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Salmos 27:10 — cuando falla el vínculo más básico

Salmos 27:10

10Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá.

Traducción: Reina-Valera

Esta edición lo formula como hipótesis extrema: aunque llegaran a dejarme. Y el verbo del otro lado es el de quien acoge a alguien en su casa.

Respuesta rápida

Salmos 27:10 habla del abandono por parte del padre y la madre, el vínculo que la cultura antigua tenía por el más seguro de todos. En esta edición aparece como hipótesis extrema: aunque llegaran a dejarme. La segunda mitad no devuelve a los padres ni explica la ausencia: promete acogida.

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La Biblia menciona a la familia con frecuencia, y casi siempre como lugar de bendición. Este versículo es una de las excepciones, y justamente por eso se lo busca.

Dónde aparece este versículo

El Salmo 27 abre con una de las declaraciones más confiadas del salterio, sobre la luz y la salvación. Pero no sigue en ese tono: de la mitad en adelante se vuelve súplica.

Este versículo pertenece a esa parte, entre peticiones para que Dios no esconda el rostro y no rechace a quien ora. El escenario es el de alguien en riesgo de quedarse sin nadie.

En la sociedad en que se escribió el salmo, quedarse sin padre y sin madre no era solo un dolor afectivo: era perder protección jurídica, sustento y lugar social.

Lo que dice

La forma que esta edición elige importa. No dice que los padres lo hayan abandonado, sino que aunque llegaran a hacerlo, la acogida seguiría. Es el caso límite: si fallara incluso eso, todavía quedaría alguien. Otras traducciones lo ponen como hecho consumado, y ambas lecturas circulan.

La segunda mitad es el contrapeso, y su fuerza está en el verbo. Recoger es el gesto de quien abre la puerta y deja entrar a alguien que estaba a la intemperie. No es adopción retroactiva ni promesa de sustituir lo que faltó: es abrigo.

Conviene notar la modestia de la promesa, porque es lo que la hace confiable. El versículo no dice que la herida desaparezca, ni que la ausencia deje de doler. Dice que hay un lugar donde la persona es recibida: poco para quien nunca lo necesitó, y muchísimo para quien alguna vez se acostó sin saber adónde ir.

Qué hacer con esto hoy

Para quien creció sin uno de sus padres, o con padres presentes y no disponibles, este versículo da permiso para nombrar lo que pasó. No te pide minimizar, y la Biblia tampoco minimiza.

Y hay una consecuencia comunitaria. Si Dios recoge, la comunidad que habla en su nombre suele ser el lugar concreto donde eso ocurre: una mesa con una silla de más, alguien que pregunta cómo estás a fin de año. Vale buscarlo, y vale ofrecerlo.

Una oración para llevar

Señor, tú sabes lo que me faltó y no necesito fingir que no duele. Recógeme, dame abrigo y pon en mi camino gente que sepa recibir. Amén.

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