Proverbios 13:4 — el perezoso del proverbio también quiere
4Desea, y nada alcanza el alma del perezoso: mas el alma de los diligentes será engordada.
El contraste no es entre querer y no querer: el perezoso del proverbio desea. La diferencia está entre desear y ser diligente.
Respuesta rápida
Proverbios 13:4 dice que el alma del perezoso desea y nada alcanza, mientras la de los diligentes será engordada. El detalle importante es que el deseo está presente en los dos lados. El proverbio no separa a quien quiere de quien no quiere, sino a quien solo quiere de quien se aplica.
- Escrito por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
- Revisado por
- Raphael Navarro Schmitt
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Proverbios trata la pereza en decenas de frases, casi siempre con humor seco. Esta es una de las más precisas, porque no describe a alguien sin ganas: describe a alguien lleno de ellas.
Dónde aparece este versículo
El capítulo 13 pertenece a la colección central de Proverbios, hecha de sentencias cortas e independientes, casi todas construidas por contraste. No hay relato: cada versículo es una observación cerrada.
En ese formato, el versículo funciona como dos fotografías puestas lado a lado. El sentido nace de la diferencia entre ellas, no de una historia que las una.
Lo que dice
La primera mitad es la más interesante. El perezoso no aparece como alguien apático: desea. El proverbio localiza el problema después del deseo, en el espacio entre querer y hacer, que es exactamente donde la mayoría se reconoce.
La segunda mitad usa vocabulario agrícola. Ser engordada es lenguaje de cosecha y de granero lleno, no de salario. Describe el resultado ordinario del trabajo sostenido en una economía de campo, y el énfasis cae sobre lo repetido, no sobre el talento ni la suerte.
Conviene recordar qué es un proverbio. Registra la tendencia general de las cosas, no una garantía individual. El mismo conjunto de libros que trae esta frase trae también Eclesiastés diciendo que la carrera no es de los ligeros. Usar este versículo como promesa de que el esfuerzo siempre genera prosperidad ignora el género en que fue escrito, y desmiente la experiencia de mucha gente que trabaja mucho y gana poco.
Qué hacer con esto hoy
La aplicación está en el espacio que el proverbio identifica. Si tienes una lista de deseos antigua, el problema probablemente no es falta de ganas: es el primer paso pequeño que falta, dado hoy y repetido mañana.
Una medida honesta: elige un solo punto de la lista y haz la acción más pequeña posible ligada a él esta semana. El proverbio no promete resultado, pero describe el único camino conocido entre el deseo y alguna cosa.
Una oración para llevar
Señor, tengo demasiados deseos y muy pocos pasos. Dame constancia para empezar hoy lo que solo vengo queriendo, y paz con el ritmo que sea posible. Amén.