Eclesiastés 5:10: por qué el dinero nunca alcanza
10El que ama el dinero, no se hartará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad.
El versículo de esta página.
Respuesta rápida
Eclesiastés 5:10 registra una observación simple: quien ama el dinero no se harta de dinero, y quien ama el mucho tener no obtiene fruto de ello. El texto lo llama vanidad. No es una condena de poseer bienes: es la descripción de un apetito que no cierra.
- Escrito por
- Raphael Navarro Schmitt
- Revisado por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
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Eclesiastés trabaja por observación y no por mandamiento. Mira cómo funcionan las cosas debajo del sol y lo informa, incluso cuando el informe resulta desagradable.
Este versículo es de los más empíricos de la Biblia. No dice que enriquecerse esté mal ni que la pobreza sea virtud: dice que el amor al dinero tiene una propiedad concreta, la de nunca llegar al punto de basta.
Dónde aparece este versículo
El pasaje está en una sección sobre trabajo, poder y riqueza. Poco antes, el autor comenta la opresión de los pobres en la provincia y la cadena de autoridades que se vigilan entre sí.
Los versículos siguientes despliegan el tema en tres cuadros: bienes que se multiplican junto con quienes los consumen, el sueño dulce del trabajador frente al insomnio del rico, y riquezas guardadas para mal de su dueño.
Lo que dice
La afirmación es sobre el objeto del amor, no sobre la cantidad poseída. El sujeto de la frase es quien ama el dinero, y el resultado descrito es insaciabilidad, no pobreza ni ruina moral automática.
Conviene notar la segunda mitad en esta edición: quien ama el mucho tener no obtendrá fruto de ello. No dice que se quedará sin bienes, dice que no obtendrá rendimiento de ellos. La pérdida no es patrimonial sino de provecho.
Vale decir lo que no está escrito. El texto no promete pobreza bendecida, no condena el ahorro y no trata la riqueza como pecado. El propio Eclesiastés, pocos versículos después, elogia comer, beber y disfrutar del trabajo. El blanco es estrecho y sigue siéndolo.
Qué hacer con esto hoy
Una prueba casera: piensa en la última vez que subieron tus ingresos. ¿Cuánto duró la sensación de holgura? Si la respuesta es corta, el versículo te está describiendo a ti, y a casi todo el mundo.
La salida que sugiere el libro no es ganar menos sino cambiar lo que se espera del dinero. Suele empezar por decisiones aburridas y concretas: un techo de gasto, una cantidad fija para dar, una meta que no se mueve sola hacia arriba.
Qué dicen los pasajes
12Dulce es el sueño del trabajador, ora coma mucho ó poco; mas al rico no le deja dormir la hartura.
El contraste más concreto del bloque: el sueño del trabajador es dulce, coma poco o mucho, mientras que al rico la hartura no lo deja dormir. El costo de acumular se mide en horas de sueño.
10Porque el amor del dinero es la raíz de todos los males: el cual codiciando algunos, se descaminaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.
La formulación del Nuevo Testamento, precisa en el blanco: la raíz es el amor al dinero, no el dinero. Pablo describe el efecto con una imagen física, la de quien se atraviesa a sí mismo.
Una oración para llevar
Señor, sé calcular cuánto falta y nunca sé cuánto basta. Enséñame la suficiencia. Que lo que tengo esté bien usado y que mi paz no quede guardada en ninguna cuenta. Amén.