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1 Timoteo 4:8: entrenar el cuerpo, entrenar la piedad

1 Timoteo 4:8

8Porque el ejercicio corporal para poco es provechoso; mas la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.

Traducción: Reina-Valera

La comparación es de alcance, no de valor. El texto no dice que el cuerpo no importe: dice que el provecho de una cosa cabe en esta vida y el de la otra atraviesa dos.

Respuesta rápida

1 Timoteo 4:8 evalúa el entrenamiento del cuerpo como de provecho limitado y le contrapone la piedad, que sirve para todo porque su promesa alcanza tanto esta vida como la que viene después. La comparación es de alcance, y llega tras una orden de ejercitarse en la piedad.

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La metáfora no empieza aquí. El versículo anterior ya manda a Timoteo ejercitarse en la piedad, con lenguaje de entrenamiento físico; el nuestro solo explica por qué se eligió esa comparación. Leer los dos juntos evita la lectura en que el cuerpo aparece como adversario.

Dónde aparece este versículo

La primera carta a Timoteo enfrenta enseñanzas que imponían prohibiciones de alimentos y de matrimonio. Unos versículos antes, el texto afirma que todo lo que Dios creó es bueno y que nada debe rechazarse si se recibe con acción de gracias.

El versículo inmediatamente anterior manda rechazar los mitos y ejercitarse en la piedad. Después del nuestro viene una fórmula de confirmación, que declara aquella afirmación digna de crédito, y el recordatorio de que para eso se trabaja y se lucha.

Lo que dice

Conviene leer la primera mitad con precisión. Aquí el entrenamiento del cuerpo aprovecha para poco: para poco, no para nada. Es una evaluación modesta y no una condena, y quien usa el versículo para desentenderse del cuidado del cuerpo está leyendo una negación que no está escrita.

La segunda mitad da la razón de la comparación, y es una razón de alcance: una promesa cubre la vida presente y la otra cubre la presente y la venidera. El criterio es la duración, no la dignidad.

Vale conocer un debate antiguo sobre qué es ese "ejercicio corporal". Dado que el capítulo discute prohibiciones alimentarias y rigores físicos, muchos lectores entienden que la expresión se refiere a esas prácticas ascéticas y no al deporte. Las dos lecturas circulan, y ninguna convierte el versículo en un argumento contra cuidar la salud.

Qué hacer con esto hoy

La aplicación más honesta trata de la proporción del esfuerzo. Casi todo el mundo sostiene una disciplina con constancia y otra que solo aparece cuando sobra tiempo. El versículo no manda abandonar la primera: pregunta si la segunda recibe algo parecido a ese empeño.

Una oración para llevar

Señor, tengo constancia para unas cosas y ninguna para otras. Dame contigo la misma terquedad que tengo con todo lo demás. Amén.

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