el mismo final alcanza a justos e injustos. No es huida ni hedonismo: es recibir la vida común como algo dado, con la aprobación de Dios nombrada en la misma frase.
- Escrito por
- Raphael Navarro Schmitt
- Revisado por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
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Eclesiastés tiene fama de libro pesimista, y quien lo lee entero encuentra otra cosa: interrumpe su propia melancolía varias veces, siempre con la misma receta sencilla de pan, vino y trabajo.
Dónde aparece este versículo
Los versículos anteriores están entre los más duros de la Biblia. El autor observa que un mismo suceso alcanza al justo y al injusto, y que los muertos ya no participan de cuanto ocurre bajo el sol.
Este versículo es el giro, y la conjunción que lo abre importa: la orden viene justamente por todo eso. No es a pesar de la muerte, es delante de ella.
La misma receta ya había aparecido antes en el libro, en varios capítulos, casi con las mismas palabras. Es el estribillo de Eclesiastés, y vuelve cada vez que el argumento toca fondo.
Lo que dice
Los verbos están en imperativo, lo que suele sorprender. El gozo no se describe aquí como algo que le ocurre a quien tiene suerte: se manda, como una tarea. Y lo que se manda es lo más ordinario que hay — pan y vino, la comida de cualquier día.
Importa que el texto no promete que la vida mejore, ni explica la injusticia que acaba de describir. No resuelve el problema: dice qué hacer mientras el problema sigue en pie. Esa negativa a consolar barato es lo que hace que el libro envejezca bien.
La frase final es la más discutida, y esta edición la vuelve todavía más nítida al decir que tus obras ya agradan a Dios. Parte de los intérpretes ve ahí una autorización divina para el placer común, contra cualquier culpa religiosa por comer bien. Otra parte lee la misma frase en clave de resignación, dentro del argumento general del libro. Ambas lecturas tienen defensores serios, y esta página no elige entre ellas.
Qué hacer con esto hoy
Para quien vive con la sensación de que descansar hay que merecerlo, este versículo es un contrapeso raro en la Biblia: manda parar y comer. Una comida sin prisa, sin pantalla y sin culpa está más cerca de lo que pide el texto que una hora más de esfuerzo.
Y para quien atraviesa una etapa pesada, ofrece una escala menor y más realista. No pide entusiasmo con la vida entera: pide gozo dentro de una comida. A veces esa es la única unidad de tiempo en la que el gozo todavía cabe.
Una oración para llevar
Señor, enséñame a recibir el día de hoy sin exigirle explicaciones. Que coma mi pan con gozo y reconozca tu mano en las cosas pequeñas. Amén.