Marcos 9:35 — la respuesta a la discusión sobre quién era el mayor
35Entonces sentándose, llamó á los doce, y les dice: Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos.
La respuesta de Jesús a una discusión que los discípulos no se atrevieron a repetir en voz alta. No corrige el deseo de ser primero: cambia el camino que lleva hasta allí.
Respuesta rápida
Marcos 9:35 es la respuesta de Jesús a una discusión entre los discípulos sobre quién era el mayor. No reprende el deseo de ser primero: invierte el camino. Ser primero pasa a depender de quedar último y servir — y el texto dice servir a todos, sin recorte de quién lo merece.
- Escrito por
- Raphael Navarro Schmitt
- Revisado por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
- Publicado el
- Tiempo de lectura
- 3 min de lectura
La escena ocurre camino de Capernaum, justo después del segundo anuncio de su propia muerte, que los discípulos no entendieron y no se atrevieron a aclarar.
Por el camino discutieron cuál de ellos era el mayor. Cuando Jesús pregunta de qué hablaban, nadie responde. Solo entonces se sienta, que era la postura del maestro al enseñar, y llama a los doce.
La enseñanza no prohíbe la ambición, y eso se pierde con facilidad en una lectura rápida. La frase empieza aceptando el verbo de ellos, el de querer ser el primero, y después cambia el recorrido, no la meta. La grandeza sigue existiendo; cambia su dirección.
Lo que sostiene el versículo es la repetición de "de todos". Postrero de todos y servidor de todos cierra la salida más cómoda, que sería elegir a quién servir. Y el gesto siguiente lo confirma: en el versículo 36 Jesús pone a un niño en medio del grupo, alguien que en aquella sociedad no tenía con qué devolver el favor.
La pregunta práctica no es si sirves, sino a quién no sirves. Una reunión de trabajo, el turno en la parroquia, el reparto de tareas en casa: la prueba está en el nombre que no aparece en tu lista, el de la persona de la que no esperas nada a cambio.
Dónde aparece este versículo
La escena ocurre camino de Capernaum, justo después del segundo anuncio de su propia muerte, que los discípulos no entendieron y no se atrevieron a aclarar.
Por el camino discutieron cuál de ellos era el mayor. Cuando Jesús pregunta de qué hablaban, nadie responde. Solo entonces se sienta, que era la postura del maestro al enseñar, y llama a los doce.
Lo que dice
La enseñanza no prohíbe la ambición, y eso se pierde con facilidad en una lectura rápida. La frase empieza aceptando el verbo de ellos, el de querer ser el primero, y después cambia el recorrido, no la meta. La grandeza sigue existiendo; cambia su dirección.
Lo que sostiene el versículo es la repetición de "de todos". Postrero de todos y servidor de todos cierra la salida más cómoda, que sería elegir a quién servir. Y el gesto siguiente lo confirma: en el versículo 36 Jesús pone a un niño en medio del grupo, alguien que en aquella sociedad no tenía con qué devolver el favor.
Qué hacer con esto hoy
La pregunta práctica no es si sirves, sino a quién no sirves. Una reunión de trabajo, el turno en la parroquia, el reparto de tareas en casa: la prueba está en el nombre que no aparece en tu lista, el de la persona de la que no esperas nada a cambio.
Una oración para llevar
Señor, quiero que me vean, y no voy a fingir lo contrario. Enséñame el camino que señalaste y dame el valor de empezar por la persona que suelo saltarme. Amén.