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Isaías 40:31 — alas, carrera y una promesa que termina caminando

Isaías 40:31

31Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.

Traducción: Reina-Valera

La serie de verbos desciende en vez de subir: volar, correr, caminar. El punto alto del versículo es el más discreto — seguir andando sin fatigarse.

Respuesta rápida

Isaías 40:31 promete que quienes esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas, levantarán alas como águilas, correrán sin cansarse y caminarán sin fatigarse. El capítulo responde a un pueblo que se sentía olvidado. La serie termina en el verbo más modesto, y ahí está el peso de la promesa.

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2 min de lectura

Es uno de los versículos más impresos en tazas y camisetas, casi siempre por la imagen de las águilas. La parte que sostiene la frase, sin embargo, está al final.

Dónde aparece este versículo

El capítulo 40 abre la sección de Isaías dirigida a un pueblo en el exilio, y empieza con una orden de consolar. No es un texto para quien está bien: es para quien ya renunció a ser notado.

Cuatro versículos antes, la queja queda por escrito: Jacob dice que su camino está escondido de Jehová. La respuesta recuerda que el Creador no se cansa, y enseguida admite algo que rara vez entra en la cita: hasta los jóvenes se cansan y caen.

Lo que dice

El orden de los verbos suele pasar inadvertido y es el detalle más importante. Primero levantar alas, después correr, por último caminar. Si fuera una escala de conquista, estaría invertida. El texto termina en el gesto más común de los tres, y es justamente lo que quiere garantizar: la caminata que sigue.

Conviene leer con cuidado el comienzo de la línea en la Reina-Valera que usamos: habla de quienes esperan en Jehová, no de quienes confían. Esperar está más cerca de aguardar que de sentirse seguro, y describe a gente que sigue en pie dentro de una demora que no eligió, que es exactamente la situación de los desterrados a quienes el capítulo habla.

Vale decir lo que no promete. Nunca dice que no te vas a cansar: dice que las fuerzas serán nuevas, lo que supone que se acaban. Leer la frase como garantía de productividad infinita convierte un consuelo en una exigencia, y consuelo es justo lo que el capítulo vino a entregar.

Qué hacer con esto hoy

Si estás en una etapa en que volar y correr quedaron fuera de alcance, este versículo no te pide recuperar el ritmo antiguo. Termina exactamente donde estás: andar sin caer.

Una lectura práctica es medir el día por el último verbo y no por el primero. Terminar el día de pie ya es lo que la frase prometió; el resto es añadidura, no parámetro.

Una oración para llevar

Señor, hoy no te pido alas. Solo quiero llegar al final de este día sin rendirme. Renueva mis fuerzas en la medida de lo que este día exige. Amén.