1 Pedro 5:10 — lo que viene después, y no en lugar de
10Mas el Dios de toda gracia, que nos ha llamado á su gloria eterna por Jesucristo, después que hubiereis un poco de tiempo padecido, él mismo os perfeccione, confirme, corrobore y establezca.
Los verbos son de construcción: perfeccionar, confirmar, corroborar, establecer. En la Reina-Valera aparecen en subjuntivo, de modo que la frase suena a bendición pedida más que a anuncio.
Respuesta rápida
1 Pedro 5:10 pide que el Dios de toda gracia — aquel que llamó a los lectores a su gloria eterna — los perfeccione, confirme, corrobore y establezca después de un tiempo de padecimiento. Lo prometido llega después del sufrimiento y no en su lugar: la carta lo mide sin negarlo.
- Escrito por
- Maria Luisa Navarro Schmitt
- Revisado por
- Raphael Navarro Schmitt
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Es el cierre de una carta escrita para gente bajo presión. Y el versículo no hace lo que suele hacer una carta de consuelo: nunca promete que el problema se vaya.
Dónde aparece este versículo
Pedro escribe a comunidades dispersas, tratadas como extranjeras donde vivían y expuestas a la hostilidad por causa de la fe. El tono de toda la carta alterna instrucción y aliento.
En los versículos anteriores están las imágenes más duras: el adversario rondando como león, el llamado a resistir firmes, y el recuerdo de que las mismas aflicciones alcanzan a los hermanos en el mundo. El versículo 10 empieza con un giro, justo después de eso.
Lo que dice
La expresión que sostiene el versículo es la marca de tiempo. Pasado un tramo breve de padecimiento: el sufrimiento no se niega, no se explica y no se retira; se delimita. Es la diferencia entre decir "esto no es nada" y decir "esto tiene fin".
Los cuatro verbos vienen del mismo campo. Perfeccionar es acabar lo incompleto; confirmar y corroborar son refuerzo; establecer es obra de cimiento. Lo que Pedro describe no es alivio emocional, sino una reconstrucción, con el vocabulario de quien apuntala un muro que se movió.
Conviene notar un rasgo de la Reina-Valera que usamos: los cuatro verbos están en subjuntivo, de manera que la frase se lee como deseo y bendición — que él os perfeccione — y no como anuncio de lo que ocurrirá. Otras ediciones la traducen en futuro. La diferencia es de tono, no de contenido: el sujeto sigue siendo Dios, y el lector sigue siendo quien recibe.
Qué hacer con esto hoy
Si estás en un período difícil que ya dura más de lo que debía, este versículo no va a decirte que falta poco. Dice algo más útil: que hay un después, y que ese después tiene obra programada.
En la práctica eso cambia la pregunta. En vez de "cuándo termina esto", vale preguntar qué sigue en pie en ti y qué necesitará ser reconstruido. Reconocer el segundo grupo ya es parte de dejar que sea rehecho.
Una oración para llevar
Señor, no sé cuánto va a durar esto todavía. Sostenme firme mientras dura, y reconstruye después lo que este tiempo haya derribado. Amén.