Apocalipsis 2:10 — dicho a una iglesia que iba camino a la cárcel
10No tengas ningún temor de las cosas que has de padecer. He aquí, el diablo ha de enviar algunos de vosotros á la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación de diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.
"Hasta la muerte" no es figura del lenguaje aquí: el versículo acaba de anunciar la cárcel. Y la promesa no es librarse de la aflicción, sino una corona después de ella.
Respuesta rápida
Apocalipsis 2:10 manda no temer lo que se ha de padecer, anuncia cárcel y una tribulación de diez días, y promete la corona de la vida a quien sea fiel hasta la muerte. Se dirige a la iglesia de Esmirna, una de las dos que no reciben reprensión alguna en el libro.
- Escrito por
- Raphael Navarro Schmitt
- Revisado por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
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La frase final se volvió lema de perseverancia genérica. En el texto se dirige a personas para quienes "hasta la muerte" era una posibilidad cercana y concreta.
Dónde aparece este versículo
El capítulo 2 trae cartas a iglesias de Asia Menor, cada una con elogio, reprensión y promesa. Esmirna es la excepción: no hay reprensión ninguna. El versículo 9 dice que aquella comunidad era pobre, y añade de paso que era rica.
El versículo 10 es la última palabra a esa iglesia antes de la promesa final. Anuncia lo que venía: cárcel para algunos, prueba, y un período de tribulación descrito como de diez días.
Lo que dice
La orden inicial es curiosa. No es "nada malo ocurrirá", sino "no temas lo que has de padecer": el sufrimiento queda confirmado en la misma frase en que se desautoriza el miedo. Es consuelo sin promesa de cambio en las circunstancias.
Los diez días funcionan como límite. El texto no explica el número, y es honesto no inventar precisión donde no la hay; lo que la mención hace con claridad es darle contorno a la prueba. Se anuncia con principio y fin, no como estado permanente.
La promesa final debe leerse en el mismo registro. La corona de la vida no se ofrece en lugar de la muerte, sino después de ella. Usar esta frase solo como aliento para no abandonar un proyecto toma prestado el lenguaje de un contexto en que la fidelidad costaba la vida.
Qué hacer con esto hoy
Para quien está en una situación difícil sin plazo declarado, la mención de los diez días es lo más útil aquí: la prueba tiene contorno, aunque no veas el borde.
Y conviene un cuidado al citarlo. Dicho a alguien que sufre de verdad, esta frase solo funciona si quien la dice está dispuesto a quedarse hasta el décimo día. Si no, se vuelve apenas una exigencia.
Una oración para llevar
Señor, tengo miedo de lo que viene y no consigo apagarlo. Guárdame fiel mientras dure, y recuérdame que tú conoces el principio y el fin de este tramo. Amén.