Filipenses 4:4 — la orden de gozarse, escrita desde la cárcel
4Gozaos en el Señor siempre: otra vez digo: Que os gocéis.
Una orden escrita desde la cárcel, justo después de una petición incómoda para que dos mujeres de la comunidad se entiendan. La repetición del final no es estilo: es insistencia.
Respuesta rápida
Filipenses 4:4 manda gozarse siempre en el Señor y repite la orden enseguida. Quien escribe está preso, y la frase llega justo después de una petición para que dos mujeres de la comunidad hagan las paces. El gozo tiene aquí una dirección declarada: no es humor ni optimismo sobre las circunstancias.
- Escrito por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
- Revisado por
- Raphael Navarro Schmitt
- Publicado el
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Pablo escribe desde una prisión, agradeciendo una ayuda que la comunidad de Filipos le envió. Es la más afectuosa de sus cartas y también una de las más improbables, dada la situación de quien la escribe.
Pocas líneas antes nombra a dos mujeres enfrentadas, Evodia y Síntique, y les pide que se pongan de acuerdo. La orden de gozarse llega inmediatamente después de esa petición.
Gozarse aparece como imperativo, lo que suena raro, porque nadie manda sobre un sentimiento. Lo que hace la frase es señalar una dirección: el gozo es en el Señor, tiene objeto y dirección. No es el que viene de que todo salga bien, porque a quien escribía no le salía bien nada.
La repetición del final no es adorno. Pablo lo dice otra vez porque sabe que la primera suena imposible a quien está en medio de una pelea o de una pérdida. El texto no promete que la tristeza se vaya; señala hacia dónde mirar mientras dura.
No uses este versículo para pedirle a alguien que deje de llorar: lo escribió quien no estaba en posición de decirlo desde fuera. Para ti mismo funciona mejor como pregunta: ¿hay hoy algo en Dios que siga siendo verdad, a pesar de todo esto? La respuesta casi siempre cabe en una frase, y por ahí se empieza.
Dónde aparece este versículo
Pablo escribe desde una prisión, agradeciendo una ayuda que la comunidad de Filipos le envió. Es la más afectuosa de sus cartas y también una de las más improbables, dada la situación de quien la escribe.
Pocas líneas antes nombra a dos mujeres enfrentadas, Evodia y Síntique, y les pide que se pongan de acuerdo. La orden de gozarse llega inmediatamente después de esa petición.
Lo que dice
Gozarse aparece como imperativo, lo que suena raro, porque nadie manda sobre un sentimiento. Lo que hace la frase es señalar una dirección: el gozo es en el Señor, tiene objeto y dirección. No es el que viene de que todo salga bien, porque a quien escribía no le salía bien nada.
La repetición del final no es adorno. Pablo lo dice otra vez porque sabe que la primera suena imposible a quien está en medio de una pelea o de una pérdida. El texto no promete que la tristeza se vaya; señala hacia dónde mirar mientras dura.
Qué hacer con esto hoy
No uses este versículo para pedirle a alguien que deje de llorar: lo escribió quien no estaba en posición de decirlo desde fuera. Para ti mismo funciona mejor como pregunta: ¿hay hoy algo en Dios que siga siendo verdad, a pesar de todo esto? La respuesta casi siempre cabe en una frase, y por ahí se empieza.
Una oración para llevar
Señor, hoy no siento ningún gozo, y lo digo tal como es. Muéstrame qué de ti sigue en pie, y dame fuerzas para mirar hacia allí antes de mirar el resto. Amén.