Esdras 3:11: el cántico del cimiento, y el llanto que vino con él
11Y cantaban, alabando y confesando á Jehová, y decían: Porque es bueno, porque para siempre es su misericordia sobre Israel. Y todo el pueblo aclamaba con grande júbilo, alabando á Jehová, porque á la casa de Jehová se echaba el cimiento.
Aquí se canta alabando y confesando a la vez. Dos versículos después, ese sonido se vuelve imposible de separar del llanto de los ancianos.
Respuesta rápida
Esdras 3:11 registra al pueblo cantando cuando se echaron los cimientos del segundo templo. El estribillo es antiguo y corto: él es bueno, y su misericordia sobre Israel dura para siempre. Dos versículos después, el llanto de los mayores se mezcla con el grito de alegría.
- Escrito por
- Raphael Navarro Schmitt
- Revisado por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
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La escena es de inauguración, y el estribillo que se canta allí atraviesa varios salmos. Era material conocido, del tipo que una multitud puede cantar sin ensayo.
Lo que vuelve inusual este pasaje no es el cántico, sino lo que viene después. Pocas páginas de la Biblia describen tan bien una celebración en la que no todos están celebrando lo mismo.
Dónde aparece este versículo
El pueblo volvió del exilio babilónico y echó los cimientos de un nuevo templo, en el lugar del que Nabucodonosor había destruido. Sacerdotes con trompetas y levitas con címbalos fueron ubicados para la celebración.
En los versículos siguientes, muchos ancianos que habían visto el primer templo lloraron a gritos al ver aquel cimiento, mientras otros gritaban de alegría — y el texto dice que no se distinguía un sonido del otro.
Lo que dice
El estribillo son dos afirmaciones simples, y ninguna describe la situación del pueblo aquel día. No cantan que la vida mejoró: cantan quién es Dios. Por eso el mismo estribillo sirve en contextos tan distintos.
Esta edición une alabar y confesar en la misma línea: el canto es también un reconocimiento dicho en voz alta delante de todos. Es culto y declaración pública a la vez, y eso lo hace utilizable por gente que está sintiendo cosas muy diferentes.
Y ahí la escena se vuelve honesta. La alegría no canceló el duelo de quienes recordaban el templo anterior, y el duelo no silenció la alegría. El texto no elige entre los dos ni le pide a nadie que se ajuste.
Qué hacer con esto hoy
Si está en una etapa de reconstrucción claramente más pequeña que lo anterior — otro empleo, otra casa, otra familia —, esta es la escena. Celebrar el cimiento nuevo y llorar lo destruido pueden ocurrir el mismo día, y el texto no lo trata como falta de fe.
Para quien organiza celebraciones, el versículo siguiente es la instrucción práctica: deje lugar para quienes están del lado del llanto. En una comunidad casi siempre hay alguien para quien la fecha recuerda una pérdida.
Una oración para llevar
Señor, lo que estoy reconstruyendo es más pequeño que lo que perdí. Recibe mi canto tal como sale, mezclado, y déjame celebrar sin fingir que no duele. Amén.