Hechos 3:19: dos verbos, y lo que viene después de ellos
19Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; pues que vendrán los tiempos del refrigerio de la presencia del Señor,
El versículo de esta página.
Respuesta rápida
Hechos 3:19 es el pedido central del segundo sermón de Pedro: arrepentirse y convertirse, para que los pecados sean borrados, pues vendrán tiempos de refrigerio que llegan de la presencia del Señor. Son dos verbos distintos — cambiar de juicio y cambiar de rumbo — con una consecuencia declarada.
- Escrito por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
- Revisado por
- Raphael Navarro Schmitt
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El sermón se dirige a una multitud que acaba de ver caminar a un hombre cojo y está atónita. Pedro aprovecha la atención para hablar de lo que había ocurrido en Jerusalén pocas semanas antes.
Llama la atención cómo empieza la parte difícil. Antes del pedido dice que sabe que actuaron por ignorancia, e incluye a los príncipes en la misma frase. La acusación llega después de un atenuante.
Dónde aparece este versículo
La escena ocurre en el templo, junto a la puerta donde un hombre cojo de nacimiento pedía limosna. Tras la sanidad, la gente corre hacia Pedro y Juan, y Pedro niega todo mérito propio antes de empezar a hablar.
En los versículos anteriores recuerda que los profetas ya habían anunciado el padecimiento del Cristo. El versículo de hoy es el giro del sermón: de la explicación al pedido.
Lo que dice
Los dos verbos no son sinónimos. El primero describe un cambio interno de juicio; el segundo es de movimiento, girar hacia otra dirección. Uno sin el otro produce o remordimiento estancado o cambio de conducta sin convicción.
La consecuencia es doble en esta edición. Los pecados borrados vienen ligados a un tiempo de refrigerio que el texto asocia a la presencia del Señor, una expresión de alivio y de respiro que apunta a algo mayor que la experiencia individual de quien se convierte.
Lo que el texto no hace es convertir esto en una técnica. No hay pasos ni fórmula, y lo único exigido es el regreso. Vale decir también que el perdón se presenta como borradura y no como reducción de pena.
Qué hacer con esto hoy
La pregunta práctica es cuál de los dos verbos te falta. Mucha gente tiene el primero de sobra — arrepentimiento, culpa, remordimiento reciclado — y nunca llega al segundo, que es moverse de sitio.
Y fíjate en lo que hace Pedro antes de pedir: reconoce que no sabían lo que hacían. Eso no anula la responsabilidad, pero cambia la temperatura de la conversación. Vale imitarlo cuando tengas que llamar a alguien al cambio.
Qué dicen los pasajes
20Y enviará á Jesucristo, que os fué antes anunciado:
La continuación inmediata de la frase y el horizonte que abre: el envío de Jesucristo, que ya les había sido anunciado. El pedido de hoy está atado a una expectativa, no solo a un alivio personal.
38Y Pedro les dice: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.
La respuesta que Pedro había dado en el sermón anterior, con los mismos verbos más el bautismo y la promesa del Espíritu. Compararlos muestra el núcleo fijo de su predicación.
Una oración para llevar
Señor, me he arrepentido muchas veces sin moverme de sitio. Dame hoy el segundo paso. Borra lo que hice y ponme de vuelta en la dirección correcta. Amén.