1 Samuel 16:7: Dios mira el corazón, y por qué eso no es solo consuelo
7Y Jehová respondió á Samuel: No mires á su parecer, ni á lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová mira no lo que el hombre mira; pues que el hombre mira lo que está delante de sus ojos, mas Jehová mira el corazón.
La corrección va dirigida al propio profeta, no al público. Samuel estaba a punto de repetir el criterio que ya había usado para elegir a Saúl.
Respuesta rápida
1 Samuel 16:7 es una corrección dicha a Samuel, que estaba a punto de ungir al hermano equivocado por su aspecto. La frase contrasta lo que ve el ser humano con lo que ve Dios. Consuela a quien es subestimado, y también examina a quien solo es visto por fuera.
- Escrito por
- Raphael Navarro Schmitt
- Revisado por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
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La frase circula como aliento para quien se siente feo, bajo, viejo o poco impresionante, y ese uso es legítimo. Pero no se le dijo a quien estaba siendo juzgado: se le dijo a quien estaba juzgando.
Y hay un detalle histórico que le da peso extra. El rey anterior, Saúl, había sido presentado al pueblo justamente por su estatura. Quien lo ungió fue el mismo Samuel que ahora recibe esta advertencia.
Dónde aparece este versículo
Samuel es enviado a Belén para ungir a un hijo de Isaí. El primero en pasar delante de él es Eliab, el mayor, y la impresión es inmediatamente favorable.
Es en ese instante cuando se dice la frase. Después de ella pasan siete hermanos y ninguno es elegido, hasta que alguien recuerda al menor, que estaba con las ovejas.
Lo que dice
La estructura contrasta dos maneras de ver. La primera se detiene en lo que está delante de los ojos; la segunda alcanza lo que no está. El versículo no dice que la apariencia sea irrelevante para la vida: dice que no es el criterio de esa elección.
Conviene notar a quién se corrige. No al pueblo ni a la familia de Isaí: al profeta. La tendencia a decidir por lo que impresiona no se presenta como defecto de la gente común, sino como trampa de quien tiene autoridad para elegir.
Y la frase corta en los dos sentidos. Decir que Dios mira el corazón es excelente noticia para quien es despreciado por fuera e incómoda para quien es elogiado por fuera. El versículo no afirma que el corazón de todos sea bueno: afirma que está a la vista de alguien.
Qué hacer con esto hoy
Si usted es quien selecciona — en un equipo, en una iglesia, en un proceso —, el versículo está dirigido a usted antes que a cualquier candidato. Vale preguntarse cuáles de sus criterios son solo impresión.
Y si usted es a quien dejaron atrás por no tener el perfil, el texto ofrece algo más que consuelo: un segundo tribunal, más exigente, que también ve lo que preferiría no mostrar. Es una buena noticia, pero no es una noticia barata.
Una oración para llevar
Señor, tú ves en mí lo que nadie ve, lo bueno y el resto. Líbrame de elegir personas por lo que impresiona y de esconderme detrás de lo que impresiona en mí. Amén.