Marcos 11:25 — el perdón colocado dentro de la oración
25Y cuando estuviereis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que vuestro Padre que está en los cielos os perdone también á vosotros vuestras ofensas.
La condición no está en una lista de deberes: está dentro del momento de la oración. Es de quien ya está de pie, hablando con Dios, y se acuerda de alguien.
Respuesta rápida
Marcos 11:25 une oración y perdón: si estás orando y tienes algo contra alguien, perdona. La condición no está en una lista de deberes, está dentro del propio momento de orar. El texto relaciona el perdón recibido con el perdón dado, y no explica cómo se articulan los dos.
- Escrito por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
- Revisado por
- Raphael Navarro Schmitt
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La escena pertenece a la última semana en Jerusalén, después del episodio de la higuera que se secó y de una enseñanza sobre la fe y los montes removidos.
Este versículo cierra aquel bloque, y es el único lugar de Marcos con una frase cercana a lo que el Padre Nuestro dice sobre el perdón.
El gesto descrito no es una decisión tomada en frío, en un momento de calma: ocurre en medio de una conversación con Dios. El texto lo trata como parte de la oración, y no como un requisito burocrático para que ella valga.
La relación entre perdonar y ser perdonado aparece aquí sin explicación, y el Nuevo Testamento la repite en otros pasajes con la misma sobriedad. No dice que el perdón de Dios se compre con el nuestro. Afirma el vínculo — y las tradiciones cristianas lo han explicado de maneras distintas, sin que ninguna dispense del gesto.
En la práctica es un ejercicio incómodo durante la oración: ¿quién aparece en tu cabeza cuando piensas en tener algo contra alguien? Perdonar aquí no significa creer que lo que hizo fue poca cosa, ni volver a la cercanía de antes. Significa renunciar a cobrar — en algunos casos, el trabajo de años, y empezar ya cuenta.
Dónde aparece este versículo
La escena pertenece a la última semana en Jerusalén, después del episodio de la higuera que se secó y de una enseñanza sobre la fe y los montes removidos.
Este versículo cierra aquel bloque, y es el único lugar de Marcos con una frase cercana a lo que el Padre Nuestro dice sobre el perdón.
Lo que dice
El gesto descrito no es una decisión tomada en frío, en un momento de calma: ocurre en medio de una conversación con Dios. El texto lo trata como parte de la oración, y no como un requisito burocrático para que ella valga.
La relación entre perdonar y ser perdonado aparece aquí sin explicación, y el Nuevo Testamento la repite en otros pasajes con la misma sobriedad. No dice que el perdón de Dios se compre con el nuestro. Afirma el vínculo — y las tradiciones cristianas lo han explicado de maneras distintas, sin que ninguna dispense del gesto.
Qué hacer con esto hoy
En la práctica es un ejercicio incómodo durante la oración: ¿quién aparece en tu cabeza cuando piensas en tener algo contra alguien? Perdonar aquí no significa creer que lo que hizo fue poca cosa, ni volver a la cercanía de antes. Significa renunciar a cobrar — en algunos casos, el trabajo de años, y empezar ya cuenta.
Una oración para llevar
Señor, hay un nombre que aparece cada vez que oro. Ayúdame a soltar esa deuda, aunque sea despacio, y cura lo que quedó en mí. Amén.