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Colosenses 3:19: una orden en dos partes, y la segunda es la difícil

Colosenses 3:19

19Maridos, amad á vuestras mujeres, y no seáis desapacibles con ellas.

Traducción: Reina-Valera

Dos oraciones brevísimas, y la segunda es la que nadie memoriza. Amar es una palabra grande y vaga; no ser áspero es específico, medible y exigible — y por eso es la más difícil de las dos.

Respuesta rápida

Colosenses 3:19 da a los maridos una orden y una prohibición: amar y no ser ásperos con ellas. La segunda es la más específica, y no habla de violencia sino de un agriamiento que se instala poco a poco. En las listas domésticas de la época, las instrucciones al marido eran raras.

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Es uno de los versículos más cortos sobre el matrimonio en la Biblia, y de los que menos aparecen en una ceremonia. La segunda mitad explica por qué.

Dónde aparece este versículo

El pasaje forma parte de una lista de instrucciones domésticas: esposas, maridos, hijos, padres, siervos, señores. Ese formato era conocido en el mundo grecorromano, y solía tratar solo los deberes de los subordinados.

La diferencia aquí es que cada par recibe instrucción en ambos sentidos. El marido no queda fuera, y su parte viene con una prohibición nombrada.

Lo que dice

La primera parte es la orden general, y por ser general resulta fácil darla por cumplida. La segunda le da contorno: existe un modo de convivir que no es agresión ni abandono, y aun así está prohibido.

La palabra traducida como aspereza describe agriamiento, dureza acumulada, el tono que queda en una casa después de años de pequeñas irritaciones sin resolver. Es un estado que casi nadie llama pecado, y el texto lo llama así.

Conviene marcar el alcance. El versículo no trata de conflictos puntuales ni prohíbe discrepar. Trata del modo permanente de dirigirse a alguien, que es distinto de una pelea aislada.

Qué hacer con esto hoy

La prueba práctica es el tono de voz, no la lista de tareas. Se puede cumplir todas las obligaciones de un matrimonio y aun así hablar con aspereza, y el versículo trata eso como incumplimiento.

Y hay una consecuencia sobre la acumulación. La aspereza rara vez llega de golpe. Se forma con temas evitados, y por eso la aplicación más directa suele ser una conversación postergada y no un gesto grandioso.

Qué dicen los pasajes

Colosenses 3:18

18Casadas, estad sujetas á vuestros maridos, como conviene en el Señor.

Traducción: Reina-Valera

La instrucción inmediatamente anterior, dirigida a las esposas. Leer ambas juntas muestra la forma del pasaje, en el que cada parte recibe una palabra y ninguna queda exenta.

Efesios 5:25

25Maridos, amad á vuestras mujeres, así como Cristo amó á la iglesia, y se entregó á sí mismo por ella,

Traducción: Reina-Valera

La versión larga de la misma orden en otra carta, con una medida muy alta añadida. Colosenses es la forma corta; Efesios explica el tamaño.

Una oración para llevar

Señor, quita de mí la aspereza que ya ni noto en mi voz. Dame amar de un modo que se pueda escuchar. Amén.

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