Salmos 62:8 — derramar el corazón, y el permiso que eso da
8Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón: Dios es nuestro amparo. (Selah.)
Es el único punto del salmo en que el autor se vuelve hacia otras personas y las invita. Y el verbo elegido, derramar, autoriza la oración que llega sin ninguna organización.
Respuesta rápida
Salmos 62:8 es una invitación dirigida al pueblo: esperar en él en todo tiempo, derramar el corazón delante de él y reconocerlo como amparo. El verbo derramar autoriza la oración desordenada — el texto no exige que llegues con el contenido puesto en orden.
- Escrito por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
- Revisado por
- Raphael Navarro Schmitt
- Publicado el
- Tiempo de lectura
- 2 min de lectura
El salmo alterna la descripción de los enemigos con afirmaciones de confianza, y vuelve una y otra vez a la idea de que la seguridad viene de un solo lugar.
Hasta aquí el autor hablaba consigo mismo, casi en voz baja. En este versículo cambia de destinatario e invita al pueblo a hacer lo mismo que él.
Derramar es lo que se hace con un líquido, y el gesto supone un recipiente volcado hasta vaciarse. No es presentar una petición ordenada: es volcar lo que hay dentro. El salmo autoriza la oración hecha de frases a medias.
Esta edición no dice "confiad", dice "esperad": el verbo es de espera sostenida, no de un acto único, y encaja con el "en todo tiempo" que viene enseguida. El cierre da la razón por la que ese volcado no es peligroso: hay dónde ampararse después.
Sirve a quien solo reza después de ordenar lo que va a decir, y por eso casi nunca reza. El versículo dispensa la organización. Vale también para el día en que lo único posible es quejarse: el salmo lo trata como oración legítima, y no como falta de fe.
Dónde aparece este versículo
El salmo alterna la descripción de los enemigos con afirmaciones de confianza, y vuelve una y otra vez a la idea de que la seguridad viene de un solo lugar.
Hasta aquí el autor hablaba consigo mismo, casi en voz baja. En este versículo cambia de destinatario e invita al pueblo a hacer lo mismo que él.
Lo que dice
Derramar es lo que se hace con un líquido, y el gesto supone un recipiente volcado hasta vaciarse. No es presentar una petición ordenada: es volcar lo que hay dentro. El salmo autoriza la oración hecha de frases a medias.
Esta edición no dice "confiad", dice "esperad": el verbo es de espera sostenida, no de un acto único, y encaja con el "en todo tiempo" que viene enseguida. El cierre da la razón por la que ese volcado no es peligroso: hay dónde ampararse después.
Qué hacer con esto hoy
Sirve a quien solo reza después de ordenar lo que va a decir, y por eso casi nunca reza. El versículo dispensa la organización. Vale también para el día en que lo único posible es quejarse: el salmo lo trata como oración legítima, y no como falta de fe.
Una oración para llevar
Señor, no sé decir esto de forma bonita. Voy a volcarlo tal como está, y a confiar en que aguantas escucharlo. Amén.