Cantar de los Cantares 7:10 — el estribillo que cambia en la tercera vuelta
10Yo soy de mi amado, y conmigo tiene su contentamiento.
Es la tercera versión de un estribillo que atraviesa el libro, y en esta cambia. Habla la mujer, y la segunda mitad ya no dice posesión sino contentamiento de él.
Respuesta rápida
Cantar de los Cantares 7:10 es la mujer declarando que pertenece a su amado y que él tiene su contentamiento con ella. Es la tercera aparición de un estribillo que ya sonó dos veces en el libro, y esta vez la segunda mitad cambia.
- Escrito por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
- Revisado por
- Raphael Navarro Schmitt
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Es un verso corto en un libro que casi no menciona a Dios y habla mucho del cuerpo. Y es el punto donde una frase repetida gana una palabra nueva.
Dónde aparece este versículo
El Cantar es una colección de poemas de amor entre dos voces, y la voz femenina es la que más habla. No hay trama lineal: hay escenas, búsquedas, encuentros y estribillos que vuelven con pequeñas variaciones.
Este es uno de ellos. En el capítulo 2 la frase dice que el amado es suyo y ella es de él; en el capítulo 6 el orden se invierte. Aquí la segunda mitad deja de hablar de pertenencia y pasa a hablar de lo que él encuentra en ella.
Lo que dice
La progresión del estribillo es el argumento. Dos veces la frase establece posesión mutua; en la tercera, la mujer declara a quién pertenece y después constata algo sobre él. No es inseguridad pidiendo confirmación: es afirmación.
En la Reina-Valera que usamos, esa segunda mitad dice que él tiene con ella su contentamiento. Otras ediciones traducen con la palabra deseo, y sobre esa versión los comentaristas suelen señalar un eco con Génesis 3:16, donde se dice que el deseo de la mujer sería para su marido, dentro de una sentencia sobre dominio. Conviene registrar que ese eco depende de la traducción y que aquí no está a la vista.
Sobre cómo leer el libro entero, las tradiciones divergen desde hace siglos: las lecturas alegóricas lo entienden como figura del amor entre Dios y su pueblo, y las literales lo toman como poesía de amor humano, considerada digna de estar en la Escritura. Ambas tienen defensores en iglesias católicas y protestantes, y ninguna anula a la otra.
Qué hacer con esto hoy
Para las parejas, lo que la frase modela es raro: decir en voz alta a quién se pertenece, y reconocer sin incomodidad que uno le da alegría a otro. Las dos cosas suelen quedar implícitas, y lo implícito envejece mal.
Y para quien lee fuera de una relación, el valor está en la existencia misma del libro. La Biblia guarda un poema entero sobre atracción y afecto entre dos personas, y no pide disculpas por ello.
Una oración para llevar
Señor, gracias por haber dejado en la Escritura un lugar para el amor dicho así. Enséñame a amar con esa franqueza, y a recibir afecto sin desconfianza. Amén.