Judas 1:24 — la carta termina nombrando a quien sostiene
24A aquel, pues, que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros delante de su gloria irreprensibles, con grande alegría,
La carta entera habla de gente que cayó. Las dos últimas frases cambian de destinatario y de sujeto: quien sostiene pasa a ser Dios.
Respuesta rápida
Judas 1:24 abre la doxología que cierra la carta. Después de una página de advertencias, el texto gira y se dirige a Dios: él es quien tiene poder para guardar a los lectores y para presentarlos ante su gloria. El sujeto de la frase deja de ser el lector.
- Escrito por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
- Revisado por
- Raphael Navarro Schmitt
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La frase se escucha a menudo como bendición final de un culto, suelta del texto del que salió. Pesa distinto cuando se sabe qué viene antes: una carta corta y tensa sobre personas que tropezaron dentro de la propia comunidad.
El giro de tono al final no es decorativo. Después de un texto entero sobre lo que los lectores deberían hacer, la última palabra es sobre lo que no tienen que garantizar solos.
Dónde aparece este versículo
Judas escribe una carta de una sola página. Dice que pensaba tratar otro asunto y cambió de plan porque habían entrado en la comunidad personas que distorsionaban la gracia de Dios.
Los versículos 20 al 23 son instrucciones a los lectores: edificarse, orar, conservarse en el amor de Dios, tratar con compasión a quienes están en riesgo. Entonces, en el versículo 24, la carta deja de hablarles a ellos y empieza a hablarle a Dios. Los dos últimos versículos son una doxología.
Lo que dice
El cambio de sujeto es la clave. En los versículos anteriores quienes actúan son los lectores; aquí actúa Dios, y lo que se dice de él es capacidad: él puede. La frase no promete que nadie va a tropezar; dice de quién depende que tropezar no sea el final.
El segundo verbo es de presentación, y la imagen viene de una corte: a alguien lo llevan y lo ponen delante de otro. El punto de llegada de la fe, en esta frase, no es una conquista del lector, sino un lugar donde al lector lo colocan.
El detalle que cambia el tono es el ánimo mencionado allí. El texto podría cerrar en alivio; cierra en alegría. No es una absolución resignada, es una presentación de fiesta.
Qué hacer con esto hoy
Si llegaste aquí cansado de intentar sostenerte solo, este versículo se dirige justamente a ese cansancio. No pide más esfuerzo. Dice de quién es la responsabilidad final de que llegues entero.
También es una frase para decir en voz alta, y no solo para leer. La doxología es un género hablado: funciona al final del día, al final de una conversación difícil, al final de una semana en la que no te gustaste.
Una oración para llevar
Dios, no puedo garantizar que me mantendré en pie. Tú sí. Sostenme hoy, y enséñame a descansar en eso en vez de fingir firmeza. Amén.