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Cantar de los Cantares 2:16: el estribillo de la pertenencia mutua

Cantar de los Cantares 2:16

16Mi amado es mío, y yo suya; él apacienta entre lirios.

Traducción: Reina-Valera

Es un estribillo y no una frase única: reaparece más adelante en el libro con las mitades intercambiadas. Quien habla es ella.

Respuesta rápida

Cantar de los Cantares 2:16 es un estribillo dicho por la mujer: pertenencia en las dos direcciones, sin jerarquía entre las mitades. La frase reaparece más adelante con el orden invertido, lo que la vuelve una de las pocas líneas repetidas a propósito en este poema.

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Es de los versículos más usados en anillos de boda y en invitaciones, y el uso es fiel: la frase habla de pertenecerse mutuamente. Lo que se gana al leer el libro alrededor es notar que no es una declaración aislada, sino un estribillo.

Conviene decir desde ya cómo trata esta página el Cantar. Judíos y cristianos leen el libro desde hace siglos de dos maneras: como poesía de amor entre dos personas y como imagen de la relación entre Dios y su pueblo. Las dos lecturas son antiguas, y ninguna será descalificada aquí.

Dónde aparece este versículo

El capítulo 2 es una secuencia de parlamentos alternados entre los dos amantes, con imágenes de primavera, viñas en flor y una invitación a salir de casa.

Este versículo cierra ese tramo en la voz de ella. La imagen final, la de quien apacienta entre lirios, vuelve a aparecer en el libro y funciona como firma del amado.

Lo que dice

La frase tiene dos mitades que dicen lo mismo en direcciones opuestas, y esa simetría carga el sentido. No hay un lado que posee y otro poseído: los dos aparecen en los dos papeles.

La voz es de ella, lo que resulta notable en un libro antiguo. En buena parte del Cantar es la mujer quien habla, quien busca, quien describe al otro. No es un detalle de estilo: cambia quién conduce el poema.

Y lo que la frase no hace es fijar reglas. No hay aquí instrucción sobre matrimonio, roles ni obligaciones. Es poesía amorosa, y convertirla en manual de pareja es pedirle un género que no tiene.

Qué hacer con esto hoy

Para quien la use en una boda, la sugerencia práctica es leer las dos mitades en voz alta y despacio, por separado. La frase fue construida para decirse dos veces, y el efecto depende de eso.

Fuera de la boda funciona como pregunta. En sus relaciones más cercanas, ¿la pertenencia va en las dos direcciones, o ha estado tratando a alguien como propiedad, o aceptando que lo traten así?

Una oración para llevar

Señor, enséñame a pertenecer sin perderme y a recibir a alguien sin tomar posesión. Que mi amor quepa en las dos direcciones de la frase. Amén.