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Romanos 12:15 — gozarse y llorar con los demás

Romanos 12:15

15Gozaos con los que se gozan: llorad con los que lloran.

Traducción: Reina-Valera

Dos órdenes simétricas y ninguna explicación. No se pide que resuelvas el problema de quien llora ni que aconsejes a quien se goza: se pide sincronía.

Respuesta rápida

Romanos 12:15 trae dos órdenes simétricas y ninguna explicación. No pide que resuelvas el problema de quien llora ni que aconsejes a quien se goza. Pide sincronía — y la primera mitad suele ser la más difícil, porque exige no comparar.

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2 min de lectura

El pasaje es una serie de instrucciones breves sobre la vida en comunidad, casi todas de una sola línea.

Viene después de la imagen del cuerpo con muchos miembros, que da el motivo: lo que le pasa a uno afecta a los demás. Este versículo es una de las aplicaciones prácticas de aquella imagen.

La simetría de la frase esconde una asimetría real. Llorar con quien llora está socialmente reconocido como virtud; gozarse con quien se goza es más raro, porque exige no comparar la alegría ajena con la propia carencia.

Ninguna de las dos órdenes incluye consejo. No se pide que expliques la tristeza ni que moderes la alegría del otro. El verbo es de acompañar, y la exigencia es de presencia sincronizada, aunque tu día no combine con el de quien tienes al lado.

En la práctica: cuando alguien traiga una buena noticia, celebrarla sin añadir la tuya. Cuando alguien traiga una pérdida, callar en vez de buscarle el lado bueno. Las dos cosas son cortas y cuestan más de lo que parecen, sobre todo cuando estás en el estado contrario.

Dónde aparece este versículo

El pasaje es una serie de instrucciones breves sobre la vida en comunidad, casi todas de una sola línea.

Viene después de la imagen del cuerpo con muchos miembros, que da el motivo: lo que le pasa a uno afecta a los demás. Este versículo es una de las aplicaciones prácticas de aquella imagen.

Lo que dice

La simetría de la frase esconde una asimetría real. Llorar con quien llora está socialmente reconocido como virtud; gozarse con quien se goza es más raro, porque exige no comparar la alegría ajena con la propia carencia.

Ninguna de las dos órdenes incluye consejo. No se pide que expliques la tristeza ni que moderes la alegría del otro. El verbo es de acompañar, y la exigencia es de presencia sincronizada, aunque tu día no combine con el de quien tienes al lado.

Qué hacer con esto hoy

En la práctica: cuando alguien traiga una buena noticia, celebrarla sin añadir la tuya. Cuando alguien traiga una pérdida, callar en vez de buscarle el lado bueno. Las dos cosas son cortas y cuestan más de lo que parecen, sobre todo cuando estás en el estado contrario.

Una oración para llevar

Señor, enséñame a celebrar lo que no es mío y a llorar lo que no me golpeó. Que esté presente como la persona necesita, y no como me resulta cómodo. Amén.