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Hechos 2:38: la respuesta de Pedro a la pregunta “¿qué haremos?”

Hechos 2:38

38Y Pedro les dice: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

Traducción: Reina-Valera

La respuesta de Pedro a una pregunta lanzada por una multitud conmovida. Tiene tres elementos encadenados —un cambio de rumbo, el bautismo y el don del Espíritu— y es lo bastante breve como para decirse en una plaza.

Respuesta rápida

En Hechos 2:38, respondiendo a la multitud que preguntaba qué hacer, Pedro manda arrepentirse y que cada uno reciba el bautismo invocando el nombre de Jesucristo, para que los pecados queden perdonados, y anuncia el don del Espíritu Santo. Es la primera instrucción pública dada tras el sermón de Pentecostés.

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Pocos versículos se han discutido tanto entre cristianos, y la discusión suele girar en torno a cómo se relacionan los tres elementos de la frase. Antes de entrar en eso, conviene fijarse en quién pregunta y por qué, porque la respuesta está hecha a la medida de esa pregunta.

Dónde aparece este versículo

Es el día de Pentecostés, en Jerusalén. Pedro acaba de predicar a una multitud y termina afirmando que Dios hizo Señor y Cristo a aquel mismo Jesús a quien crucificaron. El versículo anterior registra el efecto: los oyentes quedan traspasados y preguntan qué deben hacer. El versículo 38 es la respuesta, y al final del capítulo se suman unas tres mil personas.

Lo que dice

La pregunta que Pedro responde es práctica, no teórica. Nadie allí pidió una explicación: pidieron instrucciones. Por eso la respuesta llega en verbos y no en conceptos, con una promesa acoplada.

El primer verbo es donde más varían las ediciones bíblicas, y conviene saberlo al comparar traducciones. La Reina-Valera dice arrepentirse; algunas versiones que siguen la tradición latina usan expresiones ligadas a la idea de penitencia. Las dos familias de lectura describen un giro real de vida, y este sitio no arbitra cuál formulación es mejor.

Cómo se relacionan el bautismo y el perdón es el punto en el que católicos y evangélicos ponen énfasis distintos, y la diferencia es antigua y seria. Lo que el texto dice sin controversia es la forma de la respuesta: la pregunta se contesta con algo que hay que hacer, y el Espíritu aparece como don, no como salario.

Qué hacer con esto hoy

Si llegaste hasta aquí preguntando qué hacer con algo que notaste en ti, este versículo es el modelo de respuesta: un paso concreto, no un sentimiento. Esa era exactamente la pregunta de la multitud, y a nadie lo mandaron a casa a reflexionar más.

Y si ya fuiste bautizado, la parte útil hoy es la primera: cambiar de dirección no es un evento único con fecha. Es el verbo con que empieza la vida cristiana y, según el resto del Nuevo Testamento, también aquel con el que sigue.

Una oración para llevar

Señor, ya vi lo que necesita cambiar en mí y vengo aplazando el primer paso. Dame valor para dar hoy un paso concreto, y no solo para sentir remordimiento. Recíbeme como recibiste a aquella multitud que preguntó qué hacer. Amén.